Presión arterial alta en niños

Hipertensión arterial en niños: todo lo que debes saber

Aunque la presión arterial elevada suele ser una condición que afecta principalmente a los adultos, lo cierto es que los niños también pueden sufrirla. No obstante, al ser una afección asintomática, el diagnóstico tiende a ser difícil.

Aunque habitualmente se suele relacionar a la hipertensión arterial como un problema de salud únicamente adulto, la realidad es que también puede diagnosticarse en niños, con independencia incluso de la edad que tengan.

De hecho, solo en Estados Unidos se estima que alrededor de un 3,5 por ciento de los niños tienen presión arterial elevada, según datos de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP). Aunque, de acuerdo a los expertos, la prevalencia sería probablemente mayor, porque la mayoría de los casos, al ser asintomáticos, pasan desapercibidos.

Precisamente el pasado año, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Oxford (en Reino Unido), y publicado en la revista especializada ‘JAMA Pediatrics’ evidenció que el 4 por ciento tanto de los niños como adolescentes del mundo padecen hipertensión arterial. 

Lo cierto es que muchos expertos están alarmados, fundamentalmente porque, en un principio, nos encontraríamos ante una condición que en realidad afectaría únicamente a personas mayores. Sin embargo, la presión arterial alta afecta a personas de todas las edades, incluyendo a los niños pequeños.

¿Sabes exactamente qué es la presión arterial alta en los niños?

La presión arterial consiste en la fuerza que ejerce la sangre a medida que fluye a través de los diferentes vasos sanguíneos de nuestro cuerpo. En condiciones normales, el corazón bombea sangre a través de los vasos sanguíneos a lo largo de todo el cuerpo, y éstos se ensanchan y se contraen en función de lo que sea necesario, con el fin de mantener un correcto y adecuado flujo sanguíneo.

No obstante, en un niño o en una persona que presenta hipertensión arterial, la sangre empuja con demasiada fuerza, ejerciendo dicha presión sobre los vasos sanguíneos, lo que puede acabar dañando no solo los vasos sanguíneos, sino el corazón y otros órganos del cuerpo.

La presión arterial elevada suele ser fácil de diagnosticar en un adulto, pero muchísimo más difícil en un niño. ¿El motivo? Es común que las personas mayores sepan si tienen -o no- presión arterial alta simplemente realizándose algún control de presión arterial, y comparar con ello los números con un simple gráfico.

Aunque los niños también pueden realizarse la misma prueba, lo cierto es que no es muy común llevarla a cabo entre los más pequeños, a no ser que exista algún tipo de sintomatología que indique al médico que puede tener la presión arterial elevada.

Además, interpretar los números suele ser algo más complicado, por lo que es necesario que el especialista utilice tablas basadas en el sexo, la altura y los números registrados de presión arterial, para determinar si el pequeño tiene o no hipertensión.

Los factores de riesgo asociados a la presión arterial alta en niños incluyen no solo antecedentes familiares de presión arterial alta, sino también de obesidad, que se considera como uno de los riesgos principales de la hipertensión arterial.

También existen otros factores de riesgo que pueden influir, como determinados problemas médicos como la apnea del sueño, u otros trastornos del sueño.

¿Cómo se diagnostica la presión arterial alta en los niños?

A diferencia de lo que ocurre con la medición de la presión arterial en los adultos, por el momento no existe una definición de presión arterial normal para niños, basada únicamente en una simple lectura de la presión arterial sistólica, sobre la presión arterial diastólica.

Y, como te hemos indicado en el apartado anterior, lo que se considera como normal varía en función del sexo, la edad y la altura que tenga el niño/a.

Por otro lado, la American Heart Association (AHA) recomienda que todos los niños se midan la presión arterial anualmente, a partir de los 3 años de edad. Aunque, es cierto, en realidad esto no es muy habitual que ocurra.

No obstante, el pediatra puede determinar que la lectura de la presión arterial del niño es alta, por lo que es probable que se deba repetir la prueba pasado un tiempo. En caso de que continúe elevada, es posible que el pequeño pueda llevar un dispositivo portátil, conocido como “monitor de presión arterial ambulatorio”, durante un período de 24 horas. De esta forma, si finalmente las cifras continúan siendo altas, se realizará el diagnóstico de hipertensión arterial pediátrica.

En los niños ¿cuáles son los síntomas de la hipertensión arterial?

Al igual que ocurre en los adultos, la presión elevada en los niños generalmente no tiende a causar ningún tipo de sintomatología, lo que hace que su diagnóstico sea bastante difícil, y se dilate en el tiempo.

De ahí que sea esencial que los niños visiten regularmente a su pediatra, en cuya revisión posiblemente se lleve a cabo un examen de hipertensión arterial. Recuerda que, lo aconsejable, es realizar esta medición al menos una vez al año, a partir del momento en el que el pequeño cumpla los 3 años de edad.

Ocasionalmente, pueden surgir algunos síntomas, especialmente cuando la hipertensión arterial es severa. Si esto ocurre, el niño puede experimentar síntomas como dolor de cabeza, visión doble, pérdida de la visión, dolor en el pecho, problemas respiratorios y dolor abdominal.

¿Cuáles son las consecuencias de la hipertensión arterial en los niños?

Como ocurre con los adultos, la presión arterial en los niños puede provocar efectos graves para la salud, especialmente a largo plazo, que incluyen enfermedad del riñón, enfermedad del corazón, accidente cerebrovascular, ataque cardíaco e insuficiencia cardíaca.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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