COVID-19 y niños

COVID persistente en niños: ¿cuáles son sus síntomas?

Un nuevo estudio acaba de confirmar que la mayoría de los niños que se infectan con el SARS-CoV-2 se recuperan de la COVID-19 en, más o menos, una semana. Sin embargo, también asegura que un pequeño porcentaje de menores puede desarrollar COVID persistente. Estos son los síntomas más comunes.

Parece que, después de más de un año de pandemia, el papel de los niños en los contagios por COVID-19 está bastante claro. No son grandes contagiadores y, por suerte, no suele darse el caso de que desarrollen una enfermedad grave. Tal y como hemos venido viendo desde marzo de 2020 suelen pasarla asintomáticos o con síntomas muy leves.

Información que se ha venido recopilando a lo largo de estos meses y que ha llevado a expertos como Quique Bassat, epidemiólogo de la Asociación Española de Pediatría y experto en enfermedades tropicales, a asegurar que la vacuna no debería ser obligatoria para los menores de 12 años. Tal y como él mismo explicaba, el supuesto ideal pasaría por ofrecérsela a todos los niños pero no recomendarla para el grupo de población en general, como sí ha pasado, por ejemplo, con los mayores de 65 años o las embarazadas.

Los niños suelen recuperarse en una semana

Con respecto a la recuperación de los niños también hemos hablado. Este estudio científico, publicado recientemente en la revista científica The Lancet Child & Adolescent Health y llevado a cabo analizando a 1.734 niños de entre 5 y 7 años que dieron positivo por coronavirus entre el 1 de septiembre y el 24 de enero en Gran Bretaña, habla sobre ello.

Una de las conclusiones es que la mayoría de niños se recupera, de media, en los seis días posteriores a dar positivos y que los síntomas más comunes que desarrollan en ese tiempo son fatiga y dolor de cabeza.

COVID persistente también en niños

Sin embargo, hay otra conclusión añadida: si bien la mayoría se recupera completamente en el plazo de una semana, alrededor de un 4,4% de los niños tiene síntomas que duran cuatro o más semanas y un 1,8% los sufren ocho semanas o más.

Por tanto, podríamos estar hablando de un COVID persistente que también afecta a los más pequeños, aunque es menos común que en la población adulta. “Es reconfortante que el número de niños que experimentan síntomas persistentes de la COVID-19 sea tan bajo”, afirmaba en un comunicado Emma Duncan, endocrinóloga del King’s College London y una de las autoras del estudio.

¿Qué síntomas desarrollan en COVID persistente?

Según el análisis a estos más de 1700 niños, existen algunos síntomas más frecuentes que otros en el conocido como ‘COVID persistente’ en la infancia. Estos son:

  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida de olfato y gusto

De estos tres síntomas, los investigadores observaron que el dolor de cabeza suele ser el que aparece en primer lugar y la pérdida de olfato y gusto es el último en aparecer, pero suele ser el más persistente de todos.

Pero, aparte de estos síntomas, el doctor Michael Absoud, autor principal del estudio, afirma que lo más importante es que las familias escuchen a sus hijos si dicen tener síntomas: “Si está preocupado por su hijo, lo primero que hay que hacer es acudir al médico de cabecera y describir los síntomas particulares del niño”, asegura.

Sin duda, una información muy valiosa si tenemos en cuenta que los niños volverán a las aulas en menos de un mes.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas crianza, infancia, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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