Crecimiento del niño

Consejos útiles para elegir una cama para niños pequeños

Una vez que el bebé se convierte en un niño pequeño, llegamos al momento de plantearnos comprar una cama para que empiece a dormir en ella él solo. Pero, ¿cuál escoger?

Cuando preparamos la habitación del bebé, es normal que surjan algunas dudas relacionadas con la cama. De hecho, aunque no se haya convertido en una prioridad en un primer momento, cuando el pequeño ha intentado escapar de su cuna, podría ser una señal de que ya está listo para empezar a dormir en una cama para niños pequeños.

En ocasiones, la transición de la cuna a la cama de un niño grande no tiende a ser muy fácil. Y el hecho de escoger una cama adecuada para él puede ser uno de los problemas a los que se enfrentan los padres. 

Existen tantos estilos, características y materiales distintos, puede ser un desafío. ¿Qué hay que tener en cuenta? 

¿Cuándo sería adecuado empezar a comprar una cama para niños pequeños?

Uno de los primeros pasos a seguir es saber cuándo nuestro hijo puede estar listo para dormir en una. En Estados Unidos, por ejemplo, la Academia Estadounidense de Pediatría aconseja a los padres que realicen la transición de sus hijos pequeños a una cama cuando alcancen una altura de 89 centímetros, o, básicamente, cuando la altura de la barandilla lateral sea inferior a las tres cuartas partes de la altura del niño.

Como vemos, en realidad lo más recomendable es hacer la transición cuando el niño tenga 3 años de edad, siempre que sea posible. Así, si observamos que el pequeño está constantemente tratando de salir de la cuna, entonces podría ser buena idea moverlo a su nueva cama por seguridad.

Cómo elegir la cama para niños
Foto: Istock

Desde el punto de vista del desarrollo, es posible que los niños más pequeños aún no estén del todo preparados para salir de la cuna y dormir solos en su cama. La razón principal tiene que ver con el hecho de que, a esa edad, los niños aún carecen del control de los impulsos y la comprensión necesaria para abstenerse de levantarse de la cama a la hora de acostarse y, sobre todo, en mitad de la noche.

Pero, ¿qué podríamos hacer cuando el niño/a tiene menos de 3 meses y ya está empezando a salirse de la cuna? En estos casos, si los padres consideran que su hijo/a está listo, podrían intentar trasladarlo a una cama para niños grandes. De lo contrario, bastará únicamente con ser un poco más creativo. ¿Cómo? Por ejemplo, usar un saco de dormir o bajar la base de la cuna para evitar que pueda caerse.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir una cama para niños pequeños

La seguridad

Es evidente que uno de los elementos más importantes a considerar a la hora de escoger una cama para niños pequeños es todo lo que tenga que ver con la seguridad. Esto significa, por ejemplo, que una cama para niños pequeños debe tener barandillas a los lados, lo que ayudará a evitar que pueda caerse de la cama.

Es conveniente escoger barandillas parecidas a las de la cuna, que no sean planas sólidas, ya que la ropa de cama y las almohadas pueden quedar atrapadas fácilmente en ellas, pudiendo representar un riesgo para el niño.

También es adecuado optar por camas que se asienten cerca del suelo, lo que ayudará de manera muy positiva a que nuestro hijo/a pueda subirse y bajarse fácilmente, sin riesgo de caídas.

Diseño

También se recomienda tener presente que los niños pequeños están pasando de una cama completamente cerrada (cuna) a una cama semicerrada. De ahí que sea importante mantener la mayor consistencia posible en el aspecto, la experiencia y la sensación de la nueva cama. 

No obstante, si descubrimos que nuestro hijo/a está especialmente entusiasmado con un estilo particular, entonces debemos dejar que se exprese y, si es posible, optar por ella.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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