Salud bucodental

Cómo saber si un niño tiene caries

Te contamos qué son, qué otras manchas en los dientes existen que no lo son, y cuál es su evolución estética para que no las descubras cuando ya tengan ese tono oscuro que todos tenemos en la cabeza.

Si quieres saber si tu hijo o hija tiene caries, es obvio que la única forma de asegurarse al 100% es acudiendo al odontopediatra. No hay duda ni debate al respecto. Pero en este caso vamos a profundizar en este concepto clínico y en cómo se puede detectar, al menos la seria sospecha de ha aparecido, en la boca un menor antes de acudir al especialista para que confirme o no su existencia y trate el problema.

Antes de llegar a ese punto, conviene explicar, aunque sea brevemente, que es la caries dental. Todos tenemos, más o menos, la imagen de una caries, pero pocos sabemos realmente lo que es. Según explica el equipo de las clínicas dentales Smile!, se trata de “un desequilibrio entre las distintas bacterias presentes en la boca, que provoca que las bacterias ácidas se multipliquen y dañen el esmalte dental”.

Sobre los motivos que provocan su aparición hay uno que sabrás de sobra, el consumo de azúcares refinados de manera frecuente o elevada. Pero no es el único: “también por un cepillado dental ineficaz que dará lugar a un acúmulo de placa sobre los dientes y por no usar una adecuada pasta dental con flúor”, apuntan desde Smile!. Evidentemente, si las caries dentales se producen por estos motivos, queda totalmente descartado que se deban a razones hereditarias.

No todas las manchas son caries

Es importante saber que no todas las manchas de los dientes son caries. No es necesario, por supuesto, saber todos los tipos de manchas que existen, pero sí tener claro que hay más opciones que la caries. 

El equipo de las clínicas dentales Smile! explica que existen, por ejemplo, manchas por defectos de estructura. “Se llaman hipomineralización e hipoplasia, y se producen por una alteración en la cantidad y/o calidad adecuada del esmalte”. Estéticamente, se ven en la muela como una mancha amarilla o marrón. 

También existen las manchas por mal cepillado dental, que es la acumulación de placa bacteriana en capas de color marrón o amarillas y las manchas por medicamentos, que no se quitan con el cepillado pero sí con una limpieza profesional. Se producen, por ejemplo, con el consumo de hierro para la anemia. 

Por último, desde Smile! destacan las manchas por bacterias cromógenas, que están relacionados, como su propio nombre indica, por “por la presencia de un tipo de bacterias inocuas que hacen que aparezcan unas manchas de color marrón o incluso negro en la zona del diente más cercana a la encía”, apuntan desde la clínica dental. Para eliminarlas, es necesario hacer una limpieza dental profesional.  

Cómo detectar las caries

La primera forma de detectar la presencia de una caries dental es su imagen. No se parece a las mancas anteriormente descritas, pero se pueden confundir en fases iniciales porque no son oscuras desde el principio. 

“En un inicio, la caries comienza afectado a la capa más externa de la superficie dental: el esmalte. Se puede detectar al observar la aparición de una mancha de color blanco en la corona dental o por la presencia de una pequeña muesca”, indican desde la clínica dental Ferrus&Bratos

Si no se trata en esta fase inicial, la lesión progresa y daña la dentina, que es el momento en el que empieza a generar dolor, señalan desde Ferrus&Bratos. “De aspecto amarillento, la caries en la superficie de la dentina progresa de forma mucho más rápida que la caries de esmalte, llegando a dañar la dentina profunda”, añaden. 

Si también daña los tejidos del diente, pulpa y la corona dental, “hablamos entonces de caries rampante”, explican desde la clínica dental. “Con el paso del tiempo estas manchas se oscurecen y presentan tonos marrones y negros”, concluyen. Es esta la imagen que todos tenemos en la cabeza de las caries, pero como ves, hay un proceso previo hasta que llegan a tener este aspecto. Un paso más allá es cuando el diente o la muela presenta un agujero. Hay que intentar por todos los medios no llegar a este punto. La detección precoz es esencial para facilitar su tratamiento y limitar el dolor.

El dolor, de hecho, es la segunda forma eficaz para detectar la presencia de caries en la boca de un menor. “Si un niño se queja de que siente dolor en la boca tras comer dulces, alimentos fríos o alimentos calientes y esa sensación se alarga un tiempo después de ingerirlos, es posible que tenga caries”, apuntan desde PhB

Con una pequeña exploración en busca de las manchas descritas recientemente puede bastar para encontrar la caries, pero ante la duda y la presencia de dolor, lo aconsejable es pedir cita cuanto antes en el especialista para que explore la boca del pequeño.  

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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