Cuida tu piel

Protector solar, ¿cuándo debo empezar a usarlo?

La llegada del buen tiempo y de los días más largos es un momento ideal para recordar cómo y cuándo se debe proteger la piel de los niños con productos homologados para ello.

Con la primavera y el cambio de hora en el horizonte, se nos empieza a dibujar esa sonrisita natural que aparece en nuestros rostros cuando pensamos en buen tiempo y días largos. Pero no debemos tomarnos al sol a la ligera, porque ya sabemos de lo que puede suponer para la salud subestimar su poder.

Las insolaciones del verano son un buen ejemplo de ello. Nos creemos que nunca nos pasarán a nosotros o a nuestros hijos hasta que pasa. Y exactamente lo mismo ocurre con las quemaduras por no protegernos la piel, especialmente la del rostro, ni hacer lo propio con la de nuestros niños. 

Algunos papás todavía tienen dudas de a partir de qué edad es conveniente hacerlo, y si este tipo de cremas pueden ser perjudiciales para la piel del pequeño cuando es justo todo lo contrario, tal y como advierte Marta García, fundadora del centro que lleva su nombre: “Es importante empezar a usar el protector a partir de los 6 meses de vida, siempre que haya exposición solar”. Antes de esa edad, recuerda la experta, en la línea de lo que también indican todas las voces de la salud, incluida la Asociación Española de Pediatría, es preferible que el sol no dé directamente sobre la piel del bebé, en ninguna parte de su cuerpo. “Si existe exposición que sea indirecta (debajo de una sombrilla, con ropita de algodón fina, etcétera)”, indica la directora de Marta García.

La AEP también desaconseja el uso de protectores solares en esta edad tan temprana, aunque si es imposible que en algún momento el bebé no reciba luz directa, aconseja “utilizar una pequeña cantidad de protector de al menos FPS 15 en pequeñas zonas, como la cara y el dorso de los brazos y manos”. Además, amplía la recomendación de no exponer al sol a los niños menores de 3 años. “Es muy importante protegerles con ropa, sombreros, gafas y protectores solares de FPS alto”, recomienda. 

En cualquier momento del año

Más allá de la edad recomendable para empezar el protector solar, hay dos detalles muy importantes a los que también se les debe prestar mucha atención: la reposición del producto protector cada dos horas cuando vaya a haber exposición directa a la luz solar, y la época del año en la que es recomendable utilizarlo. Sobre lo primero, Marta García expone lo siguiente: “Es recomendable utilizar protector solar durante todo el año en personas con tendencia a manchas de pigmentación, en personas con fotoenvejecimiento prematuro u oxidación alta y también en pieles poco mineralizadas, para evitar que les queden HPI (típicas manchitas post inflamatorias, que se quedan tras la aparición de un pequeño granitos, un herpes, una picadura de mosquito o cualquier pequeña lesión... )”.

A esto, la pediatra Paz González, a través del blog divulgativo En Familia de la AEP, recuerda a los padres que “han de tener en cuenta que las nubes, sobre todo si son finas, permiten el paso de la radiación ultravioleta. Igualmente, hay que extremar las precauciones en zonas de montaña ya que cuanto mayor es la altitud, mayor es la intensidad de los rayos solares”. Por lo tanto, es fundamental tener siempre a mano el protector solar para niños, independientemente de la época del año.

Frecuencia de aplicación del protector solar

Además, como decíamos anteriormente, es fundamental reponerlo. Para Marta García, “cada dos horas”, porque de lo contrario no se estará garantizando la protección de la piel y, lo que es peor, se genera lo que ella llama “falsa de seguridad general”, que puede ser muy contraproducente. “Existe la tendencia de aplicar el protector a las 8 de la mañana en la vida cotidiana y no reponerlo a lo largo del día cada 2 horas (que sería lo ideal), y creer que se está protegido durante todo el día”, añade al respecto. 

En la misma línea se expresa la AEP: “Se debe aplicar de 15 a 30 minutos antes de estar al sol y repetir cada dos horas, ya que el agua y el sudor disminuyen su efecto, aunque figure que son resistentes al agua. Tras un baño prolongado se debe volver a aplicar al salir del agua. Un secado enérgico con la toalla puede eliminar hasta un 85% del fotoprotector”, advierte. 

García, por su parte, aclara que “En pieles sanas, de fototipos medios y normalizadas, no es necesario en realidad aplicar un protector solar a diario sino va a estar expuesta al sol directamente (baños de sol, playa, piscina, nieve....)”, y hace hincapié en la importancia de que también las mujeres embarazadas protejan su piel de forma preventiva, “para evitar manchas hormonales”. Es más, según la esteticista, es positivo “empezar a usarlo cuando ya están preparándose para el embarazo, cuando empiezan a tomar su ácido fólico por ejemplo,  y reponerlo cada 2 horas, tanto si se expone al sol como si está expuesta a luz artificial o incluso luz azul”,concluye.

Continúa leyendo