Niños quisquillosos

Cómo conseguir que tu hijo no sea tiquismiquis con la comida

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Un nuevo estudio revela que los niños quisquillosos con la comida podrían llegar a serlo mucho menos si compartieran las comidas con sus padres.

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niño odia brocoli

“Yo no como cosas con tomate”, “Eso verde no me gusta”, “Quiero arroz con el filete pero no pueden tocarse”. Parecen frases de cualquier dictador loco pero son la realidad a la que se enfrentan muchos padres con hijos tiquismiquis con la comida, ¿te sientes identificado?

Muchas veces acabamos cediendo ante sus locas peticiones porque no podemos más, porque de otra manera no van a comer nada o porque nos preocupa su salud. Tratamos de educarlos siempre correctamente pero cuando se trata el tema de la comida a veces parece misión imposible.

Sin embargo según un último estudio de las universidades de Loughborough, Bedfordshire, Aston y Warwick la solución para los niños quisquillosos con la comida no corre por ceder o pelearse con ellos, sino que sería mucho más fácil.

Para empezar se concluye que a la mayoría de los niños las comidas les resultan menos fastidiosas si comparten el tiempo con sus padres y el resto de la familia. Además, el estudio concluye que ninguno de los almuerzos principales que se hacen a lo largo del día debería hacerse delante de la televisión ni usando ningún juguete que los distraiga.

Por último se encontraron resultados positivos cuando se les daba, a los niños, un cierto nivel de elección sobre lo que comían, así como sobre cuánta cantidad.

Hábitos alimenticios sanos vs niños quisquillosos

El objetivo del estudio era descubrir la estructura de las comidas en la familia, sobre todo cuando los niños del hogar son quisquillosos en cuanto a sus hábitos alimenticios.

75 madres con hijos de edades comprendidas entre los dos y los cuatro años fueron observadas durante las horas de las comidas en su propio hogar y, con esto, se estudiaron los comportamientos de los niños con respecto a su rechazo a la comida, la dificultad para alimentarse, su velocidad de ingestión y sus opiniones, tanto positivas como negativas, con todo lo relacionado.

Los investigadores descubrieron que los niños que comían con sus madres, y que lo hacían comiendo lo mismo que ellas, se alimentaban más fácilmente y rechazaban menos los alimentos que aquellos que comían solos.

Las comidas sin distracciones como la televisión, revistas o juguetes o las comidas en las que se les permitía a los niños cierto grado de decisión sobre qué comer o en qué cantidad, resultaron, también, más cómodas y con niños menos tiquismiquis.

La dra. Emma Haycraft, Profesora Titular de Psicología de la Escuela de Deportes, Ejercicio y Ciencias de la Salud de la Universidad de Loughborough, asegura que “Comer con su hijo es una buena manera de ayudar al niño a ser menos quisquilloso. A los niños les encanta copiar a otras personas y verlos comer los anima a comer también”.

La experta aseguró también que un pequeño margen de elección a la hora de la comida les ayudaba con sus malos hábitos.

En una investigación anterior se concluyó que, con el tiempo, los niños pequeños tienden a comer una variedad de alimentos grande y obtienen una dieta nutricionalmente adecuada y, con este nuevo estudio, se piensa que los hábitos alimenticios quisquillosos que se establecen en la niñez pueden persistir en la edad adulta si no se modifican a tiempo.

La doctora Haycraft afirma que permitir que los niños decidan si prefieren zanahorias o repollo con su comida y permitir que se sirvan a sí mismos sus porciones son hábitos que pueden comenzar cuando son pequeños y ayudarlos en un futuro a tener una alimentación saludable y con hábitos buenos que se queden con ellos toda su vida.

 

Fuente: Loughborough University

Etiquetas: alimentación del bebé

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