Piel del niño

Problemas frecuentes en la piel de los niños: sudamina, verrugas y moluscos

En este artículo os resumo tres de los motivos de consulta más frecuentes en dermatología infantil. Aunque suelen ser motivo de preocupación entre los padres, estas patologías no son graves, remitirán con el tratamiento adecuado, y a veces, ni siquiera lo necesitarán.

Sudamina

La sudamina es una afección de la piel frecuente en bebés. Se produce por obstrucción de las glándulas sudoríparas por un exceso en su producción, es decir, por un aumento del sudor. Es típico que acudan a las consultas los bebés durante los primeros meses de calor, mayo y junio, cuando aumentan las temperaturas, pero los padres aún son reacios a quitar ropa a los niños, por miedo a constipados.

La sudamina suele manifestarse en zonas donde hay muchas glándulas sudoríparas, como el caso de frente, cuello, espalda, pecho... Aparece en forma de granitos rojizos, de pequeño tamaño. No es grave en absoluto y no va a necesitar más tratamiento que refrescar al bebé con un baño de agua tibia y retirar el exceso de ropa. Es importante evitar cremas demasiado densas o polvos de talco que van a obstruir aún más las glándulas productoras de sudor.

Moluscos

Problemas frecuentes en la piel de los niños
Foto: Istock

Los moluscos son otro de los motivos de consulta en dermatología infantil que pueden traer de cabeza a los padres, ya que un mismo niño puede llegar a tener decenas o incluso cientos de ellos y, aunque no supone un problema médico grave, conlleva una alteración estética y una merma importante en la calidad de vida del niño.

Clínicamente los moluscos se observan como pequeños bultos en la piel, redondeados, de pocos milímetros de diámetro y el mismo color de la piel o levemente nacarados, a veces con una pequeña depresión en la zona central. Empiezan a brotar como una punta de alfiler de color rojizo que aumentan de tamaño mientras van tomando el color de la piel sana de alrededor. No suelen producir síntomas, excepto molestias muy leves o cierto picor.

¿Cuál es su causa? Pues el molusco contagioso no es más que una infección de la piel que, igual que las verrugas, está provocada por virus. Es típica de la infancia, aunque también puede darse en adultos. Es habitual que los niños con dermatitis atópica sufran este problema más a menudo.

Es muy importante explicar a los padres que se trata de una afección benigna y autolimitada en el tiempo, es decir, que finalmente desaparece sola. Es cierto que puede tardar meses en desaparecer y, durante ese tiempo, puede extenderse y aparecer más lesiones en el cuerpo del niño, pero todos los moluscos acaban desapareciendo, antes o después.

Sudamina en niños
Foto: Istock

Para evitar que se extienda y aparezcan nuevas lesiones se deben lavar las manos a menudo y evitar manipularse las lesiones ya que, muchas veces son los propios niños los que, a base de rascarse, acaban provocando que aparezcan nuevos moluscos en la piel.

En cuanto al tratamiento tenemos varias opciones: una de ellas es no tratar. Como hemos dicho se trata de una enfermedad con tendencia a la remisión espontánea así que, simplemente podemos esperar a que los moluscos desaparezcan. Otra opción es aplicar productos específicos a base de hidróxido de potasio en la piel que producirán una especie de abrasión controlada del molusco, seguida de una pequeña herida y cicatrización de la piel. En determinados casos puede ser necesaria la valoración y tratamiento por parte de dermatología: generalmente se quemarán las lesiones con frío (crioterapia) o se extirparán desde la base con una cuchilla pequeña de bordes afilados (curetaje).

Verrugas comunes

Las verrugas, al igual que los moluscos, son infecciones de la piel producidas por unos virus llamados papilomavirus. Es una infección muy frecuente y que sigue una evolución autorresolutiva en un alto porcentaje de casos. Sin embargo, la mayoría de los padres prefieren tratar las verrugas de sus hijos, tanto para evitar nuevos contagios como por estética o evitar cierto aislamiento o marginación por parte de otros niños.

Las zonas más frecuentes de aparición de verrugas comunes son palmas de manos y plantas de pies. Son fáciles de diagnosticar, simplemente por exploración física, sin precisar más pruebas y el tratamiento consiste en la mayoría de los casos en aplicar ciertas soluciones a base de queratolíticos o ácidos que producirán una abrasión controlada de la verruga, dejando una herida y posterior cicatrización de la piel. La crioterapia, ya citada como tratamiento de los moluscos, también es muy usada por los especialistas en dermatología para tratar las verrugas.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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