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Coronavirus

Cómo saber si la tos del niño puede ser un síntoma de coronavirus

Mientras que algunos niños cursan asintomáticos o con síntomas más bien leves, otros pueden hacerlo de forma mucho más grave. Y, entre los síntomas que podrían presentarse cuando tenemos coronavirus, parece que la tos podría ser uno de los más habituales.

Hasta hace apenas unos pocos meses, especialmente durante la época del otoño y del invierno, cada vez que escuchábamos toser al pequeño inmediatamente pensábamos si ya se encontraba enfermo. Y si, sobre todo, esa tos -ya fuera seca o productiva-, se debía a algún tipo de resfriado común, catarro o una gripe. 

Precisamente, que el niño se ponga enfermo con algún tipo de infección viral o incluso bacteriana tiende a ser más o menos habitual, especialmente porque su sistema inmunológico todavía se encuentra desarrollándose, y todavía no tiene defensas para determinadas enfermedades infecciosas comunes. 

De hecho, se calcula que, en promedio, un niño de 2 años tenderá a pasar entre 10 a 15 enfermedades infecciosas por año, concentradas en un período comprendido de entre 8 a 9 meses. Esto significa que, cada mes, el niño pequeño puede llegar a enfermarse entre 1 a 2 veces aproximadamente. O, lo que es lo mismo: durante los 5 primeros años de vida, un niño puede acabar pasando entre 40 a 50 procesos infecciosos.

La mayoría de estos procesos se suelen concentrar entre el primer año de vida y los 3 años, sobre todo si va a la guardería. Y lo más habitual es que también tiendan a ser más frecuentes entre los meses de otoño a primavera (con una mayor incidencia durante el invierno). 

Pero en las últimas semanas, a los típicos catarros infantiles se le ha unido un incómodo y temido “visitante”: el nuevo coronavirus, que desde noviembre del pasado año (se cree incluso que desde el mes de agosto en Wuhan, China) está causando serios estragos en prácticamente todo el mundo. Y ha llegado a cambiar de forma drástica, de la noche a la mañana, nuestro estilo de vida, ocasionando que a día de hoy sea obligatorio el uso de mascarilla en espacios públicos y cerrados pero abiertos al público, bajo determinados supuestos. Lo que puede hacer que nos realicemos las siguientes preguntas: ¿puede ser la tos del niño un síntoma de coronavirus? ¿qué síntomas pueden alertarnos de que el niño podría tener COVID-19?

Si tenemos en cuenta que la tos es considerada como un síntoma relativamente común del COVID-19, es normal que tengamos ciertas dudas, e incluso que temamos que el niño pueda tener la enfermedad. Aún cuando sea cierto que esta enfermedad no sea tan común en niños, mientras que los menores de 18 años de edad generalmente suelen presentar síntomas leves, similares a un resfriado común.

¿La tos es un síntoma común del nuevo coronavirus?

Aunque la tos sea considerada como un síntoma relativamente común en el nuevo coronavirus, también es cierto que los pacientes afectados con esta enfermedad pueden presentar síntomas drásticamente diferentes, que van desde dolor de garganta a fiebre, pasando también por algunos problemas gastrointestinales. No obstante, la tos parece ser, junto con la fiebre y la dificultad para respirar, una de las señales más comunes.

De acuerdo a lo que se sabe hasta el momento, los CDC (Centros para el Control y la Prevención de enfermedades), estudiaron un total de 149.082 casos de COVID-19 confirmados por laboratorio entre el 12 de febrero y el 2 de abril de 2020, de los cuales 2.572 eran niños menores de 18 años. Los expertos analizaron los síntomas de 291 de ellos, y alrededor del 54 por ciento tenía tos, un 56 por ciento fiebre, y el 13 por ciento experimentó dificultad para respirar.

Estas cifras serían menores si las comparamos con la población adulta, cuya prevalencia de tos, fiebre y dificultad para respirar, fue del 80 por ciento, del 71 por ciento y del 43 por ciento, respectivamente. Además, también se supo que cerca del 20 por ciento de los niños estudiados eran portadores asintomáticos.

En cualquier caso, al tratarse de un estudio en el que únicamente se informó de casos de coronavirus confirmados por laboratorio, podría no ser una representación precisa de la población general, de forma que es completamente posible que un porcentaje más elevado de niños tenga la enfermedad sin presentar tos, fiebre o cualquier otro síntoma.

¿Cómo sería la tos causada por el coronavirus?

De acuerdo a la mayoría de expertos, el tipo de tos causada por el coronavirus a menudo se caracteriza por ser seca, lo que significa que no produce mucosidad ni flema. Los médicos creen que probablemente sea causada por la irritación de los tejidos pulmonares, a consecuencia de la presencia del virus. En cualquier caso, también es importante señalar que un porcentaje menor de pacientes informa de haber tenido una tos productiva, liberando moco o flema, y con goteo nasal.

A su vez, se pueden producir otros síntomas relacionados, como ninguna sensación de alivio después de un episodio o un ataque de tos, y un cosquilleo en la garganta. 

No obstante, si el niño comienza a tener tos, no es conveniente entrar en pánico. Hay muchas razones por las que puede toser, y no siempre tiene o presenta un origen infeccioso.

De hecho, la tos seca también puede indicar la presencia de una enfermedad viral, como un resfriado o una gripe, pero también en caso de alergias, asma, enfermedad por reflujo gastroesofágico o como consecuencia de la irritación por factores ambientales.

Si crees que tu hijo podría tener COVID-19 avisa al médico. Recuerda que siempre es importante llamar antes de acudir al pediatra, dado que podría ser necesario tomar una serie de precauciones especiales antes. Además, como manifiestan muchos expertos, la enfermedad a menudo se puede diagnosticar mediante una consulta telefónica, por lo que será el médico quien finalmente evalué si el niño necesita acudir al centro médico para realizarse una prueba de coronavirus.

Eso sí, se aconseja acudir al médico o a urgencias de inmediato si surgen síntomas preocupantes junto con la tos, como: dolor en el pecho, dificultad respiratoria, labios o la cara azulados, dolor abdominal intenso, incapacidad o lentitud para despertarse, o señales relacionadas son el síndrome inflamatorio multisistémico en niños (como fiebre, dolor abdominal, erupción cutánea, vómitos y / o diarrea).

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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