Alimentación infantil

Leches vegetales para niños ¿son adecuadas?

Habitualmente consumidas como una alternativa útil a la leche de vaca, cada vez es más común que los niños comiencen a tomarlas, independientemente de que puedan tener -o no- intolerancia a la lactosa.

Conseguir que el niño consuma alimentos nutritivos puede convertirse en un auténtico desafío e, incluso, es más difícil aún encontrar una bebida que les aporte la carga de nutrientes necesaria y que, además, sea atractiva para ellos.

No hay duda que la mayoría de los niños tienden a ser golosos por naturaleza, de manera que son propensos a pedir bebidas azucaradas. Sin embargo, es evidente que éstas no son adecuadas ni mucho menos nutritivas, por lo que guiarlos -y optar- por opciones más equilibradas es de vital importancia para su salud en general.

Este problema lo encontramos, por ejemplo, a la hora de tomar leche. Hay mil variedades en el mercado además de la típica leche de vaca o de cabra. Son las llamadas 'leches vegetales', una opción perfecta para vegetarianos y veganos. En cuanto al público infantil, existen diferentes motivos a la hora de sustituir la leche de vaca en la dieta de un niño. Algunas de las razones más comunes son las siguientes:

  • Intolerancia a la lactosa. Se calcula que entre un 70 a un 75 por ciento de la población mundial es intolerante a la lactosa, el azúcar que se encuentra de forma natural en la leche. Esta intolerancia ocurre cuando las personas presentan un déficit de lactasa, la enzima capaz de digerir la lactosa.
  • Alergia a la leche. Se estima que entre un 2 a un 3 por ciento de los niños menores de tres años de edad presentan alergia a la leche de vaca, lo que puede causar una amplia variedad de síntomas, entre los que destacan diarreas, vómitos, erupciones cutáneas y, en casos más graves, anafilaxia severa. No obstante, de acuerdo a las estadísticas, cerca del 80 por ciento de los niños suelen superar esta alergia a los 16 años.

Por tanto, ¿qué ocurre con las leches vegetales? ¿Son adecuadas desde un punto de vista nutritivo?.

Especialmente para aquellos niños que presenten intolerancia a la leche de vaca, las bebidas vegetales sin azúcar pueden convertirse en una excelente alternativa. Y, entre las opciones más útiles y adecuadas, podemos mencionar en particular las bebidas de coco, almendras, arroz, anacardos y leche de soja. Aunque lo mejor es optar por leches vegetales fortificadas.

Por otro lado, no es en absoluto aconsejable optar por bebidas vegetales azucaradas. Y es que al igual que ocurriría con la leche de vaca endulzada, las bebidas vegetales endulzadas también pueden contener edulcorantes artificiales y grandes cantidades de azúcar, por lo que antes de comprarlas lo mejor es descubrir si para su elaboración se ha utilizado algún tipo de endulzante. Si es así, lo ideal es sustituirla por cualquier otra preparación sin azúcar.

¿Cuáles son las leches vegetales más útiles y populares?

Leche de almendras

La bebida de almendras se elabora a partir de almendras enteras, o bien a partir de crema de almendras, y agua. Posee una textura ligera y un sabor ligeramente dulce, que recuerda al sabor de las nueces.

Desde un punto de vista nutritivo, un vaso (240 ml) de leche de almendras sin azúcar aporta 30-35 calorías, 1 gramo de proteína, 1-2 gramos de carbohidratos y 2.5 gramos de grasas. También es una fuente natural de vitamina E, un grupo de antioxidantes útiles para proteger al cuerpo de las sustancias que causan ciertas enfermedades crónicas, como son los radicales libres.

Si la comparamos con la leche de vaca, contiene menos de la mitad de la grasa y menos de una cuarta parte de las calorías. Además, también es significativamente menor en carbohidratos y proteínas.

Eso sí, es necesario tener en cuenta algo fundamental: la bebida de almendras es una fuente mucho menos concentrada de la mayoría de nutrientes beneficiosos que encontramos en las almendras enteras, incluyendo la fibra, sus grasas saludables y las proteínas.

Esto es debido a que la bebida de almendras está compuesta fundamentalmente de agua, y muchas de las marcas que encuentras actualmente en el supermercado contienen únicamente un 2% de almendras. Además, si las almendras que se utilizan han sido peladas, esto reduce también en gran medida su contenido de fibra, proteínas, minerales y vitaminas.

A la hora de aprovechar sus nutrientes al máximo, lo mejor es optar por preparar nuestra propia leche de almendras en casa, o bien escoger marcas que contengan un mayor contenido de almendras, entre un 7 a un 15%.

Leche de soja

Se trata posiblemente de una de las leches vegetales más controvertidas. Se elabora con soja o con proteína de soja, y en la mayoría de las ocasiones, las versiones comerciales suelen contener aceites vegetales y espesantes, con el fin de mejorar tanto su consistencia como su sabor.

De hecho, posee un sabor suave y una textura ciertamente cremosa. Por este motivo suele gustar mucho a los más peques de la casa.

Desde un punto de vista nutritivo un vaso (240 ml) de leche de soja sin azúcar aporta 80-90 calorías, 7-9 gramos de proteína, 4 gramos de carbohidratos y 4-4.5 gramos de grasa. En este sentido, la leche de soja es un sustituto no lácteo más cercano a la leche de vaca, ya que contiene una cantidad similar de proteínas, pero alrededor de la mitad de los carbohidratos, grasas y por tanto calorías.

Por otro lado, también se convierte en una de las pocas fuentes vegetales que aportan proteínas de alta calidad.

Pero, ¿qué ocurre con sus efectos más controvertidos? Tiende a preocupar especialmente su alto contenido en isoflavonas, que pueden afectar los receptores de estrógenos en el cuerpo, y afectar la función de las hormonas. Si bien se trata de un tema muy debatido, por el momento no existe una evidencia concluyente que sugiera que cantidades moderadas de soja o leche de soja puedan causar daño en adultos. 

En el caso de los niños, en relación a los informes existentes de que cantidades excesivas de fitoestrógenos tendrían algún tipo de efecto sobre el sistema hormonal en los niños, Pediatrics señala que no existen evidencias de que las isoflavonas de la soja tengan algún efecto negativo en sus hormonas o en el desarrollo.

En este sentido, la leche o bebida de soja fortificada puede convertirse en una alternativa aceptable a la leche de vaca, dado que desde un punto de vista nutricional es equivalente. Así, si el pequeño toma leche de soja antes de los 5 años de edad (pero después de haber cumplido el primer año de vida), los papás deben asegurarse de que está fortificada, y que no contiene nada de azúcar.

Leche de coco

La bebida de coco es un líquido maravilloso, ciertamente aromático, que se elabora a partir de agua y la carne blanca de los cocos. Consiste en una versión algo más diluida, en comparación con la leche de coco que se utiliza comúnmente en la cocina, la cual suele venderse en latas.

Posee un sabor dulce pero sutil, el cual recuerda un poco al sabor de los cocos, y su textura es cremosa. Desde un punto de vista nutritivo, un vaso de leche de coco aporta 45 calorías, casi nada de carbohidratos, no posee proteínas y 4 gramos de grasa. Por tanto, mientras que contiene la mitad de la grasa de la leche de vaca, y un tercio de sus calorías, es significativamente menor en carbohidratos y proteínas.

Por este motivo, puede no convertirse en la mejor opción, ya que tiene el menor contenido tanto de proteínas como de carbohidratos, en comparación con otras bebidas vegetales. No obstante, si a tu hijo/a le gusta, una buena idea es combinarla con otras bebidas vegetales con mayor aporte de nutrientes.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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