Cómo tratarlos

Piojos, ¿realmente pueden prevenirse?

La respuesta es afirmativa pero solo si se hacen revisiones periódicas a fondo del cabello de los más pequeños, y ni siquiera eso asegura al 100% que no aparezcan.

niña con piojos
Niña con piojos (Foto: iStock)

Tranquilo, en este texto no vamos a hablar de tratamientos y remedios para piojos. Ya habrás leído y escuchado todo sobre las peluquerías especializadas, los tratamientos con productos químicos, las liendreras y hasta del vinagre. Pero, ¿tienes claro si realmente se pueden prevenir?

Entre el árbol de té, cuya eficacia hay que poner por lo menos en cuarentena porque no hay argumento científico que respalde su eficacia para ello -el boca a boca en los grupos de WhatsApp de los coles es su mejor propaganda-, productos de herbolario diseñados para ello, y remedios caseros que van pasando de generación en generación, la confusión al respecto es grande. Y la realidad es que sí se pueden prevenir, pero que no hay nada (de momento) más eficaz que las revisiones periódicas y a fondo por parte de los padres. Así que toca ponerse las pilas, convencerse de que tu hijo sí puede cogerlos y ser riguroso con las revisiones antes de que se rasque la cabeza el niño porque, por mucha pereza que dé hacerlas, no hay mejor cortafuegos. 

Qué son los piojos y por qué aparecen

Para poder hacerlas bien, es importante saber qué son los piojos (más allá de que son insectos), cómo se reproducen y, sobre todo, cómo se puede identificar sus huevas activas, cuando todavía no han eclosionado. En este interesantísimo artículo sobre la pediculosis en la cabeza, se explica que hay más de 3000 especies de piojos, de las cuales 500 afectan a los mamíferos y solo tres a los seres humanos: del cuerpo, del pubis y de la cabeza, el más habitual en los niños y el que más quebraderos de cabeza produce.

Los piojos, que necesitan el consumo de sangre humana para crecer y sobrevivir, “se instalan en la cabeza de cualquiera. Esté sucia o limpia. Tenga la edad que tenga. No son un problema de falta de higiene, son un incordio al que está expuesto todo el mundo y que, pase lo que pase, vuelven año tras año”, exponen los doctores Gairí Tahull, Molina Morales, Moraga Llop, Viñallonga Sardá, y Baselga Torres en el mencionado documento. Además, añaden que necesitan “Solo pelo, calor y oscuridad. Por eso molestan más en zonas de la cabeza menos expuestas, y más de noche que de día”. Lo único que está demostrado que sí prefieren es, según se advierte en el artículo, “los cabellos suaves a los gruesos, sobre todo a los de tipo afroamericano, porque les cuesta mucho más aferrarse a ellos”.

Los piojos pueden vivir hasta 30 días en el cuero cabelludo, y sus hembras pueden poner 300 huevos diminutos que se parecen a la caspa. Como es difícil detectar a simple vista a los piojos en movimiento porque se esconden de la luz y son rápidos, en las revisiones hay que buscar también estas huevas, que suelen localizarse detrás de las orejas y en la nuca. Los huevos activos o liendres se colocan cerca de la raíz del pelo, y eclosionan a los 7 o 10 días -por eso hay que repetir el tratamiento a la semana cuando se detectan-. 

Según se explica en el texto sobre pediculosis capilar, la mayoría de los huevos que se encuentran lejos del cuero cabelludo ya están vacíos, por lo que conviene separar bien el pelo por zonas y profundizar en él para buscar aquellos que estén activos. “Los huevos vivos (con embrión) tienen un color gris gelatinoso y están situados cerca del cuero cabelludo (a 3-4 mm). Al estar próximo a éste el calor y la humedad ayudan a su incubación. Los vacíos o liendres son de color blanco y se localizan más lejos de la raíz del pelo”, recomiendan los expertos firmantes del texto enlazado anteriormente.

Revisar el cabello, lo más importante

Para hacer las revisiones de una forma más cómoda, rápida y efectiva, es recomendable aprovechar cuando el pelo esté húmedo porque los piojos se mueven de forma más torpe por el cabello y se pueden eliminar con facilidad, sobre todo si dispones de buena luz, natural o artificial potente, de un peine lendrera efectivo e incluso de la ayuda de una lupa. 

La manera más aconsejable de afrontar la revisión para prevenir la aparición de piojos es la siguiente según los doctores Gairí Tahull, Molina Morales, Moraga Llop, Viñallonga Sardá, y Baselga Torres: “Se usa un buen peine lendrera para eliminar enredos del pelo y dividir el pelo en secciones para no olvidar ninguna. Hay que colocar una toalla o una pieza de ropa blanca o bien peinar sobre sanitarios blancos para poder observar los piojos. En la lendrera se observan al trasluz las liendres, los huevos o los piojos. El peine se limpia con agua caliente a chorro, alcohol o una toalla de papel”.

Si en alguna revisión rutinaria de prevención se detectan, hay que asegurarse de sean piojos o sus liendres antes de aplicar un tratamiento sobre el pelo del niño, y ningún especialista médico recomienda prohibirles a los niños que vayan al colegio. Se trata cuando corresponde, se insiste con la lendrera cada dos días para hacer un cribado, se repite a los 7 días el tratamiento y una vez desaparecen se sigue con la rutina de las revisiones periódicas para prevenir que vuelvan a aparecer.

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