Cuidados del niño

¿Cómo debe ser un buen peine infantil?

Enredos, nudos y, sobre todo, mucho dolor. No hay nada que los niños/as teman más a la hora del baño que el momento del peinado o cepillado, en especial cuando tienen el pelo largo y se les enreda con demasiada facilidad. Contar con un cepillo y un peine adecuado es, cuanto menos, fundamental.

El cuidado del cabello tanto en el bebé como en el niño es fundamental. En un comienzo, por ejemplo cuando el pequeño es un recién nacido o tiene pocos meses de vida, lo habitual es la aparición de la conocida como costra láctea, un tipo de dermatitis seborreica (la cual es una causa común de caspa en los adultos), que ocasiona la formación de una piel extremadamente gruesa y escamosa en el cuero cabelludo. Aunque puede durar hasta un año o más, en la mayoría de las ocasiones suele desaparecer antes de que el niño cumpla el año.

Posteriormente, tras la desaparición de la costra láctea, es habitual que surjan otros problemas con el cabello, en especial cuando el pequeño comienza ir a la guardería o a la escuela. Y, efectivamente, se trata también de uno de los más temidos por la mayoría de madres y padres: los piojos. Las infestaciones, de hecho, son tremendamente comunes en la etapa escolar, dado que, por lo general, los niños suelen mantener un contacto muy estrecho, y además suelen compartir ropa (como gorros y sombreros) y otros juguetes que se ponen en la cabeza.

Posiblemente sepas que tanto en el supermercado como en la farmacia, como en las tiendas de belleza, puedes encontrar una amplia variedad de diferentes peines, lo que puede hacer que la elección del más adecuado se vuelva bastante más difícil.

Aunque no es necesario ser elegante cuando se trata de productos para el cabello para niños pequeños, es fundamental contar con las herramientas adecuadas para facilitar el proceso del cepillado. Y, efectivamente, contar con el peine adecuado es, cuanto menos, muy importante.

A la hora de eliminar los enredos sin causar dolor, es necesario un peine con dientes que se encuentren muy separados entre sí, y que sean suaves para evitar molestias innecesarias. Lo más aconsejable es usar cepillos con cerdas con los extremos redondeados, y que en lugar de curvados, sean planos. De hecho, es lo que aconsejan la mayoría de profesionales: sugieren el uso de un peine con dientes anchos a la hora de desenredar el cabello, lo que minimiza cualquier daño, y hace que sea lo menos doloroso posible.

Cuando se trata de desenredar el cabello de los niños, se recomienda también sustituir el peine por un cepillo con cerdas flexibles, que haya sido específicamente diseñado para eliminar los nudos. 

En caso de que tu pequeño tenga el pelo muy grueso o rizado, es recomendable optar por un cepillo con cerdas largas, firmes y con bastante espacio entre ellas.

Consejos útiles para peinar el cabello de tu hijo sin causarle dolor

La mayoría de padres y madres saben lo frustrante que puede llegar a ser que sus hijos se queden quietos en el momento de peinarse el cabello. Algunos niños, por ejemplo, pueden negarse en rotundo a dejar que un peine o un cepillo se sitúe cerca de su cabeza, mientras que otros no hacen más que permanecer inquietos, o incluso quejarse todo el tiempo.

Ni qué decir de los enredos y los nudos, los cuales pueden, es cierto, acabar siendo tremendamente dolorosos. Todo ello hace que, en definitiva, el momento del cepillado tras la ducha o el baño pase a convertirse en una tarea temida por parte de muchos niños/as en la mayoría de hogares.

Especialmente si tienes un niño que corre en la dirección opuesta desde el momento en el que lo intentas alcanzar con un cepillo o un peine en la mano, te ofrecemos a continuación algunos consejos que te ayudarán a, al menos, conseguir que todo el proceso acabe siendo más sencillo, y sobre todo menos doloroso para ambos:

Trata de evitar los enredos

Quizá te encante ver cómo los largos y fluidos mechones del cabello de tu hijo/a cuelgan libremente mientras juegan, pero a menudo, esto ocasionará aún más enredos de lo habitual. Además, es bastante probable que el pequeño acabe incomodándose demasiado. 

Si tu hijo es propenso a enredarse, puede ser una buena idea atarle el cabello hacia atrás antes de salir a practicar un deporte o a jugar. No hay nada peor para el cabello que una gran cantidad de actividad y ejercicio combinada con el sudor, por lo que es importante al menos hacer todo lo posible para evitar los enredos, precisamente antes de que ocurran.

Las trenzas, las coletas o los nudos superiores pueden ser de mucha ayuda. Se convierten, de hecho, en una manera excelente a la hora de ayudar a manejar el cabello perfectamente manejable cuando el niño está activo, lo que facilitará incluso el posterior cepillado.

En el momento de lavarle el pelo

Aunque puede ser divertido enjabonar el cabello del pequeño con mucho champú, y apilarlo luego sobre la cabeza, no es precisamente la mejor manera de evitar enredos. ¿Lo mejor? Enfocarse en las raíces del cabello, aplicando el champú en esta zona, y no preocuparse demasiado de añadirlo hasta las puntas.

Enfocarse en el cuello cabelludo es importante, dado que, a diferencia de lo que se piensa, es esta área y no las puntas del cabello la que más tiende a ensuciarse. Y cuidado: al lavar en exceso los extremos puedes acabar resecando el cabello, lo que a su vez puede provocar todavía más enredos.

El uso del acondicionador es también recomendable, ya que ayuda a que el peinado sea más sencillo. Después del champú, utiliza un acondicionador profundo por el cabello del pequeño, masajeándolo con suavidad con los dedos, concentrándote en especial en las áreas donde hay enredos y también en los extremos. Incluso si es posible, puedes peinar el cabello con la ayuda del acondicionador, lo que podría ayudar aún más a la hora de eliminar los enredos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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