Picaduras

Picaduras de insectos: cómo evitarlas y prevenirlas

Ya está aquí el buen tiempo. Qué ganas teníamos. De quitarnos abrigos, comer el primer helado o salir a tomar el sol a la piscina. Pero el aumento de temperaturas también conlleva las engorrosas picaduras de insectos.

Los padres nos soléis preguntar a menudo cómo podéis evitar las picaduras de insectos y también qué hacer en caso de que ya sea tarde y vuestro peque tenga varias picaduras. Veamos.

Cómo evitar las picaduras

Picaduras de insectos
Foto: Istock

Los productos principales para evitar las picaduras son los repelentes de insectos. Sin embargo, debéis saber que no todos los productos se pueden utilizar en bebés y, dependiendo de la edad de tu peque, habrá productos que podrá usar y otros que no. Para saber qué productos podéis usar y a qué edad debemos conocer los principios activos de los repelentes:

  • DEET (Dietilmetatoluamida). Los productos comercializados contienen desde un 15% hasta un 45% de DEET. Están disponibles en cremas, lociones y sprays. En niños se recomienda una concentración máxima del 20% y no se deben usar en menores de dos años.
  • Picaridina/icaridina. No recomendados en menores de doce meses y en caso de usarlo por debajo de los dos años se recomienda consultar con el pediatra.
  • IR-3535. En concentraciones inferiores al 20% existen presentaciones que se pueden usar a partir de los 12 meses
  • Piretrina o permetrina. No deben aplicarse en la piel, solo en la ropa. La mayoría de presentaciones son para niños de más de dos años.
  • Citridiol (aceite de eucalipto). No se recomienda por debajo de los dos años (contiene alcohol, puede irritar los ojos)
  • Para bebés a partir de dos meses, teniendo en cuenta que hay que repetir la aplicación a menudo, porque su tiempo de acción es caso (de dos a tres horas)

Es importante saber que los dispositivos que emiten sonidos y las pulseras impregnadas con repelentes no han demostrado ninguna eficacia científica.

Para hacer un resumen de las recomendaciones según la edad vamos a dividir entre bebés de menos de un año, de más de un año y niños de dos años en adelante:

Bebés de menos de 12 meses

Los químicos que forman parte de la composición de los repelentes de insectos no pueden usarse en bebés tan pequeños. El arma fundamental para evitar picaduras en este caso es la mosquitera. Lo mejor es optar por ponerlas en las ventanas.

A partir de los dos meses podemos optar también por productos de citronela, como parches para la ropa. Es importante evitar poner pulseras de este producto en bebés de pocos meses que se llevarán las manos a la boca. ¿Y qué ocurre con los dispositivos que se enchufan a las paredes? No hay mucha información, pero en general se recomiendan a partir de dos meses, poniéndolos en la pared opuesta a la cuna y en habitaciones bien ventiladas.

Bebés de más de 12 meses

Aquí podemos optar por combinar las mosquiteras, los parches de citronela en la ropa y, en caso de necesitarse, repelente de insectos con el principio activo IR-3535. Os recomiendo que leáis atentamente las instrucciones de cada producto.

Niños de 2 años o más

En este caso ya podemos usar la mayoría de repelentes, aunque os aconsejo que sean productos destinados a niños ya que la concentración del principio activo suele ser más baja. Seguid siempre las instrucciones de uso; os dejo algunos consejos para la aplicación de repelentes en general.

¿Cómo aplicar el repelente a los niños?

Repelentes de insectos para niños
Foto: Istock
  • Es conveniente que el repelente sea aplicado por un adulto, no por el niño.
  • El adulto se echa el producto en sus manos y después se lo aplica al niño.
  • Conviene evitar aplicar el producto en zonas alrededor de los ojos y boca y usarlo con moderación en las zonas de los oídos.
  • Evitar aplicar el producto en las manos de niños pequeños, que suelen meterse la mano en la boca.
  • No se debe aplicar el repelente en la piel cubierta por la ropa. Es mejor aplicarla en la ropa y lavarla antes de volver a usarla.

¿Y si ya le han picado los mosquitos, qué puedo hacer?

Es muy frecuente que, tanto en las urgencias como en la consulta, nos encontremos niños con múltiples picaduras. Podemos tener una afectación leve, una más moderada, en la que la zona afecta aparece caliente, enrojecida e inflamada y también, en personas alérgicas a las picaduras de insecto, una anafilaxia. Esto último no es habitual con las picaduras de mosquito, sí en caso de picaduras de avispas o abejas.

En caso de picaduras leves se recomienda lavar la zona con agua y jabón y aplicar productos con calamina (en barra, crema o spray) de venta en farmacia. Recordar que no se deben aplicar en mucosas (boca, ojos, nariz). Aplicar frio local bajará la inflamación. La mayoría de las veces no se necesitará más medicación.

¿Cuándo consultar?

Si tenemos el caso de una picadura en la que ya encontramos la zona roja, inflamada y caliente podemos estar ante una complicación llamada celulitis. En este caso se pueden necesitar corticoides tópicos u orales, cremas antibióticas o antihistamínicos, que debe prescribir el pediatra.

En caso de picadura por avispas o abejas, y personas alérgicas al veneno de estos insectos, podemos encontrarnos con una anafilaxia. Se trata de una reacción grave, que afecta a todo el organismo, produciendo dificultad respiratoria, shock… y siendo incluso causa de muerte. Las personas alérgicas a estos insectos deben llevar consigo dispositivos autoinyectables de adrenalina, que pueden salvar su vida en caso de picadura.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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