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El final de las vacaciones y la vuelta al cole, el mejor momento para cuidar la higiene bucodental

La relajación en la salud bucodental y el aumento del consumo de productos azucarados propio del verano, además del estrés que conlleva la vuelta de las vacaciones, explica por qué es altamente recomendable que los pequeños de la casa visiten en septiembre al experto en odontopediatría.

Durante el verano es habitual que nos relajemos, pequeños y mayores, con la salud bucodental. Las consecuencias de los pequeños (o grandes) excesos con los helados y las bebidas azucaradas y la menor atención en la rutina de higiene de los niños se unen a finales de la temporada de calor con el estrés que implica, también en los niños y adolescentes, la vuelta a la realidad de las obligaciones diarias, colegio e instituto incluidos. 

Tal y como recuerda el equipo de Moonz, grupo internacional de centros especializados en ortodoncia infantil y odontopediatría presente en España y Reino Unido, “Mientras nosotros desconectamos, las bacterias y gérmenes no descansan, aprovechándose de la situación y afectando a nuestra salud bucodental”, explican en relación a las consecuencias de hábitos propios de la estación de calor como el aumento del consumo de bebidas azucaradas y helados que pueden tener consecuencias negativas en la salud de la boca al tener, generalmente, grandes cantidades de azúcar. 

Si a esto le sumamos, como decíamos anteriormente, el riesgo para la salud bucodental que conlleva el estrés provocado en los niños y adolescentes por el cambio brusco de rutina que tienen que afrontar al retomar las clases, el resultado es que “los pacientes acuden en septiembre al dentista con peor higiene oral y mayores problemas dentales que antes de las vacaciones de verano”, advierte el equipo de profesionales de Moonz, que este año celebra el décimo aniversario de la apertura de su primera clínica. 

Las posibles consecuencias de una higiene bucodental inadecuada y de una dieta malsana, rica en productos azucarados y ultraprocesados, es de sobra conocida por todas las mamás y papás, pero quizá no lo sean tanto los problemas asociados al estrés. En este sentido, desde Moonz explican que “Las patologías que vemos asociadas al estrés son el bruxismo (apretar y rechinar los dientes), la gingivitis por falta de concentración y menos eficiencia en el cepillado, así como la disfunción de la articulación temporomandibular, ya que al apretar la mandíbula causa dolor”. 

Además, añade el equipo de profesionales de la compañía internacional de centros especializados en ortodoncia infantil y odontopediatría, “También pueden aparecer aftas causadas por virus porque el estrés debilita nuestro sistema inmunitario y otras patologías como la sequedad bucal, las caries, o el mal aliento”, asegura. 

Por todo lo descrito, es muy importante incidir en la higiene bucodental de los peques de la casa después de las vacaciones de verano y el primer paso para ello es programar  una visita de los peques de la casa al odontólogo en el mes de septiembre para que sea un profesional especializado en odontopediatría y pediatría infantil el que revise el estado de salud de la boca del menor de edad. 

Moonz, la mejor elección para proteger la salud bucodental de tu hijo

Fundada en 2011 por Myriam Sada y Javier Girón de Velasco con vocación de ofrecer la máxima calidad en los tratamientos al mismo tiempo que sean lo más divertidos y educativos para sus pacientes y sencillos para sus padres, Moonz cuenta con siete clínicas: Moonz La Moraleja, Moonz La Zarzuela, Moonz Padre Damián, Moonz Boadilla del Monte, Moonz Arturo Soria, Moonz Tres Cantos y Moonz Rivas-Vaciamadrid. En Bilbao, cuenta con una clínica.

La compañía especializada en la salud bucodental de los más pequeños, galardonada con dos Dentistry Awards, uno de los premios más prestigiosos del sector, cuenta con una plantilla formada por más de 50 profesionales dedicadas en exclusiva a la ortodoncia, y es una referencia en el sector de la odontología infantil por su metodología, sus instalaciones y la cualificación de su equipo de especialistas.

Uno de los aspectos concretos que convierten a Moonz en la mejor opción para proteger la salud bucodental de tus hijos es que cada paciente tiene un único doctor asignado durante todo su tratamiento, de manera que el vínculo afectivo, tan importante en la relación médico paciente, especialmente en el caso de los niños, facilitará la evolución del tratamiento.

Además, el equipo de profesionales de Moonz, que cubre también servicios de emergencia los fines de semana para aportar una máxima cobertura a sus pacientes, se caracteriza por la aplicación del tratamiento en dos fases, siendo “de vital importancia” para Moonz una primera revisión a partir de los seis años para detectar precozmente cualquier irregularidad en el crecimiento óseo y dentario del mismo.  

La segunda, a partir de los 12 años, se realiza tras un período de descanso y vigilancia del crecimiento y salida de los dientes permanentes, para garantizar que cada pieza dental “una ubicación específica en armonía con los labios, las mejillas, la lengua y los demás dientes”, concluye el equipo de Moonz.