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Así deberías cuidar el pelo de los niños en verano

Además de la piel y de los ojos, el cabello también sufre las consecuencias de los malos hábitos diarios, pero basta con aplicar una serie de consejos asequibles para evitar que sufra más de la cuenta.

Foto: Pexels
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En verano, cuidar la piel y los ojos de los niños sabemos que es una labor fundamental como padres, pero no tantos saben que también es importante proteger su pelo. ¿Por qué? Porque, tal y como advierten desde Johnson’s, el cabello, como la piel, de los más pequeños “es hasta dos veces más fino que el de un adulto y no deja de desarrollarse hasta los 12 años de vida”.

Fruto de esta sensibilidad especial se pueden producir alteraciones en el cabello de los niños que no son irreversibles; es decir, que no tienen que ver con los efectos de la cicatriz de una herida, sino que están relacionados con un desprendimiento o caída del mismo. Es el caso de la alopecia areata y la tiña del cuero cabelludo, por ejemplo. 

La primera se se caracteriza por la aparición súbita de una o más áreas desprovistas de cabello, circulares u ovaladas y la segunda es una infección causada por hongos relativamente habitual antes de la pubertad. 

Para evitar que el pelo de los más pequeñas sufra estas u otras patologías con efectos perjudiciales para su salud, es aconsejable tomar una serie de medidas para cuidar el cabello de los peques de la casa. Entre ellas, en opinión del equipo humano de Insparya, “destaca la fuerza con que se aprietan los cabellos cuando se sujetan con una goma o con una horquilla”, explican. “La excesiva presión puede dejar el cabello quebradizo y debilitarlo”, añaden, antes de alertar también sobre la importancia de que el pelo esté seco cuando se recoge.

Cómo lavar y tratar el pelo

Por otro lado, desde la empresa especializada en salud capilar indican que “El uso del secador u otros aparatos que aplican calor directo en el cabello deberán ser evitados, y en caso de usarse, hacerlo con mucho cuidado y siempre sin abusar”. Además, remite a la Academia Americana de Pediatría para recomendar los peines con púas anchas por delante de cualquier otro utensilio para peinar el cabello de los niños porque es el menos agresivo, y también hace hincapié tanto en la forma de lavarles el pelo a los niños como la cantidad de veces en las que se hace a la semana.

En este sentido, el equipo médico de Insparya recomienda “que los niños de edades comprendidas entre los 8 y 11 años de edad deben lavarse el pelo de una a dos veces por semana” mientras que en los que tengan de 12 años en adelante, “el cabello debe lavarse día sí, día no o todos los días”, aconsejan.

También es imprescindible aprender a secarse bien el pelo, por lo que es interesante enseñarles desde pequeños a enrollarlo con una toalla alrededor de la cabeza de manera que esta absorba el exceso de agua y no peinarlo mientras esté húmedo. “Lo ideal es un secado suave con la toalla y posteriormente ‘dejarlo secar’ en una zona donde no dé el sol de forma directa”, añade al respecto el dermatólogo y tricólogo Juan José Andrés Lencina en declaraciones recogidas por H&S.

Por último, tal y como explica el doctor Lencina, “El pelo es un protector natural pero hay zonas con densidad más escasa (la propia raya del pelo) que precisan una protección intensa”, por lo que es muy importante protegerlo con “gorros o sombreros con la etiqueta UPF 50+ para una protección adecuada”, concluye.

María Aguirre

María Aguirre Álvarez

Periodista y mamá de dos niñas con las que aprendo cada día. ¿Conoces esa frase que dice “nada te prepara para ser madre pero ser madre te prepara para lo que sea”? Real como la vida misma.

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