Sociabilización

¿Por qué es importante la sociabilización en los niños?

Se trata del proceso que nos permite integrar elementos socioculturales fruto de la interacción con los demás. Interacciones que nos movilizan y hacen posible nuestro desarrollo cognitivo, emocional, relacional y moral con el que vamos integrando valores, normas, rutinas, mitos, creencias... que permiten constituirnos en la sociedad y llevar a cabo la conducta socialmente más adecuada.

El consenso supone una habilidad aprendida desde los primeros años de vida, que continúa hasta el final de los días. Y a su vez, las relaciones nos van demostrando que, dentro de todo ese consenso, también hay diferencias que nos hace únicos a cada uno. Nos permite descubrirnos con identidad propia con posibilidad de alcanzar un nivel de autonomía suficiente como para manejarnos desde un criterio moral propio. 

Por lo que se dan diferentes niveles de sociabilización. Un primer nivel está compuesto por los agentes de socialización básicos: la familia, la escuela, el grupo de iguales y los medios de comunicación. Este primer nivel abarca lo que podríamos considerar la preparación para un segundo nivel, al cual se entra al dejar atrás la adolescencia y pasar a ser partícipes de la sociedad en la que vivimos. 

Nos atañe aquí el primer nivel, la sociabilización primaria. 

La familia

La familia es el agente de sociabilización con mayor protagonismo o calado. En él se dan las experiencias primarias que marcarán el carácter de la persona. Su peculiaridad radica en que no solo es el primer escenario cultural que permite integrar lo social en la personalidad de uno, sino que la familia es el microsistema que aporta la sensibilidad necesaria para que el temperamento y naturaleza de cada uno encuentre su espacio en la sociedad. Cuantas más experiencias sociales, desde una sensación básica de seguridad, mayor será la posibilidad de encontrar ese lugar desde uno mismo. Para ello algunos consejos:

 - Como padres somos modelos para nuestros hijos. Cómo nosotros nos relacionamos con el entorno social, será para ellos el referente primario que condicionará su manera de relacionarse. 

 - Dependerá de nosotros como adultos que acompañan en el desarrollo, que nuestros hijos puedan disponer de una adecuada red de amistades y de entornos entre iguales. Es de gran importancia fomentar estos entornos, y no considerar la escuela el único lugar para ello. Al salir del colegio es nuestra responsabilidad conocer quién es ese amigo de nuestro hijo hacia el que siente tanta afinidad. Conocer la familia de ese amigo y fomentar el que puedan crear un vínculo fuerte y sostenido más allá del colegio. 

 - Al salir del colegio, el parque suele ser el mejor escenario para ampliar esa red social y también para observar a nuestro hijo en sus interacciones con los compañeros del colegio.

 - Nuestra vida cambia socialmente al tener hijos. Debe ser una prioridad en muchas ocasiones el que ellos vivan sus amistades, a que vivamos nosotros las nuestras. 

La escuela

La escuela. Lugar donde se ponen en práctica los valores del esfuerzo, el respeto, y se descubre la amistad

- La escuela es por tanto la primera puesta en práctica de los valores y la cultura aprendida en la familia. El primer escenario que nos hace salir a la vida más allá de lo conocido y seguro y que puede acarrear experiencias negativas que deberán ser atendidas y sostenidas.

- Por ello la comunicación entre los dos entornos, familia y escuela, es de vital importancia para mantener esa sensación de seguridad y empoderamiento. Lo que vive en el colegio no se queda en el colegio, y es para ellos necesario contar con nuestra presencia no solo en el plano académico, sino también social. 

 

Los medios de comunicación

Los medios de comunicación, son transmisores de la cultura que se vive en una sociedad. Hoy en día se extiende a causa de las nuevas tecnologías a unos niveles que debemos cuidar y supervisar. Corremos el peligro de que accedan a contenidos culturales que pueden ser perjudiciales para el desarrollo moral de los niños y adolescentes. 

En conclusión, el proceso de socialización supone el desarrollo moral de las personas, el cual nos permite vivir desde uno mismo en sociedad de manera armoniosa. Ello tiene la ventaja de que nos da luz para descubrir lo que somos.

Artículo elaborado por Jaime Picatoste, Psicoterapeuta Infanto-juvenil experto en psicodiagnósticos y en Terapia Familiar Sistémica de Psicólogos Pozuelo

 

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