Enfermedades de la tiroides

Hipertiroidismo en niños: toda la información

Una de las principales causas de hipertiroidismo en niños es la enfermedad de Graves, una enfermedad autoinmune que causa que la tiroides se vuelva hiperactiva. Pero no es la única.

La tiroides es una glándula de pequeño tamaño situada debajo de la piel y de los músculos, que encontramos en la parte delantera e inferior del cuello. Tiene una forma similar al lazo de una corbata, se envuelve alrededor de la tráquea (cerca de los nervios más importantes para la voz), y posee un color rojo parduzco, con dos lóbulos -mitades izquierda y derecha-, que recuerdan a la forma de las alas de una mariposa.

A pesar de su pequeño tamaño, en realidad se trata de una glándula tremendamente importante para nuestro organismo, puesto que se encarga tanto de producir como de liberar las diferentes hormonas tiroideas, T3 o triyodetironina y T4 o tiroxina, las cuales se encuentran involucradas en la regulación del metabolismo, el crecimiento y el mantenimiento de la mayor parte de las funciones del cuerpo.

Aunque distintas enfermedades pueden afectarla, cuando la glándula se vuelve hiperactiva, y libera demasiada hormona tiroidea al torrente sanguíneo, se conoce como hipertiroidismo. Lo que, finalmente, se traduce en que el cuerpo consume energía mucho más rápido de lo que en realidad debería, y la actividad química -como por ejemplo es el caso del metabolismo- presente en las células acaba por acelerarse en exceso.

¿Qué es el hipertiroidismo y cuáles son sus causas?

Cuando existe hipertiroidismo significa que la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea. De esta forma, cuando se diagnostica a un niño o a una persona con esta afección, significa que la glándula se ha vuelto hiperactiva, empujando el metabolismo del cuerpo a niveles poco saludables. En definitiva, la tiroides produce una mayor cantidad de hormona tiroidea, mucha más de la que el cuerpo en realidad necesita.

Dado que una de las principales funciones de las hormonas tiroideas es la de ayudar a controlar el metabolismo (es decir, la velocidad a la que el organismo lleva a cabo distintos procesos, como por ejemplo podría ser el caso de los latidos del corazón), cuando el cuerpo tiene demasiada cantidad su exceso puede terminar acelerando estos procesos, y ocasionar los diferentes síntomas que surgen cuando existe hipertiroidismo, como pérdida de peso sin motivo aparente y nerviosismo.

Una de las causas más comunes de hipertiroidismo es la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune. Aunque es cierto que los niños pueden desarrollarla, se sabe que es menos común en niños que en adultos.

¿Cuáles son sus síntomas?

Debemos tener en cuenta que la hormona tiroidea tiende a afectar a casi todas las células y tejidos de nuestro cuerpo, dado que controla una amplia variedad de procesos metabólicos. Por ejemplo, influye en el crecimiento, en el desarrollo mental y en la energía del cuerpo.

Por tanto, cuando la tiroides se vuelve hiperactiva, y produce o libera demasiada hormona tiroidea, los procesos del organismo se aceleran y acaba afectando a: la respiración, desarrollo cerebral, funciones tanto del sistema nervioso como del corazón, temperatura corporal, peso, colesterol, ciclos menstruales y la piel.

Por otro lado, los síntomas varían dependiendo de la etapa en la que se encuentre el niño.

Síntomas del hipertiroidismo en recién nacidos:

  • Latidos cardíacos rápidos.
  • Bocio (glándula tiroides agrandada).
  • Irritabilidad.
  • Ojos saltones.
  • Pobre aumento de peso.

Síntomas del hipertiroidismo en niños y adolescentes:

  • Irritabilidad, ansiedad o nerviosismo.
  • Pobre aumento de peso, o pérdida de peso.
  • Aumento de la energía (o hiperactividad).
  • Temblor de las manos.
  • Latidos cardíacos acelerados.
  • Presión sanguínea elevada.
  • Ojos saltones.
  • Glándula tiroides agrandada.
  • Diarrea.

¿Cómo se diagnostica el hipertiroidismo en los niños?

En la primera visita, el endocrinólogo es el especialista que se encargará de analizar el historial médico del niño y, además, llevada a cabo un examen físico del mismo. Posteriormente, podría necesitar un análisis de sangre en el que se determine cuánta hormona estimulante de la tiroides existe en el torrente sanguíneo. Esta prueba es tremendamente útil, dado que es capaz de detectar la presencia incluso de un hipertiroidismo leve.

En ocasiones es posible la necesidad de llevar a cabo otros análisis, como por ejemplo medir los niveles de T4 (tiroxina) o T3 (triyodotironina), o la búsqueda de un anticuerpo conocido con el nombre de inmunoglobulina estimulante de la tiroides, cuando se sospecha de la posible existencia de la enfermedad de Graves.

¿Cuáles son sus causas y cómo se trata?

Casi todos los casos de hipertiroidismo que se diagnostican en niños y adolescentes son causados por la enfermedad de Graves. Aunque es cierto que, entre los niños, el hipertiroidismo tiende a diagnosticarse con mayor frecuencia en adolescentes.

También existen otras causas relacionadas, como: tiroiditis (inflamación de la tiroides), nódulos tiroideos, tratamiento para la tiroides hipoactiva (consumo excesivo de yodo y sobremedicación con hormona tiroidea sintética). Aunque son causas en realidad poco comunes.

En los recién nacidos, el hipertiroidismo ocurre cuando un anticuerpo estimulante de la tiroides pasa a través de la placenta de la madre que tiene o tuvo la enfermedad de Graves. En este caso, se trata de un tipo de hipertiroidismo transitorio, que requiere medicamentos durante solo unos pocos meses, de manera que es una afección muy tratable.

No obstante, el tratamiento médico varía dependiendo de la edad del niño, y de la presencia -o no- de otras afecciones médicas o enfermedades. De manera que el hipertiroidismo puede tratarse de distintas maneras.

Por ejemplo, se puede administrar un medicamento antitiroideo, que son fármacos que se toman de manera continua y diariamente. La tiroidectomía es una cirugía en la que se extirpa la totalidad o una parte de la glándula tiroides. O, bien, la ablación con yoduro radioactivo, que es un procedimiento que impide que la tiroides produzca demasiada hormona tiroidea.

Generalmente el tratamiento médico comienza con la administración de un fármaco antitiroideo, el cual es capaz de ralentizar la producción de la hormona tiroidea. Puede tomarse una o dos veces al día, y los niveles de la hormona suelen volver al rango normal en pocas semanas o meses, aunque el tiempo promedio es en realidad entre uno a dos años.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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