Sistema inmune

Consejos para mantener fuerte el sistema inmune de los niños

Los expertos inciden en la importancia de cuidar el sistema inmune a través de pequeños hábitos como la exposición al sol controlada para aumentar el nivel de vitamina D, o la reducción del azúcar y del estrés, entre otros.

alimentos que contienen vitamina
Fuente: Depositphoto

Son muchos los factores externos que pueden conseguir que nuestro sistema inmune se debilite y que nuestro cuerpo quede desprotegido ante la entrada de virus, catarros y enfermedades. Algunos de estos factores son más típicos en algunas estaciones que otras como los cambios bruscos de temperatura en la primavera o el invierno (recordemos que salir y entrar de casa con la calefacción puesta puede contribuir a que nos acatarremos) o el frío y el contraste con el extremo calor que pasamos en verano. Para evitarlo, es muy importante mantener el sistema inmune fuerte y las defensas en su pico más alto. Algo que cobra, si cabe, aun más importancia si hablamos de la población infantil que, por naturaleza, no tienen el sistema inmune tan fortalecido como los adultos.

Conseguirlo es muy sencillo: bastará con cuidar nuestra alimentación y mimar el cuerpo tanto por fuera como por dentro, tal y como aconsejan los diferentes expertos.

Por ejemplo, el equipo de médicos de Melio, acaba de publicar un informe en el que analiza una serie de claves que mejorarán el sistema inmune tanto de los niños como de los adultos sin salir de casa. Esto será lo que haga que nuestras defensas estén listas para combatir cualquier virus que entre en nuestro cuerpo.

Vitamina D

Una de las vitaminas que no podemos perder de vista a la hora de fortalecer el sistema inmune de adultos y niños es la vitamina D, necesaria para su correcto funcionamiento. Para mejorar los niveles, el equipo médico de Melio recomienda aumentar, de manera controlada y con protección, la exposición al sol.

En este caso, especifican que es muy sencillo sin salir de casa: bastará con salir a leer o a hacer alguna actividad al jardín o a la terraza. En caso de no disponer de ninguna de estas dos opciones, será suficiente con abrir una ventana soleada, aprovechar para airear la casa y sentarse mientras tanto a leer o a tomarse un tiempo de descanso cerca de los rayos que entren. En el caso de los pequeños, por ejemplo, el Grupo Pediátrico de la Sociedad Española de Sueño anota que es bueno que reciban, al menos, dos horas diarias de sol: “desayunando o jugando en la terraza, el jardín o cerca de una ventana iluminada”. Una medida que, además de contribuir a la mejora de los niveles de vitamina D, también es positiva para el correcto descanso de los pequeños.

Otra de las formas para mejorar los niveles de vitamina D, según los expertos, es tomar alimentos ricos en ella como el salmón, las sardinas, los huevos o las setas. A su vez, los adultos pueden tomar además suplementos vitamínicos, pero estos solo deben consumirse cuando se sea consciente de que realmente hay carencias y así evitar una posible toxicidad por exceso de vitamina D.

Cuidar el consumo de azúcar

Pero no basta solo con adecuar la alimentación a la ingesta de las vitaminas también hace falta reducir una de las cosas preferidas de los niños... ¡las gominolas!

Ya sabemos que a los peques les encantan las chuches y que es una misión difícil que se sientan tan atraídos por otro alimento. Los papás tenemos que controlar el consumo de azúcar. Así lo recomiendan los expertos, unos hábitos alimenticios saludables desde pequeños nos harán evitar enfermedades como la prediabetes (niveles altos de glucosa en sangre) ya que podría desembocar en una diabetes tipo II si no se mejoran los hábitos de vida.

La hiperglucemia está relacionada con el mal funcionamiento del sistema inmune y supone mayor capacidad de contraer infecciones. Cambiemos las chuches por divertidas meriendas sanas como las que os dejamos aquí.

Reducir el estrés

Otro de los enemigos más directos del bienestar de nuestro sistema inmune es el estrés, que se puede producir tanto en la etapa infantil como en la adulta.

Para evitar que aparezca, es fundamental controlar los sentimientos que producen la incertidumbre. El efecto del estrés en la salud es uno de los indicadores que más influye en el sistema inmune y en el estilo de vida. Las personas que viven estresadas sufren con más gravedad las infecciones virales, tardan más en curar y reaccionan peor a las vacunas.

Para paliar el estrés un paseo al aire libre o la práctica de algún tipo de deporte es esencial. Si tienes que quedarte en casa, apuesta por actividades todos juntos que supongan una vía de escape, desde juegos en casa hasta el visionado de una divertida comedia familiar. De esta manera conseguiréis desconectar y disfrutar de momentos de descanso, que reducirán vuestros niveles de estrés.

Descanso

Muy relacionado al apunte anterior, los expertos recomiendan fijar una rutina de descanso, fundamental no solo para los niños sino también para los adultos. Muchas enfermedades siguen un desarrollo predecible y son más probables que aparezcan ciertos síntomas dependiendo de si es de día o de noche. Además, dicen los expertos que la respuesta inmunológica puede variar según el momento en el que se suministre, porque por norma general, las defensas son más fuertes por la noche.

Una pauta repetitiva en el horario de sueño beneficiará a nuestras defensas para que recarguen energía y estén listas para trabajar, así que papás y niños ¡a la cama pronto!

Vida activa

Descansar no es sinónimo de no moverse. Y es que, el sedentarismo provoca un mayor riesgo de infección comparado con las personas que realizan deporte de manera habitual. Incluso, el tiempo de recuperación influye si con anterioridad has tenido una vida sedentaria o no.

Realizar alguna actividad física en familia hará que, además de desconectar de la realidad y activar el cuerpo, pasemos un agradable rato de tiempo de calidad en familia.

Para esto viene estupendo el mundo de Internet, a través de herramientas como YouTube hay muchos vídeos con coreografías divertidas para toda la familia que os hará estar activos físicamente, lo que fortalecerá vuestro sistema inmune.

Di no al tabaco

Si queremos proteger a nuestros hijos y también a nosotros mismos de los virus y las enfermedades que nos rodean, hay que gritar bien alto ¡no al tabaco!

Los fumadores tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades respiratorias y no solo eso, sino que la capacidad de recuperación es mucho más lenta. Este factor no solo afecta a los adultos, ya que los niños se convierten en fumadores pasivos y también están expuestos a estas limitaciones.

Foto Carla

Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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