Salud de la vista

Consejos para proteger la vista de los niños ante el uso excesivo de pantallas

No son datos que nos puedan sorprender, pero sí son preocupantes: el uso que los niños hacen de los aparatos electrónicos ha aumentado enormemente durante estas semanas de estado de alarma. Su vista es la principal perjudicada por las pantallas. ¿Cómo podemos minimizar el impacto? Vemos algunos consejos.

niño con tablet
Fuente: iStock

Ya se podía prever. Tanto niños como adultos están utilizando más de lo normal dispositivos electrónicos. Con el estado de confinamiento en el que nos encontramos y con todas las rutinas del día a día alteradas, es lógico que la exposición a estos aparatos haya aumentado considerablemente. Y la de los más pequeños en especial desde que sus colegios cerrasen las puertas. Según diversas fuentes, se calcula que el tiempo que pasan los niños frente a las pantallas se ha incrementado hasta en un 50%.

Y esto es algo por lo que preocuparse, porque un uso en exceso de estas tecnologías lleva de la mano diferentes problemas de salud: alteraciones del sueño, riesgo de déficit de atención y, por supuesto, problemas de visión. Estos últimos, tales como miopía, astigmatismo o errores refractivos, -que se dan cuando los ojos no pueden enfocar correctamente los objetos sobre la retina y que son provocados precisamente por la luz azul nociva que desprenden las pantallas- son cada vez más comunes en edades tempranas.

Es importante tener en cuenta que los conductos oculares no están bien desarrollados a corta edad, de hecho, el aparato visual va evolucionando aproximadamente hasta los ocho años, tal y como explica Zoraida Marqués, óptico-optometrista de Essilor. Por eso añade: “Aunque los niños y las tecnologías sean prácticamente inseparables en estos días, es fundamental proteger sus ojos de la luz azul nociva que emiten los dispositivos digitales. Aplicando unas medidas muy sencillas se puede ayudar a que los más pequeños puedan ver de forma clara y cómoda en los próximos años”.

De esta manera, desde Essilor, líder mundial en lentes oftálmicas, nos ofrecen algunos consejos para proteger los ojos de los menores y controlar así el uso de las tecnologías

1. Establecer un límite de uso

El tiempo que los niños pueden estar frente a las pantallas cambia según la edad. Y aunque pueda haber ciertas variaciones entre expertos, la mayoría recomienda que:

  • Los niños de entre 2 y 5 años no superen la media de una hora diaria, aunque lo mejor sería no sobrepasar los 30 minutos.
  • Los niños de entre 5 y 12 años no sobrepasen la media de 60-90 minutos diarios.
  • A partir de los 12 años no traspasen las 2 horas diarias.

Algo elemental es que los niños sepan con antelación de cuánto tiempo disponen y que los padres sean firmes con ese tiempo aplicando adecuadamente las restricciones.

2. Mantener la distancia

Cuando estamos utilizando un dispositivo digital, la pantalla siempre debe quedar a una distancia adecuada (mínimo 30 cm), el tamaño de la letra debe ser lo suficientemente grande como para permitir una lectura cómoda y esta debe encontrarse por debajo de la línea de mirada, para evitar exponer demasiado la superficie ocular sin necesidad.

3. Regular el brillo

A veces no somos conscientes, pero es fundamental regular el brillo de la pantalla durante su uso, de tal forma que no sea tan intenso como para que deslumbre. En este sentido, también cabe recordar que no deben utilizarse los dispositivos digitales en ambientes oscuros donde no hay una luz adecuada.

4. Incentivar el descanso tecnológico

No solo se trata de limitar la cantidad de tiempo que se usan los medios digitales, también hay que valorar la calidad y la variedad de su uso. Es decir, aunque está bien estimular un ocio digital equilibrado, también hay que acordarse de incentivar el ocio no digital. Por ejemplo, se puede compatibilizar el juego a través de las tecnologías, con el juego fuera de ellas, ¡este es primordial en el desarrollo de los niños!

Una idea para alejarlos de los aparatos electrónicos es prohibir utilizarlos en las comidas, de esta forma también se favorece el  diálogo familiar. En este punto hay que recordar que los padres son su principal modelo a seguir y que, por ello, también deben inculcar un uso responsable dándoles ejemplo.

5. Hacer una desconexión temprana

Las pantallas de estos dispositivos emiten una luz azul que afecta al sueño y que puede provocar que los niños se mantengan despiertos debido a que inhiben la producción de melatonina, la hormona del sueño.

Lo recomendable es evitar que usen aparatos electrónicos justo antes de dormir en los dormitorios. Esto hará que duerman mejor y también que tengan una mayor concentración en el momento de realizar sus tareas escolares.

6. Utilizar lentes para relajar y proteger los ojos

Como acabamos de explicar, las pantallas desprenden una luz azul que -aunque no la percibamos- es dañina para nuestra visión. Por eso, podemos protegernos de ella con el uso de unas lentes específicas que además de cuidarnos, también nos ayudan a reducir el cansancio producido por los dispositivos. Hay soluciones en el mercado como las lentes Crizal® Kids UV de Essilor, que buscan la protección de los ojos de los más pequeños, se mantienen limpias durante más tiempo y resisten a los golpes y las lentes con Crizal® Prevencia™ y/o Eye Protect System, de la misma firma, que filtran selectivamente la luz, por ejemplo. 

Con todo y con ello, lo mejor es quedarnos con una idea clara: no debemos abusar de la tecnología, pero sí hacer un uso sensato de ella y aprovecharnos de todo lo bueno que tiene, siempre acordándonos de dar un buen ejemplo a los más pequeños de la casa.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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