Higiene dental

La higiene dental a partir de los 3 años

Una sonrisa sana se inicia desde la infancia. Los hábitos que aprendemos en esta etapa nos servirán para que mantengamos una correcta salud dental en el futuro, durante toda nuestra vida.

La erupción de los dientes de leche o deciduos marca un momento clave en la salud bucodental de los niños. Influyen en el proceso de habla, ingesta de alimentos, deglución, masticación… Si no los cuidamos de manera correcta, puede producirse su pérdida prematura y generar problemas más complejos.

La educación en la salud buco-dental de los menores debe de ser impartida tanto por los padres como por los dentistas cuya tarea es enseñar al niño los hábitos correctos de cepillado e higiene oral que se deberán incorporar a su rutina diaria.

Los niños deben acudir al dentista dos veces al año si tiene un desarrollo sano en su boca. Es muy importante que se familiaricen con el entorno de la consulta para que, tal y como señala el Dr. Darío Vieira Pereira, director médico de Clínicas Propdental, no desarrollen episodios de odontofobia (miedo al dentista). En las Clínicas Propdental hay un amplio equipo de odontopediatras (especialistas en odontología infantil) encargados de que la experiencia de los niños en el dentista sea agradable y educativa.

Cuando el niño aún está en edad preescolar, los encargados de su higiene oral son los padres.

Deben eliminar la placa bacteriana en su totalidad mediante el cepillado dental después de cada comida para que el niño no desarrolle patologías dentales y orales. Los padres tienen que ser conscientes de que su papel es fundamental para el correcto desarrollo de sus hijos tanto cuando son ellos los que deben realizarles el cepillado, como a la hora de enseñarles a hacerlo por sí mismos y supervisarles. A medida que el niño vaya desarrollando sus funciones motoras, será capaz de tener la autonomía necesaria para realizarse el cepillado, que suele ser a partir de los seis años de edad, aunque la supervisión debe mantenerse hasta los doce años.

La imitación es la clave para que los niños aprendan a cepillarse los dientes. Si tienen como referencia los hábitos de higiene oral de sus padres se convertirán en su modelo a la hora de hacerlo ellos mismos. En caso de que esta rutina les aburra hay que intentar enfocarlo como un juego en familia.

A partir de los seis años de edad, se debe incorporar en la higiene bucal del niño el uso de un flúor tópico en forma de gel o barniz como un suplemento que favorece la protección de los dientes de leche.

Durante la infancia, los niños son propensos a ingerir cantidades altas en azúcares por el consumo de chicles, chocolatinas y alimentos ultra procesados, especialmente, en la hora de la merienda. Hay que evitar que consuman este tipo de alimentos que favorecen la aparición de las caries, la enfermedad dental más común y problemática en los menores.

Recuerda siempre que la prevención y la rápida actuación de los profesionales son imprescindibles para mantener la correcta salud bucodental de los más pequeños.

Artículo elaborado por Darío Vieira, Director Médico de las Clínicas Propdental 

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Dario Vieira

Director de las clínicas Propdental.

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