Dieta saludable

Por qué debes reducir el azúcar en la dieta de tu hijo

Tradicionalmente, infancia y azúcar han ido de la mano y, aunque de entrada no habría ningún problema en su consumo, el problema radica en la frecuencia de ingesta.

niña lengua azúcar

Hace unos años la merienda se componía principalmente de un bocadillo de jamón, fruta y, como mucho, un vaso de leche. Los dulces, bollos y chucherías se consumían de manera esporádica en cumpleaños o días especiales y en ningún caso formaban parte de la dieta diaria de la población infantil. Eso ha cambiado, los niños consumen con altísima regularidad productos llenos de azúcares como los que encontramos en la bollería, helados y hasta en productos que podríamos pensar, de entrada, que son saludables como los zumos de frutas.

El doctor Ata Pouramini, autor de Baby Sugar, los peligros del azúcar en los más pequeños, nos recuerda que el problema principal se debe a la permisividad con la que la población adulta hemos aceptado la invasión en la dieta de niños, y adultos, de este tipo de productos sobre los que, hasta las autoridades sanitarias, tienen ya puesto el punto de mira.

Nos enfrentamos hoy en día a una situación compleja para regresar a una alimentación saludable y el principal problema al que hay que hacer frente es precisamente a la ingesta exacerbada de azúcar, que se produce con una frecuencia diaria al estar incluido en muchísimos productos y dulces que consumidos.

La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de azúcar libre, que es el que no se encuentra de forma natural en los alimentos, a menos del 10% de la ingesta calórica total, lo que se traduce en 12 cucharaditas diarias, en donde debe ir comprendida la glucosa de alimentos, refrescos y el propio azúcar. Parece un montón, doce cucharaditas, pero esta cantidad es rebasada de lejos en la mayoría de los productos favoritos de los niños.

¿A qué problemas de salud nos enfrentamos si abusamos del azúcar?

1. El cerebro de los niños con problemas de obesidad y que consumen un exceso de azúcar diario pueden presentar alteraciones perjudiciales en las zonas que tienen que ver con el comportamiento: percepción, motivación, emociones y la recompensa. Esto se debe a que el azúcar incrementa los niveles de dopamina, como lo hacen la nicotina y la cocaína. Es decir, el azúcar afecta al cerebro igual que una droga, en este sentido.

2. Se demostró en diversos estudios realizados con niños con obesidad que, tras una dieta sin azúcar añadido durante nueve días, se mejoraban todos los marcadores de glucosa, insulina, colesterol en la sangre y tensión arterial.

3. Beber una lata de gaseosa, zumo azucarado o refresco al día incrementa en un 50% la posibilidad de tener pre-diabetes y, por el contrario, eliminar una lata de gaseosa al día puede contribuir a la disminución en un 25% de la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2.

4. El azúcar es el enemigo número uno de la dentadura ya que, en la boca, este se transforma en ácidos que afectan al diente, dañan la placa y producen caries que, a su vez, conllevar la pérdida del esmalte y la caída del diente.

5. Si al consumo de dulces le unimos una vida sedentaria, tan común en las grandes ciudades y asociada cada vez más al ocio (consola, ordenador, móvil…), se incrementa el riesgo cardiovascular en edades muy tempranas.

6. En niños muy pequeños el azúcar produce intranquilidad, nerviosismo, falta de concentración y pérdida de sueño y de apetito.

7. La ingesta abusiva de azúcar conlleva la pérdida de calcio y vitaminas del grupo B. La frecuencia de fracturas óseas se ha estudiado en el Instituto Patológico de la Academia de Medicina de Osaka, en Japón, en una población de conejos que consumían mucho azúcar.

8. La obesidad infantil condiciona las relaciones sociales del niño, apartándolo del grupo y provocando problemas de integración y a veces de acoso.

Etiquetas: alimentación niños, dieta, dieta sana, salud, salud niños

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