Salud mental infantil

Los dientes de leche podrían predecir trastornos mentales futuros

Los dientes de leche pueden ayudar a identificar y, por tanto, de reducir el riesgo de sufrir ciertos trastornos de salud mental en la etapa adulta. Así lo ha concluido una nueva investigación.

dientes de leche
Fuente: iStock

Si pensabas que los dientes de leche tan solo son piezas dentales que los niños pierden porque es ley de vida estás y ya está, estás muy equivocado. Además de ser una importante mina de células madre (de ahí que los dentistas recomienden guardar estas piezas), los dientes de leche también podrían dar datos sobre el riesgo del niño de sufrir problemas mentales en su etapa adulta. Al menos, esta es la principal conclusión a la que ha llegado una nueva investigación llevada a cabo por científicos del Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos, y publicada en JAMA Network Open.

Para entenderlo hemos de recordar las palabras que Mercedes Bermejo dedicaba a Ser Padres: “la mayoría de las enfermedades mentales comienzan en la infancia”. Y es que, de acuerdo a Azucena Díez, gran parte de esas enfermedades mentales, entre las que se encuentran la depresión o la ansiedad, tienen su origen en los factores ambientales que vive el niño y se cursan por brotes. De esta manera, si el primer brote comienza en la infancia, esa persona será propensa a sufrir otro en cada episodio de su vida que lo saque fuera de su zona de confort.

Los dientes de leche y su relación con la salud mental

Contamos esto porque la investigación que nos acontece se llevó a cabo, precisamente, porque la autora principal, Erin C. Dunn, epidemióloga social y psiquiátrica en MGH que se dedica a investigar cómo la adversidad infantil afecta a la aparición de una enfermedad mental, quiso descubrir si existen periodos sensibles durante el desarrollo infantil en los que estás expuesto a la adversidad puede resultar más dañino en el futuro.

Buscando respuesta a su pregunta le resultó curioso cómo los historiadores y antropólogos estudian la dentadura de nuestros antepasados más remotos para llegar a conclusiones sobre su vida. “¿Y si eso pudiera extrapolarse a los niños?”, se preguntó.

Los dientes son como anillos del tronco de un árbol

Estudiando las piezas dentales de leche de varios niños, cuyos padres donaron de manera desinteresada para la investigación, y haciendo un cuestionario posterior a los progenitores, dio con ello: “Los dientes crean un registro permanente que reflejan los diferentes tipos de experiencias vitales”, asegura la autora.

Y es que, según las conclusiones de su investigación, las líneas de crecimiento de los dientes, que se encuentran en su interior, pueden revelar datos como una mala nutrición, una enfermedad, alguna fuente que ha causado estrés físico en el menor… En conclusión, pueden revelar factores que puedan desencadenar problemas mentales en el futuro.

De acuerdo a la investigación, esas fuentes de estrés pueden afectar a la formación del esmalte dental y, como consecuencia, esas líneas de crecimiento, llamadas ‘líneas de estrés’, estarán más pronunciadas en los dientes de leche. Además, el grosor de esas líneas también puede variar según el ambiente y las experiencias que viva un niño, incluso, desde el vientre materno y en los primeros meses de vida. La autora, por ejemplo, llegó a la conclusión de que las líneas más gruesas indican condiciones de vida más estresantes para el menor.

Además, investigó de manera minuciosa una de las líneas dentales concretas: la línea neonatal. Creyó que su grosor podría servir para saber si la madre había sufrido estrés en el embarazo y, efectivamente, estaba en lo cierto. Los resultados de su análisis demostraron que los niños con líneas neonatales más gruesas tenían madres con antecedentes por depresión, o sus madres habían sufrido depresión o ansiedad durante el embarazo. “Es posible que una madre que experimenta ansiedad o depresión pueda producir más cortisol, que interfiere con las células que crean el esmalte”, asegura Dunn.

¿Por qué esta investigación es importante?

Los resultados del estudio pueden ayudar a detectar qué niños han estado expuestos durante su primera infancia a factores de estrés que puedan llevarlos a sufrir alguna enfermedad mental en el futuro. De esta manera, se les podría poner en contacto con algún especialista que le ayudase con ello antes, incluso, de que la enfermedad mental diera sus primeros síntomas. “Gracias al análisis de los dientes de leche podemos prevenir lo antes posible la aparición de trastornos de salud mental”, afirma Erin C. Dunn.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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