Prevención de enfermedades

Cómo debes lavarte las manos para evitar cualquier enfermedad infecciosa

Seguramente recuerdes cómo tu madre o tu abuela te decían que siempre debías lavarte las manos antes de comer. Y con razón. Lo cierto es que se convierte en la mejor forma de prevenir enfermedades infecciosas, como el nuevo coronavirus u otras infecciones respiratorias tan comunes como la gripe o el resfriado común. Pero es imprescindible hacerlo bien.

Lavarse las manos regularmente, sobre todo cada vez que llegamos de la calle y en particular cuando vamos a comer, es una de las mejores formas de evitar cualquier enfermedad infecciosa, en especial a la hora de tocarnos la boca, los ojos o la nariz. Y como probablemente sepas ya a estas alturas, se ha convertido en una medida higiénica y preventiva esencial en la lucha contra el coronavirus, recomendada tanto por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) como por las diferentes autoridades sanitarias españolas.

Y es que la mejor manera de prevenir la gripe y el coronavirus es practicar una adecuada higiene de las manos. Pero para poder conseguir los resultados esperados, es imprescindible no solo tener bien presente el tiempo durante el cual deberemos hacerlo. También es importante las técnicas de jabón que seguimos para ello. Y esto es, si cabe, aún más importante en el caso de los niños, que tienden a no ser tan conscientes de la importancia que supone, justo en estos momentos, mantener unas medidas higiénicas básicas tanto en casa como en la calle.

Lo cierto es que cada año, con la llegada del otoño y del invierno, la gripe y otras enfermedades infecciosas respiratorias hacen acto de presencia. Es común que, durante esta época del año, tendamos a enfermarnos en mayor o menor medida. Pero, ahora, después del nuevo coronavirus (CODIV-19) originado en Wuhan, China, el pasado año, mantener unas medidas preventivas adecuadas ha pasado a convertirse en una herramienta de lucha tan eficaz como importante.

Aún cuando la gripe o el nuevo coronavirus puedan dar cierto miedo, existe una manera simple, fácil y sencilla de prevenir ambos: lavarse las manos. Tanto la gripe como el coronavirus son dos infecciones respiratorias, y generalmente entran en nuestro cuerpo a través de las membranas mucosas presentes en la boca y en la nariz. Así, podemos recoger gérmenes cada vez que tocamos lo que otras personas han tocado. Y, además, es muy sencillo que esto ocurra.

Pongamos como ejemplo que alguien tose en la mano y, luego, toca el pomo de la puerta. Luego tocamos el mismo pomo, y recogemos los gérmenes. La bacteria o el virus podría entrar en nuestro cuerpo si, posteriormente, nos tocamos la boca, frotamos el ojo, limpiamos la nariz… o nos comemos un bocadillo. Por suerte, lavarse las manos no solo nos puede proteger frente a la gripe o el nuevo coronavirus, sino también del resfriado común, los virus estomacales y muchas otras enfermedades.

Tal y como coinciden en señalar muchos médicos, la primera línea de defensa es lavarse correctamente las manos, y además hacerlo en el momento más apropiado. Se recomienda que, tanto los niños como los adultos, se laven las manos con agua tibia y jabón durante al menos 20 segundos. Pero, ¿cómo conseguir que los niños lo hagan el tiempo suficiente? Algunos expertos aconsejan, por ejemplo, cantar con el pequeño la canción de “Cumpleaños feliz” dos veces, ya que suele tomar el tiempo necesario como para cumplir con este plazo.

No obstante, la técnica es, a su vez, tan importante como el tiempo. Por tanto, es fundamental saber cómo debemos lavarnos las manos correctamente, además de enseñar a los niños cómo mantener sus manos limpias.

¿Cuál es la técnica más adecuada para lavarse las manos correctamente?

Antes de comer o antes de tocarnos la boca, los ojos o la nariz, lavarse las manos es siempre importante. También se recomienda lavarse las manos después de haber manipulado o tocado algún artículo o elemento común, como por ejemplo un juguete en una sala de espera, los pomos de las puertas, los postes de los autobuses… Los diferentes Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan seguir siempre la técnica que te proponemos a continuación:

  1. Comienza mojándote las manos con agua corriente limpia. Aunque se suele decir que es mejor hacerlo con agua caliente, la realidad es que la temperatura no afecta a la efectividad, por lo que puedes hacerlo con agua fría o con agua caliente. No obstante, lo mejor es utilizar agua tibia, para evitar daños innecesarios a la piel. Luego, para ahorrar agua, cierra la llave después de haberte humedecido las manos (en lugar de dejar que el agua siga corriendo).
  2. Ponte jabón en las manos. Y no, a diferencia de lo que puedas pensar en un primer momento, no hay necesidad de utilizar un jabón con formulación antibacteriana. Bastará con un jabón común, el cual funcionará igual de bien, a no ser que trabajemos en un hospital o en un ambulatorio. Utilizar jabón para lavarnos las manos se convierte en un paso tremendamente efectivo, que usar solo agua, porque los surfactantes que encontramos en la composición del mismo ayudan no solo a eliminar la suciedad, sino también los diferentes microbios presentes en la piel. Además, cada vez que utilizamos jabón lo más habitual es que tendamos a restregarnos las manos más a fondo, lo que ayudará a eliminar la mayor cantidad de gérmenes posibles.
  3. Enjabona ahora el jabón en las manos, frotándolas durante al menos 20 segundos. Es importante cubrir cada superficie, no solo la mano en sí, sino también entre los dedos, debajo de las uñas…
  4. Ahora utiliza agua corriente limpia para enjuagarte las manos y retirar el jabón. 
  5. Para terminar, sécate las manos con la ayuda de una toalla de papel limpia, o un secador de aire. No es aconsejable utilizar toallas compartidas en lugares públicos.

En el caso de que no tengas acceso al agua y al jabón, por ejemplo, porque te encuentras en la calle y vas a comer, como alternativa puedes utilizar un desinfectante de manos que contenga, al menos, un 60 por ciento de alcohol. Eso sí, los desinfectantes no eliminan todo tipo de gérmenes, lo que puede acabar dando una sensación de falsa seguridad, y podrían no funcionar tan bien si tienes las manos sucias o grasientas.

¿Y en el caso de los niños? Consejos para lavarse las manos

Si tienes hijos es muy probable que entiendas la importancia de la lucha por mantener unas manos limpias. Pero es cierto que los pequeños preferirían pasar 20 segundos haciendo algo más divertido, en lugar de permanecer en el baño lavándose las manos. Por ello, a continuación, te ofrecemos algunos consejos que te serán de mucha ayuda:

  • Deja que te imiten. Posiblemente sepas que los niños, a menudo, aprenden a través de la imitación. Lávate bien las manos cada vez que uses el baño, después de llegar a casa y antes de comer. Si los más pequeños te ven, también lo repetirán y harán lo mismo.
  • Ten paciencia. Lleva tiempo integrar y añadir el lavado de manos en la rutina diaria de un niño, por lo que es imprescindible recordárselo con frecuencia. Eso sí, debes ser paciente, a la par que constante.
  • Utiliza un taburete. Si tu hijo/a todavía es muy pequeño como para alcanzar el grifo del agua cómodamente, opta por utilizar un taburete para niños. Lo ayudará a no sentirse frustrado si aún no es capaz de alcanzar el grifo por sí solo.

Independientemente de que utilices o no un desinfectante de manos, recuerda que lavarse las manos continuamente, aún cuando tenga muchos beneficios para eliminar gérmenes y por tanto reducir el riesgo de contraer determinadas enfermedades por esta vía, puede resecar las manos.

Para evitarlo, utiliza una crema hidratante inmediatamente después de haber utilizado un desinfectante de manos o luego de habértelas lavado. Y opta, siempre, por utilizar agua tibia o fría, en lugar de agua caliente, dado que podría acabar eliminando la humedad naturalmente presente en la piel, causando una mayor sequedad.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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