Alimentación infantil

¡Peligro! Estos 3 químicos ponen en riesgo la salud de tu hijo

Hoy en día encontramos químicos en la mayoría de alimentos que suministramos a los más pequeños, pero ¿te has preguntado alguna vez de qué manera dañan su salud? Te lo contamos.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) advierte de los peligros que esconde la comida que suministramos a nuestros hijos  para su salud. Los aditivos añadidos se hayan tanto en los alimentos como en los materiales de los envases donde se encuentran, que son especialmente peligrosos en niños y embarazadas y podrían afectar en el desarrollo a largo plazo.

Entre los estos químicos podemos encontrar principalmente tres potencialmente nocivos:

  • Los nitratos y los nitritos, los cuales se usan como conservantes sobretodo en productos cárnicos procesados o curados. Mejoran su color, pero advierten del daño que puede provocar en la hormona tiroidea, importante para el desarrollo muscular, óseo, cerebral y para la función cardiaca
  • Ftalatos, usados para hacer envolturas y envases de plástico. Su consumo puede aumentar la hipertensión y provocar obesidad y asma en los más pequeños.
  • bisfenol A y BPA, utilizado para endurecer latas y envases de plástico, y se ha llegado a prohibir en vasos para bebés  y biberones. Ligado a enfermedades como el cáncer y la obesidad, hacen daño especialmente en los niños por su pequeño tamaño.

Algunos de estos químicos también podrían afectar al sistema neuronal, provocando hiperactividad en los niños. Una investigación señala que aquellos niños con déficit de atención o hiperactividad y que han dejado de consumir colorantes artificiales presentaron una reducción del TDAH.

Lo importante es concienciar

La APP además insta a seguir investigando los químicos de una manera más rigurosa y a concienciar mediante mayor regulación ante los cientos de químicos usados como aditivos o traspasados por los envases, de los que no tenemos suficiente información. Los requisitos actuales para que se clasifique como “generalmente reconocida como segura” (GRAS) no son suficientes para garantizar que lo que estamos comiendo no es nocivo, y los datos sobre los efectos de estos productos sobre la salud en los niños es insuficiente.

Nos centramos en la peligrosidad que tiene esto en los más pequeños, pues comen más comida para su peso, por lo que se están exponiendo en mayor medida que a los adultos. Además, al estar en pleno desarrollo, los efectos de estos químicos pueden ser para toda su vida. El grupo de pediatras, que incluye a más de 67.000 profesionales, recomienda:

  • Evitar tanto la comida enlatada como la envasada
  • Comprar comida fresca o congelada
  • Evitar poner en el lavavajillas o en el microondas los recipientes de plástico, donde el calor hace que expulsen más químicos.
  • Evitar las carnes procesadas, especialmente durante el embarazo
  • Enseñar a los padres a utilizar el código de reciclado para determinar si el empaquetado es seguro (Se deben evitar los plásticos con los códigos de reciclables 3, 6 y 7, a no ser que indique “biobased” o “greenware”)

“Las buenas noticias son que solo hay unos sencillos pasos que la gente tiene que seguir a partir de ahora para limitar la exposición, y no hace falta arruinarse” declaró el doctor Leonardo Trasande, el principal autor de la investigación y jefe de la división de salud pediátrica ambiental en la facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York.

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