COVID-19 en niños

Los médicos pueden identificar qué casos de COVID-19 en niños son graves antes de que progresen

Hasta el momento, los médicos no habían podido identificar qué casos de COVID-19 en niños podían evolucionar a cuadros más graves. Ahora, los hallazgos pueden ser útiles para tratarlos antes de que la enfermedad se agrave.

Nos encontramos en tiempos de resfriados comunes, catarros y gripes. Y en un momento en que muchas de estas enfermedades típicas de la temporada de otoño se entremezclan con la COVID-19 (la enfermedad causada por el SARS-CoV-2), es normal que muchos padres, al igual que los propios médicos, no sepan en ocasiones identificar si los síntomas se deben a una cosa o a la otra, a menos que se realice una prueba de diagnóstico. 

Especialmente después de la vuelta a la escuela en septiembre, la apertura de los colegios ha introducido una oportunidad adicional para que los gérmenes puedan propagarse con mayor facilidad, más aún cuando, al menos por ahora, todavía no se ha decidido qué ocurrirá en Europa con la vacunación contra la COVID-19 entre los más pequeños.

Ahora, después de que los científicos y médicos hayan buscado formas de determinar la gravedad de la COVID-19, un nuevo estudio, publicado en Experimental Biology and Medicine en el mes de septiembre de 2021, podría ser de muchísima utilidad, ya que sugiere que los expertos podrían tener un indicador para identificarlo.

¿Qué dice el estudio?

Investigadores de Children’s Healthcare of Atlanta recolectaron muestras de sangre pediátrica de un total de 26 participantes entre el 17 de marzo y 26 de mayo de 2020, de niños seleccionados al azar con edades comprendidas entre los 0 meses (recién nacidos), hasta los 21 años. Y fueron agrupados en función del nivel de su enfermedad COVID-19: leve o sintomática, moderada o grave.

Además, los participantes también incluyeron niños diagnosticados con el síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C), una enfermedad grave pero tratable que todavía se sigue considerando como muy rara, y que está relacionada con la COVID-19. Se sabe que los niños que desarrollan este síndrome a menudo han tenido el SARS-CoV-2, o han estado expuestos a otras personas que lo tenían.

COVID-19 grave en niños
Foto: Istock

Posteriormente, los investigadores analizaron la cantidad de osteopontina plasmática en las muestras de sangre, pudiendo equiparar la gravedad de la enfermedad COVID-19 con la cantidad de OPN encontrada. 

La osteopontina, como veremos, es una proteína que encontramos en los fluidos corporales humanos. Los estudios han mostrado que hay una mayor cantidad de tumores malignos (es decir, células anormales que se dividen y se diseminan por todo el cuerpo de forma incontrolable), y que pueden estimular algunas células cancerosas. Y los niveles de OPN en plasma han sido relacionados con tumores, y también están asociados con lesiones importantes. De hecho, sus niveles se elevan como respuesta inflamatoria a una lesión, caída o trauma.

En el estudio se encontró que los grupos que tenían COVID-19 y MIS-C graves presentaban niveles significativamente más elevados de osteopontina en el momento de la recolección, en comparación con los otros dos grupos. Sus resultados demostrarían, con significación estadística, que los niveles de osteopontina plasmática obtenidos durante el ingreso hospitalario estarían relacionados con la gravedad clínica de COVID-19 en niños, encontrándose que, incluso, los valores serían aún más altos en niños con síndrome inflamatorio multisémico.

Los expertos señalan que, dado que la COVID-19 puede causar inflamación, los niveles elevados de osteopontina podría servir como biomarcador tanto de COVID-19 como de MIS-C en los niños, siendo de utilidad a la hora de diagnosticar dolencias, como la propia COVID-19, y / o su gravedad.

Eso sí, debemos tener en cuenta que, aunque los resultados son sorprendentes, en el estudio participaron solo 26 niños, sin la presencia de ningún grupo de control, por lo que nos encontramos ante un estudio pequeño, el cual tampoco proporcionó información sobre si los niños con otras enfermedades graves también podían tener este nivel aumentado de osteopontina.

No obstante, como indican los autores, no hay duda que, a pesar de las limitaciones mencionadas, los hallazgos iniciales aún son esperanzadores, ya que los niños con una infección y síntomas más graves de COVID-19 pueden ser identificados antes con el apoyo de este nuevo biomarcador.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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