Cómo y cuando empezar

¿A qué edad pueden ponerse lentillas los niños?

El 25% de los menores de nuestro país son miopes, así que es normal que el interés de los padres por las lentillas infantiles vaya también en aumento, y con ello aparecen dudas como la que resolvemos a continuación.

Ahora que la miopía infantil es una patología creciente en el mundo en general y en España en concreto, donde el 25% de los menores de entre 6 y 15 años son miopes según datos del Instituto Nacional de Estadística -1,2 millones de los casi cinco que hay en nuestro país-, y que la previsión es que esta cifra siga en aumento camino del 50% de niños miopes alrededor del 2050, son muchos los padres que se preguntan cuándo es posible que sus hijos utilicen lentillas. Quizá porque rompen muchas gafas, porque no se acostumbran a ellas o simplemente por curiosidad, para tener en cuenta dicha opción.

Yolanda Cubero, la óptico optometrista de E-Lentillas, explica a Ser Padres que “No existe una edad en concreto para usar lentillas, aunque es cierto que la edad más habitual es entre los 8-10 años”. Desde Afflelou indican que “anatómicamente, los ojos de un niño pueden tolerar las lentillas desde una edad muy temprana (entre los 6 y 8 años)”, pero como bien matiza Cubero, importan más para valorar cuándo poner lentillas a un niño otros factores antes que la edad, que no deja de ser una referencia aproximada y orientativa. “Lo primero que hay que ver son  las características del ojo y luego es importante la habilidad e implicación del niño y de los padres”, afirma.

La óptico optometrista de E-Lentillas pone como ejemplo que “un niño de 7 años puede ser más consciente que uno de 10 a la hora de usar unas lentilla, ya que al usar lentillas implica ser cuidadoso y vigilar la higiene” y asegura, eso sí, que “Los niños aprenden antes a ponerse las lentillas que los adultos”.

Cuándo y cómo empezar a llevar lentillas

De todos modos, para saber si un niño puede o no llevar lentillas, es absolutamente imprescindible hacer una revisión oftalmológica completa, y un momento ideal para ello es a la vuelta del verano, justo en el período de la vuelta al cole. Así lo recomiendan todos los especialistas, incluida Yolanda Cubero. “Tras una revisión de la vista podríamos no recomendarlas en caso de alguna enfermedad o que el niño aún no sea lo suficientemente responsable para poder llevarlas”, expone antes de puntualizar que también puede ocurrir justo lo contrario: “A veces los ópticos pueden indicar usar lentillas en vez de gafas ya que la corrección cuanto más cercana al ojo es más parecida a la realidad. Con esto queremos decir que un niño que tenga mucha diferencia de parámetros de un ojo a otro con una lentilla puede ver más similar la imagen y el cerebro lo reproduce mejor”, concluye.

Aunque esta revisión es decisiva, desde Alain Afflelou ofrecen algunas pistas a tener en cuenta para saber si un niño está preparado o no para usar lentillas: observar cómo gestiona otras responsabilidades, si hay que insistirle mucho a diario en que cumpla con las normas esenciales de higiene, si es capaz de seguir rutinas idénticas cada día en base a las instrucciones de uso y limpieza de las lentillas y si acepta de forma voluntaria dicha responsabilidad, además de su motivación para ello, son los cinco consejos que apuntan desde la óptica.

Cómo son y cuántas horas pueden llevarlas

Las lentillas más adecuadas para aquellos niños a los que el especialista sí recomiende su uso “son las lentillas desechables diarias”, aconseja Yolanda Cubero, “Principalmente porque estas lentillas son las que menos manipulación necesitan y te expones menos a la contaminación de las mismas, teniendo menos riesgo de infecciones ya que al no usar productos para el mantenimiento se simplifica el proceso”, añade. 

En cuanto al uso diario de las mismas, la experta recomienda 8 horas, “ya que este niño si es usuario desde pequeño lo más probable es que lo sea durante años y lo mejor es evitar que el ojo se canse y pueda tener problemas futuros”, concluye. 

María Aguirre

María Aguirre Álvarez

Periodista y mamá de dos niñas con las que aprendo cada día. ¿Conoces esa frase que dice “nada te prepara para ser madre pero ser madre te prepara para lo que sea”? Real como la vida misma.

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