Enfermedades respiratorias

Cuáles son las complicaciones de la gripe infantil más habituales (y peligrosas)

Cada año miles de niños se contagian de gripe. En algunos casos esta enfermedad puede complicarse, pudiendo volverse muy grave. Descubre cuáles son las complicaciones más habituales.

Cada otoño e invierno suele ser habitual que muchas mamás y papás se comiencen a sentir alarmados ante la llegada del frío y del mal tiempo, ya que en la mayoría de las ocasiones, el cambio de estación también suele venir acompañado de un mayor número de casos de resfriados y gripes.

Y es que si bien es cierto que el resfriado común no suele causar prácticamente ningún tipo de problema, salvo el malestar asociado a los síntomas durante el tiempo que estos permanecen, con la gripe no ocurre lo mismo, ya que aunque en muchos casos no suele ser peligrosa, sí pueden ocurrir algunas complicaciones.

Aunque la gripe y el resfriado suelen compartir algunos síntomas, de manera que es habitual confundirlas, en el caso de la gripe sus síntomas suelen ser más severos y además aparecen de forma repentina. Mientras que, en el caso del resfriado, éstos aparecen gradualmente.

Conocida también bajo el nombre de influenza, la gripe se caracteriza por ser una infección viral tremendamente contagiosa, que afecta a los conductos de aire de los pulmones. Entre sus síntomas más habituales, suele causar dolores en el cuerpo, dolor de garganta, tos y fiebre alta.

La gripe es considerada como una de las enfermedades virales más graves -y comunes- de la temporada de invierno. Y aunque la mayoría de niños que enferman de gripe suelen estar enfermos solo durante una semana aproximadamente (entre 5 días a 2 semanas), algunos niños pueden tener una enfermedad más grave, pudiendo necesitar tratamiento médico en el hospital.

Tanto las infecciones sinusales como las infecciones del oído suelen ser consideradas como las complicaciones moderadas más comúnmente causadas por la gripe. Además, también pueden surgir otras complicaciones como:

  • Miocarditis: Consiste en la inflamación del tejido que rodea el corazón.
  • Encefalitis: Inflamación del tejido cerebral.
  • Miositis o rabdomiólisis: Inflamación del tejido muscular.
  • Insuficiencia multiorgánica: Como por ejemplo podría ser el caso de una insuficiencia renal y respiratoria.

También es posible que surja una respuesta inflamatoria en el cuerpo del pequeño a consecuencia de la infección de las vías respiratorias por parte del virus de la gripe, pudiendo derivar en una sepsis, que consiste en una respuesta a las infecciones que puede poner en peligro la vida del pequeño.

Neumonía: la complicación más grave de la gripe en niños

Dentro de las distintas complicaciones que la gripe puede causar en niños, independientemente de que éstos sean pequeños o grandes, la neumonía es considerada una de las complicaciones más graves, ya que en algunos casos puede provocar la muerte.

Se trata de una infección de los pulmones, la cual suele ser generalmente más común en niños menores de 5 años de edad. Aunque es una enfermedad que también puede ser causada por bacterias (además de otros virus, como es el caso del virus sincitial respiratorio o VSR), el virus de la gripe también puede causarla.

Existen una serie de niños en los que, cuando tienen gripe, tienen un riesgo mayor de desarrollar neumonía. Esto puede ocurrir si tiene:

  • Un sistema inmunitario débil.
  • Problemas respiratorios y de salud crónicos, como asma o fibrosis quística.
  • Problemas con los pulmones o las vías respiratorias.

Además, aquellos niños menores de 1 año de edad suelen presentar un riesgo de neumonía mucho mayor cuando se encuentran cerca del humo de tabaco ajeno (por ejemplo, cuando su madre, su padre o un familiar cercano fuma habitualmente cerca de él).

Entre los síntomas que suelen surgir lo cierto es que pueden ser un poco diferentes para cada niño. En el caso de la neumonía causada por un virus los problemas respiratorios pueden surgir lentamente. Puede sentir dolor al toser, pudiendo empezar a jadear a medida que la tos y la infección empeora. También es común la tos productiva (esto es, con moco), vómitos o diarreas, pérdida del apetito, cansancio (fatiga) y fiebre.

Mediante un examen físico y un historial médico completo, el pediatra puede diagnosticar neumonía. Además, existen algunas pruebas o exámenes que pueden ser de gran ayuda. Es el caso de la radiografía de pecho, análisis de sangre para buscar signos de una infección, el cultivo de esputo, la oximetría del pulso, una broncoscopia o una tomografía computarizada del tórax.

Para la mayoría de neumonías virales no existe un buen tratamiento médico disponible, ya que a menudo ésta suele mejorar por su cuenta, pero cuando se trata de una neumonía causada por una gripe sí suele tratarse con un medicamento antiviral.

Este tipo de medicamentos son fármacos que disminuyen la capacidad de reproducción de los virus de la gripe, pudiendo ayudar a reducir la duración de los síntomas de la gripe tanto en niños como en adultos sanos. Y, además, son especialmente útiles a la hora de reducir la gravedad de los síntomas comunes asociados a esta enfermedad.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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