Salud

¿Cuáles son los problemas en los pies más comunes en los niños?

Desde sus primeros años de vida, es importante observar y prestar bien atención en todo momento a la posición de los pies y la forma de caminar de nuestros hijos porque, de este modo, podremos percibir si manifiestan algún tipo de anomalía que deba ser tratada y que nos permita evitar problemas más graves a largo plazo.

Lo ideal es que acudamos al podólogo a modo de visita preventiva para que, una vez establecido el patrón de marcha, un profesional nos pueda asegurar que todo está correctamente, no obstante, conocer las anomalías más comunes, también nos puede ayudar a identificarlas: 

1. Pie plano flexible. Se trata de la anomalía más frecuente de los pies en los primeros años de vida de una persona. Se trata de una disminución del arco plantar longitudinal, también llamado bóveda plantar de carácter reducible. Esto sucede cuando, al estar el niño de pie con el pie apoyado, el talón se desvía hacia dentro y el pie se hunde debido a la gran flexibilidad en las estructuras musculo-tendinosas y ligamentosas. Aunque en algunos casos se corrige de forma natural cuando estas estructuras maduran, es importante acudir a la consulta de podología por si fuese necesario tratarlo ya que, en este caso, hay muchas probabilidades de modificar la anomalía por completo mediante rehabilitación, plantillas podológicas o calzado específico.

2. Pie plano rígido. De nuevo, la característica que identifica esta anomalía es una disminución de la bóveda plantar con desviación del talón hacia dentro que no se puede recudir. No obstante, a diferencia del pie plano flexible, en esta ocasión, podría existir una anomalía a nivel esquelético, concretamente, en la unión de los huesos. Existen dos tipos, entre los huesos astrágalo y calcáneo o entre los huesos calcáneo y escafoides, siendo la primera anomalía más rígida que la segunda. Dicha anomalía puede observarse cuando, al ponerse el niño de puntillas, el talón no se alinea en su sitio, a diferencia de cuando es un pie plano flexible. Aunque las fusiones tarsales suelen ser una causa de pie plano rígido, existen otras causas que lo pueden producir a nivel óseo y a nivel muscular. Es importante, en este caso, acudir a la consulta de podología para valorar las posibilidades terapéuticas según cada caso.

3. Pie cavo. Es cuando el arco longitudinal interno está más levantado de lo normal, es decir, todo lo contrario al pie plano. El hecho de que la superficie de apoyo sea menor que en un pie normal, o que en unos pies planos, provoca cierta inestabilidad que, a su vez, hace que los músculos trabajen más y se encuentren en constante tensión, por lo que se puede dar también una disfunción muscular. Dentro de los pies cavos, existe, por un lado, el pie cavo posterior o calcáneo-varo, en los que predomina la caída del talón, y por otro, el pie cavo anterior, que es el más frecuente, y donde destaca la verticalización o caída los metatarsianos. Esta anomalía no suele alterar notablemente la marcha. Sin embargo, el tratamiento dependerá del caso concreto: mediante plantillas podológicas, etc. En el mayor de los defectos, una intervención. No obstante, siempre será el diagnóstico del profesional de la podología el que lo establezca.

4. Clinodactilia. Sucede cuando los dedos de los pies sufren alguna desviación, que puede darse como un dedo montado por debajo del dedo abyacente, o montado por encima. Esta anomalía es congénita, y ya está presente al nacer, no obstante, la intervención solo suele ser necesaria en casos extremos.

5. Genu valgo o Genu Varo. Se trata de una alteración que causa cierta deformidad en la forma de las rodillas. El tipo genu valgo es cuando forman una "X". Y el segundo, genu varo, cuando se separan en forma de "C". En cuanto al tratamiento, dependerá de la gravedad del caso.

Aunque estas son las anomalías más frecuentes, existen muchas otras que pueden ser más o menos fáciles de percibir, por ello, lo ideal siempre será ponernos en manos del experto para que realice el diagnóstico pertinente. No obstante, hoy en día, la mayoría de los casos tendrán una solución completa, ya sea mediante los tratamientos ortopodológicos (que dependerán de la edad del niño), mediante estos mismos combinados con terapia física y fisioterapia, o en los casos más extremos, la cirugía ortopédica.  

Artículo elaborado por Juan Carlos Montero, vocal de Publicidad, Comunicación y Redes de Copoma.

Continúa leyendo