Salud del niño

Cómo aliviar el estreñimiento infantil en los más pequeños

El estreñimiento entre los niños, pequeños y mayores, puede ser muy común. Sus causas son en realidad bastante variadas, y el tratamiento dependerá de ello. No obstante, existen algunos consejos útiles que pueden ser de mucha ayuda a la hora de aliviar las molestias más habituales.

El estreñimiento puede ser muy común en los niños. Es más, de a cuerdo a las estadísticas, se calcula que entre un tres a un cuatro por ciento de las visitas al pediatra es debido a este problema intestinal. Las causas son muy variadas, desde determinados hábitos alimenticios a la deshidratación (o consumo insuficiente de líquidos diariamente), pasando por determinadas condiciones médicas subyacentes.

Eso sí, es necesario tener presente que tanto las causas como el tratamiento del estreñimiento en los bebés tiende a ser ligeramente diferente al que se aplica habitualmente en los niños pequeños y mayores, de manera que todo dependerá de la edad que tenga el pequeño.

¿Cuáles son los síntomas del estreñimiento en los niños pequeños?

Los síntomas del estreñimiento en los niños (pequeños y mayores) suelen ser ligeramente diferentes cuando los comparamos con el estreñimiento que surge durante la etapa adulta. Por ejemplo, en los adultos la señal más común -y evidente- son las deposiciones poco frecuentes. Si bien es cierto que esto también puede surgir en los niños, no suele ser tan habitual. 

No en vano, aunque las deposiciones en un niño sean originalmente poco frecuentes, cuando presentan una consistencia blanda normal, no necesariamente podría indicar la existencia de estreñimiento. Las heces duras sí tienden a ser un síntoma más habitual entre los más pequeños, lo que significa que la textura que presenten las deposiciones en estos casos es mucho más importante que la frecuencia.

También es posible que surjan otros síntomas relacionados, como: heces pequeñas (habitualmente en forma de pequeñas bolitas), el niño siente dolor al realizar evacuaciones intestinales, lo observamos realizar cierto esfuerzo o presenta dificultad a la hora de defecar, y a su vez puede tener miedo a ir al baño

Por tanto, a menos que las heces presenten también una consistencia dura y el pequeño parezca tener ciertas dificultades o realice mucho esfuerzo a la hora de evacuarlas, el número de deposiciones (o, lo que es lo mismo, las heces poco frecuentes) no tiene por qué ser considerado como un síntoma de estreñimiento entre los niños más pequeños.

¿Cuáles son las causas del estreñimiento en los niños?

A la hora de llevar a cabo un diagnóstico lo más certero y correcto posible, encontrar la causa del estreñimiento se convierte en uno de los primeros pasos, especialmente a la hora de recomendar algún tipo de cambio específico en la dieta, o de escoger el mejor tratamiento médico. 

En los niños pequeños existen distintas causas que pueden influir en la aparición del estreñimiento, entre las que podemos mencionar la existencia de una dieta con muy poco contenido en fibra, deshidratación, una alimentación especialmente rica en alimentos que pueden aumentar el riesgo de aparición de este problema (entre los que destacan los lácteos, como la leche y el queso, así como el plátano), la reducción de la actividad física, determinados problemas endocrinos (como el hipotiroidismo) o una obstrucción intestinal.

Consejos útiles para aliviar eficazmente el estreñimiento en los niños pequeños

Trucos para reducir el estreñimiento en los niños
Foto: Istock

Si la dieta del niño se caracteriza principalmente por contener pocos alimentos ricos en fibra, añadir más fibra se convierte en una buena idea, aunque a diferencia de los adultos, distintos estudios han mostrado que esto parece tener poco efecto en la disminución de los problemas de estreñimiento en los niños. No obstante, en caso de decidir añadir más fibra a la dieta infantil, es fundamental aumentar la fibra dietética lentamente, puesto que un aumento no solo rápido, sino sobre todo excesivo, puede ocasionar mayores incomodidades digestivas e intestinales, entre los que destacan efectos adversos como dolores abdominales e hinchazón.

Otra opción interesante es la de reducir al máximo aquellos alimentos que podrían causar estreñimiento, como es el caso de los alimentos altamente procesados, los alimentos con azúcares añadidos y muy calóricos, y determinados productos lácteos, como por ejemplo podría ser el caso del queso. Lo ideal en estos casos es incrementar el consumo de más verduras, hortalizas y frutas frescas, las cuales, además, destacan por su elevado contenido nutritivo y su riqueza en fibra.

Destacan especialmente alimentos como las judías, lentejas, bayas, la mayoría de las verduras, frutas con piel (como por ejemplo es el caso de las peras), la harina de avena y panes y cereales integrales. En cualquier caso, aún cuando el niño deba consumir alrededor de 14 gramos de fibra por cada 1000 calorías consumidas, cuando el pequeño no está acostumbrado, recuerda que se debe aumentar la ingesta gradualmente, poco a poco y semana a semana.

Favorecer el juego activo y la actividad física regular es esencial, especialmente en aquellos niños que han estado un tiempo inactivos (por ejemplo, en caso de enfermedad). Sustituir las pantallas del televisor o de la tableta digital por el juego activo tiende a ser una solución excelente.Siempre y cuando el pediatra lo recomiende, es posible que sea necesario el uso de laxantes con moderación, especialmente los que son bien tolerados por los niños. Pero, como te indicamos, debe haber sido aconsejado por el pediatra, y suministrado bajo su supervisión.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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