Pulpitis o dactilitis de las piscinas: qué es y por qué ocurren

También denominada dactilitis de las piscinas o pulpitis, puede ser muy común en verano. Te explicamos en qué consiste y por qué aparece.

¿Has observado que tu peque tiene las palmas de las manos enrojecidas tras pasarse el día en remojo? Podría tratarse de la dermatitis palmar juvenil de las piscinas, también conocida como dermatitis palmar juvenil.

Pulpitis de la piscina
Foto: Istock

La dermatitis palmar juvenil de las piscinas o pulpitis de las piscinas, es una dermatosis por fricción, es decir, producida por el roce continuo de la piel, en este caso con las superficies rugosas de las piscinas, sobre todo el bordillo y el suelo de éstas.

Se trata de una afección típica de la infancia, aunque podría afectar a cualquier edad, pero normalmente son los niños los que se pasan todo el verano en remojo. Cuando la piel está tan húmeda es más fácil que se produzcan irritaciones por roces, esto ocurre de forma similar, por ejemplo, cuando nos sudan los pies y aparecen ampollas por el roce del calzado.

Las palmas de las manos son las zonas más frecuentemente afectadas, pero también puede producirse en la planta de los pies. Esta entidad también se conoce como palmas de piscina (pool palms).

Veamos un típico caso de dermatitis palmar juvenil de las piscinas:

Marta es una niña de 3 años, sana, que consulta en el pediatra tras aparecerle unas máculas rojas y brillantes en la palma de los dedos, especialmente en los pulpejos, de dos días de evolución. Su madre no refiere fiebre, dolor, picor ni otros síntomas, pero comenta que su hermano está igual: En este caso Javier, de seis años presenta lesiones similares y en las mismas zonas, pero más extensas y de un mes de evolución.

Su madre nos cuenta que el pequeño padece dermatitis atópica leve. El resto de exploración física de los niños es normal y al preguntar a la madre si han tocado algún animal o planta nos dice que no pero que ha notado empeoramiento con los baños en la piscina. Resulta que Javier acude diariamente a la piscina, mañana y tarde, desde hace un mes, cuando acabó el colegio, y Marta ha empezado a ir hace tres días. Este sería un caso típico de dermatitis palmar juvenil de las piscinas y claramente se estable la relación causal.

No debemos preocuparnos puesto que se trata de una afección benigna. Las lesiones suelen ser rojeces brillantes que no se descaman ni pican y que característicamente afectan de forma simétrica a ambas palmas de las manos, sobre todo a los pulpejos de los dedos, pues es la zona que solemos posar sobre el bordillo de la piscina.

De forma ocasional también puede afectar a la planta de los pies, y en este caso, también lo hará de forma bilateral. Las lesiones son transitorias y autolimitadas.

Causas de la pulpitis en piscina
Foto: Istock

Es frecuente su aparición en la infancia, pero es raro que aparezca en adolescentes. Esto se debe a que la piel del adolescente es más gruesa, y la de los niños pequeños suele ser más frágil. La dermatitis atópica favorece la aparición de la dermatitis palmar juvenil puesto que tenemos una piel que ya está inflamada de por sí. Muchos padres preguntan cuando hacemos este diagnóstico si los productos químicos que se usan para mantener el agua limpia tienen algo que ver y la realidad es que no se ha encontrado relación entre dichos productos y la dermatitis palmar juvenil.

La dermatitis palmar juvenil de las piscinas se incluye en las dermatosis infantiles de causa física, en este caso por fricción o roce, cosa que también ocurre en la “dermatitis del tobogán".

El diagnóstico es sencillo y no requiere realizar pruebas ni analíticas. En cuanto al tratamiento, las lesiones desaparecerán espontáneamente y de forma progresiva cuando el niño deje de ir a la piscina. No está indicado de entrada ningún medicamento o crema.

A pesar de que la dermatitis palmar juvenil de las piscinas es relativamente frecuente, a menudo es desconocida por los padres o son pocos los casos que se llegan a diagnosticar. Esto se debe a que, si las lesiones son leves, los padres no suelen consultar. También ocurre que, como tiende a mejorar de forma espontánea al pasar las vacaciones, puede que los padres soliciten consulta médica pero finalmente no acudan sencillamente porque al niño “ya se le ha pasado”.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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