Causas y diagnóstico

Exantemas en niños: qué son y cómo se producen

¿Tu hijo tiene manchas o granitos rojos en la piel? Estas erupciones pueden aparecer en el cuadro clínico de enfermedades por causas variadas, conoce más acerca de los exantemas.

Se trata de una consulta habitual en Atención Primaria: al peque le han aparecido unas manchas o granitos en la piel y no se sabe la razón de su aparición. Estos exantemas que se presentan en el niño pueden tener diferentes causas. Veamos más acerca de ello.

Los exantemas son erupciones en la piel cuya morfología, extensión y distribución varían. Es frecuente que cuando los padres los vean aparecer en la piel del pequeño se preocupen y por eso esta sea una de las consultas más habituales en Pediatría.

Son muy comunes en la infancia y en la mayoría de veces su origen es infeccioso, generalmente vírico. No obstante, también aparecen en el curso de otras enfermedades generales o tras el consumo de fármacos, entre otros motivos.

Por lo general, los exantemas suelen ser benignos y desaparecen por sí solos, pero veamos más sobre ellos.

¿Cuáles son las infecciones más frecuentes que producen estos exantemas?

Como decimos, lo más habitual es que los exantemas se deban a infecciones generadas por virus. Las más frecuentes son las siguientes:

  • Exantema súbito
  • Varicela
  • Enfermedad boca-mano-pie
  • Megaloeritema

Otras infecciones también pueden ser el sarampión o la rubeola, pero la probabilidad es baja gracias a la vacunación.

¿Cómo se diagnostican?

La mayor parte de las enfermedades exantemáticas se identifican en la clínica y no necesitan de ninguna prueba adicional más.

Pero, ¿qué aspectos se deben tener en cuenta para diagnosticarlos? Por lo general, observando la evolución, la localización, la distribución, los síntomas y los antecedentes, será posible llegar a un diagnóstico. En algunos casos este es muy claro, pero en otras, no es tan evidente y no se puede llegar a poner un nombre concreto de la enfermedad. Sin embargo, esto no tiene por qué ser un motivo de alarma, lo importante es descartar algunos síntomas que sí sean preocupantes, así como otros procesos más complicados.

El diagnóstico de una enfermedad exantemática se realiza observando las diferentes características que presenta:

  • Tipo de lesión: máculas, pápulas, eritemas, vesículas, petequias, equimosis, habones, pústulas, ampollas.
  • Color de las lesiones: rosado, rojo, púrpura, violáceo, pardo.
  • Distribución: localizados, generalizados, palmas y plantas, asimétricos, centrífugos…
  • Forma y evolución: algunos pueden variar de aspecto a lo largo de la evolución.
  • Antecedentes: edad, época del año, toma de fármacos, consumo de ciertos alimentos, vacunaciones previas, enfermedades exantemáticas anteriores, antecedentes alérgicos, contacto con enfermos o portadores, ambiente epidémico escolar o familiar, exposición con el ambiente (sol, campo, animales), viajes a zonas de riesgo…
  • Síntomas complementarios: fiebre, dolor en extremidades, pies y manos fríos, color anormal en la piel, afectación ocular, afectación de mucosas, síntomas respiratorios- digestivo-gripales…

¿Qué sí se debe vigilar con atención?

A lo que sí se debe poner atención es a la aparición de petequias, que son puntos o manchas rojos o violáceos se mantienen fijos sin desaparecer cuando se estira la piel de alrededor.

Esto es porque este tipo de manchas sí que pueden tener relación con alguna afección más grave, por lo que sí que hay que observarlas. De hecho, requiere de una atención con urgencia y una evaluación analítica para descartar una infección meningocócica.

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