Higiene y cuidado

Guía para aprender a lavar y peinar (correctamente) el pelo a los niños

Todos los padres quieren que el pelo de sus hijos crezca fuerte y bonito, ¿cómo podéis conseguirlo? Desde Ser Padres te contamos cuáles son los consejos avalados por dermatólogos.

El cabello infantil es una de las preocupaciones de los padres debido al cuidado continuo que requiere. Por ello, es importante que conozcamos muy bien qué tipo de pelo tienen nuestros hijos para que los productos y accesorios que utilicemos sean los más adecuados para ellos. El pelo infantil se caracteriza por ser un cuero cabelludo más sensible porque el folículo tiene menos grasa, explica a Ser Padres la doctora Mayte Truchuelo Díaz, del Hospital Vithas Madrid Arturo Soria y Vithas Internacional.

"Para el cuero cabelludo de los niños, al ser más sensible, debemos utilizar champús para cuero cabelludo sensible, que no tengan apenas fragancia, sin casi sulfitos y que estén diseñados para esto", relata la dermatóloga. Entonces, ¿qué champú es el más adecuado para los niños? Tiene que ser 'neutro' porque son lociones hipoalergénicas y dermatológicamente testadas con un PH neutro, libres de alcohol, siliconas, parabenos conservantes y fragancias, como nos comenta la doctora Cristina Granja Martínez, del Hospital Vithas de Vigo.

Además de esto, la doctora Cristina Granja Martínez enfatiza que la tendencia de usar muy poco champú para lavar el cabello, o bien utilizar sustancias sustitutivas como vinagre, bicarbonato o aceites esenciales podría producir problemas en el cuero cabelludo infantil, puesto que no se eliminan ni la suciedad ni la grasa del cabello. Esto favorece el crecimiento de microorganismos que podrían causar infecciones o alergias en el cabello.

Ambas dermatólogas recomiendan varios consejos a tener en cuenta para lavar correctamente el pelo a los niños, sin perjudicar su cuero cabelludo:

¿Cuántas veces hay que lavar el pelo de los niño?

A esta cuestión, la doctora Cristina Granja Martínez recomienda seguir la 'Regla del 3': 3 veces a la semana durante 3 minutos de lavado y 3 de aclarado. Eso sí, hay que tener en cuenta que  muchos condicionantes podrían cambiar esta frecuencia (la edad o la actividad física entre ellos).

Según Cristina, antes de los 11 años el lavado de cabello debe adaptarse a la actividad del niño: si está sucio por hacer deporte, jugar con las pinturas o realizar actividades que le hagan sudar en exceso el pelo deberá ser lavado, si no con 2-3 veces a la semana bastará. A partir de los 12 años el desarrollo puberal y la secreción hormonal propia de la edad hacen que segreguen más grasa y aumenta su sudoración por lo que necesitarán lavar el pelo con más frecuencia (a diario o a días alternos).  De acuerdo con la premisa 'si el pelo esta sucio hay que lavarlo' consecuentemente después del baño en la playa o en la piscina se deberá lavar el pelo para eliminar los residuos de sal, arena o cloro, así como también tras días muy calurosos que aumenten la sudoración cutánea.

¿Cómo se debe secar el cabello?

Parece una nimiedad, pero lo cierto es que uno de los cuidados en los que debemos enfatizar más para que el cabello no sea frágil es la forma en la que secamos el pelo de nuestros hijos. Tal y como explica la pediatra Cristina Granja Martínez, lo aconsejable es utilizar una toalla de algodón masajeando suavemente el cabello con la finalidad de secar el exceso de agua y dejar secar al aire libre. En caso de que las condiciones climáticas no nos acompañen, o el niño se vaya inmediatamente a la cama, utilizaremos un secador a media-baja potencia y a una distancia de 20 cm para evitar lesiones por quemaduras en el cuero cabelludo. 

Por su parte, la dermatóloga Mayte Truchuelo Díaz añade que cuando se hace un uso excesivo del secador sobre todo cuando el secador es muy intenso o se acerca mucho al pelo se produce el bable hair "en el microscopio vemos que se meten burbujas de aire dentro del pelo". Y eso ocurre, explica la doctora, cuando hacemos un secado intensivo que hace que el pelo luego sea más frágil. En invierno, por evitar resfriados o que la cabeza se quede fría hay que secar el pelo con secador, evitando que la temperatura sea muy alta. En verano podemos aprovechar a retirar la humedad con una toalla y secarlo al aire.

¿Hay que usar un peine específico?

Hay multitud de peines en el mercado. Tantos, que a veces incluso nos perdemos entre las formas y los materiales de los que están hechos. La doctora Granja nos clarifica que el tipo de cepillo a utilizar dependerá de la edad del niño y de las características del pelo y cuero cabelludo. Hasta el primer año de vida es recomendable utilizar peines planos con cerdas suaves de nylon o seda.

Para niños mayores o con melena es recomendable los cepillos de madera con punta redondeada que no lesionan el cuero cabelludo y al mismo tiempo activan la irrigación del mismo. Debe cepillarse al menos mañana y noche para que el aceite natural del pelo cubra todo el cabello hasta las puntas y se mantenga hidratado. Para cabellos rizos hay que utilizar cepillos o peine esqueleto con dientes separados y anchas para permitir un mejor acceso a las fibras capilares pues tienden a enredarse con mayor facilidad.

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