Salud dental e infancia

¿Cuál es la técnica más adecuada para que los niños se cepillen los dientes?

El cepillado es una de las rutinas de mayor importancia en la higiene bucodental, interfiriendo en la formación de la placa bacteriana.

Los expertos en salud bucodental siempre insistimos en la importancia de adquirir, desde que somos pequeños, unos buenos hábitos de higiene bucal. Es por ello que cuando tenemos hijos cae sobre nuestra responsabilidad inculcarles lo necesario para mantener y respetar las rutinas de limpieza de los dientes. El motivo de insistir en el cuidado durante este periodo es debido a que es una etapa clave para el desarrollo del habla, la masticación y la articulación.

Al ser una etapa tan determinante para la salud bucodental, se recomienda asistir con los niños al dentista al menos dos veces al año. 

El cepillado es una de las rutinas de mayor importancia en la higiene bucodental ya que interfiere de manera directa en la formación de la placa bacteriana. Por ello, lo ideal es que los padres supervisen la técnica de cepillado hasta que el niño haya cumplido los 8 años aproximadamente. Cuidar los dientes de leche es igual de importante que el mantenimiento de los dientes definitivos. Perder una pieza de leche de manera prematura puede provocar una mala colocación de los dientes definitivos así como otras complicaciones en masticación o fonación.

¿Cuál es la técnica más adecuada?

El cepillado debe realizarse, con suavidad, tanto en la cara interior como exterior del diente. El cepillo debe cambiarse siempre que las cerdas estén desgastadas o como máximo a los tres meses.

El más habitual es el barrido horizontal aunque no es la más aconsejada ni en niños ni en adultos. Es una técnica en la que los filamentos se colocan de manera perpendicular a la superficie dentaria realizando un movimiento de fregado de atrás hacia delante.

La técnica vertical es la misma que la horizontal, pero realizando los movimientos hacia arriba y hacia abajo. Estos dos movimientos son los más indicados para jóvenes que gocen de una buena salud bucodental.

Respecto al cepillo, lo ideal es que sean de mango grueso, cabezal pequeño y cerdas suaves.

Inculcar la rutina del cepillado a los más pequeños no siempre es una tarea fácil. Por ello, desde Propdental recomendamos incorporar algún tipo de divertimento en su rutina para que el cepillado deje ser de una tarea tediosa. Por ejemplo, convertir el lavado de los dientes en una actividad familiar en la que grandes y pequeños le dediquen el mismo tiempo. Así, los niños se sentirán acompañados y los padres podrán supervisar el cepillado. Para que resulte divertido, se pueden hacer juegos como quién hace más espuma con la pasta de dientes o quién pone la cara más rara en el espejo. Se trata de hacer amena esta tarea para que poco a poco los pequeños de la casa lo vayan adquiriendo como hábito y lo interioricen como una tarea diaria más a hacer. 

Artículo elaborado por Darío Vieira, Director Médico de las Clínicas Propdental.

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Dario Vieira

Director de las clínicas Propdental.

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