Diabetes infantil

Cómo manejar la diabetes tipo 1 en la escuela

El diagnóstico de diabetes tipo 1 puede ser muy difícil tanto para los niños como para sus padres. Aprender a controlar la enfermedad en casa puede llevar tiempo, al igual que en la escuela.

Cómo manejar la diabetes tipo 1 en la escuela
Foto: Istock

La diabetes es una enfermedad crónica relacionada con el mal funcionamiento del páncreas, que, se estima, afecta en la actualidad a cerca del 6 por ciento de la población mundial. Hay dos formas principales: la diabetes tipo 1, relacionada con la producción insuficiente de insulina, y la diabetes tipo 2, mucho más común, que es el resultado del uso inadecuado de esta hormona por parte del cuerpo.

Aún cuando, por el momento, no es posible curar la diabetes, sí se sabe que seguir un estilo de vida saludable, junto con el arsenal terapéutico disponible, y un buen cumplimiento del tratamiento, puede ser de muchísima ayuda a la hora de vivir lo mejor posible con la enfermedad.

Y los expertos se encuentran alarmados por el incremento de casos de diabetes tanto tipo 1 como tipo 2 en el mundo (especialmente por esta última). De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó, en 2014, que la diabetes había afectado a 422 millones de personas en todo el mundo, frente a 108 millones de personas en 1980. 

Durante este período, se descubrió que la prevalencia de diabetes en los adultos mayores de 18 años de edad casi se había duplicado, pasando del 4,7 por ciento al 8,5 por ciento. Y las perspectivas de la propia OMS para 2030 no son nada alentadoras, debido principalmente a los cambios relacionados con el estilo de vida, cada vez más sedentarios y al seguimiento de una dieta malsana y poco equilibrada.

En el caso de los niños, es cierto que el diagnóstico de diabetes tipo 1 es tan difícil para él como para los padres, especialmente cuando se trata de un caso nuevo en la familia (y, por ejemplo, no se han producido diagnósticos anteriormente de esta enfermedad).

El autocuidado básico de la diabetes es fundamental. Y antes de asistir a la escuela es de vital importancia conocer y / o manejarlo.

¿En qué consiste el autocuidado básico de la diabetes en la escuela?

Consiste básicamente en llevar a cabo algunas medidas y pasos básicos que ayudarán al cuidado de la diabetes durante las horas lectivas. Incluye principalmente la medición del nivel de azúcar en la sangre, de acuerdo con un horario, o disponer de personal capacitado en diabetes en la propia escuela, que pueda ser capaz de hacerlo. En el caso de los estudiantes más mayores, sin embargo, pueden configurar recordatorios en su reloj o en su teléfono móvil para recordar en qué momentos deben hacer la medición.

En caso de que nuestro hijo utilice un dispositivo de monitorización continua de la glucosa, es conveniente asegurarse de que tenga acceso a un dispositivo inteligente, o un receptor para verificar y monitorear su nivel de glucosa en sangre a lo largo de toda la jornada. En caso de que necesite ayuda, también es recomendable comunicarse con el personal de la escuela para informar al niño cuándo y dónde debe acudir para la prueba de azúcar en la sangre.

Cuidado de la diabetes en la escuela
Foto: Istock

Otro elemento importante es conocer cuándo y en qué momento es necesario administrar o ajustar la insulina. En esta ocasión también es posible que el niño necesite la ayuda de personal capacitado. Aunque es cierto que, en caso de que disponga de la edad suficiente, también podrá hacerlo por su cuenta. 

Los expertos también recomiendan que los niños lleven algún tipo de identificación médica, como un collar o un brazalete, diariamente en caso de una emergencia.

Crear una lista para manejar mejor la diabetes en la escuela

También es aconsejable elaborar una lista de verificación que tanto nosotros como nuestro hijo/a pueda ver todos los días, y comprobar todos los útiles necesarios antes de ir a la escuela. En la mayoría de las ocasiones, esto podría incluir:

  • Plan de tratamiento médico actualizado para la diabetes. Debe incluir el horario y las cantidades de dosificación de insulina. 
  • Tiras de prueba.
  • Medidor de azúcar en sangre (es importante que el niño disponga de pilas adicionales).
  • Suministros para pruebas de cetonas.
  • Insulina y jeringas / bolígrafos.
  • Toallitas con alcohol.
  • Agua.
  • Tabletas de glucosa u otros carbohidratos de acción rápida (como un zumo de frutas o caramelos).

No obstante, es muy adecuado consultar siempre al médico, para que nos ayude a descubrir qué otros aspectos tener en cuenta y qué hacer en cada caso. Y es que, aún cuando el diagnóstico de diabetes tipo 1 en niños sea difícil, duro y complicado, con un buen manejo de la enfermedad, el pequeño podrá tener una mayor calidad de vida.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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