Salud del niño

Qué es el panadizo herpético en los niños y cómo tratarlo

Aunque se suele confundir con la paroniquia, en realidad se trata de una infección completamente diferente, que también suele afectar a los dedos de las manos o de los pies, y cuyos síntomas tienden a ser similares.

Los dos virus responsables de las infecciones por herpes en humanos son dos: el VHS-1 y el VHS-2. Son virus de ADN provistos de una envoltura lipídica, lo que implica su fragilidad y su sensibilidad a los desinfectantes de uso común.

El ser humano es su único reservorio. Y la transmisión de persona a persona a través del contacto directo con las lesiones, la piel dañada o las membranas mucosas suelen ser las más habituales.

Debido a ello, es muy común que la mayoría de la población sea seropositiva para VHS-1 en la etapa adulta. Y que, además, esta seroconversión ocurra con muchísima frecuencia durante la infancia. En este sentido, la infección primaria se convierte en el primer contacto con el virus, consistiendo en el período de intensa replicación viral, la cual puede ser asintomática o sintomática.

Lo cierto es que ambas cepas del virus del herpes simple pueden causar panadizo herpético, el cual, como veremos, ocurre cuando un tipo de HSV ingresa a la piel alrededor del dedo, lo que origina, con el paso de los días, una serie de síntomas característicos, como enrojecimiento, dolor, ardor y ampollas llenas de líquido.

¿Qué es el panadizo herpético?

Qué es el panadizo herpético
Foto: Istock

El panadizo herpético consiste en una infección viral causada por el HSV, especialmente cuando entra en un dedo (sobre todo en la yema), a menudo a través de un pequeño corte en la piel. Suele ser más habitual en los dedos de las manos, y menos común en un dedo del pie.

Cuando esto ocurre, el virus infecta los tejidos blancos, provocando síntomas localizados, como dolor, hinchazón y, poco después, empiezan a surgir ampollas llenas de líquido. Por este motivo es popularmente conocido bajo el nombre de dedo blanco.

¿Cuáles son los síntomas más comunes y cuánto duran?

El virus infecta los tejidos blandos de los dedos de las manos y origina una serie de síntomas localizados en el área infectada. Es muy habitual que la infección se produzca después de un corte o una pequeña lesión, que se convierte en la vía de entrada para el virus del herpes simple.

Respecto a los síntomas, los más comunes suelen ser dolor, sensación de hormigueo o ardor antes de que el dedo o la yema del dedo se inflame, y finalmente hinchazón, lo que, a su vez, puede acabar originando enrojecimiento.

A continuación, es muy común que surjan una o más ampollas de pequeño tamaño, que se llenan de líquido o pus, que generalmente se caracterizan por ser de pequeño tamaño y dolorosas cuando se tocan. Además, pueden estallar de forma eventual y formar costras.

También pueden surgir otros síntomas, como inflamación de los ganglios linfáticos ubicados en el área del codo o en la axila, y fiebre.

Se estima que la infección se desarrolla de 2 a 20 días después de la exposición. Una vez empieza la infección, las ampollas llenas de líquido se forman en un plazo de entre 5 a 6 días. No obstante, por lo general, lo más común es que los síntomas desaparezcan sin tratamiento médico en el plazo de dos a cuatro semanas.

Eso sí, es necesario tener en cuenta que entre un 30 a un 50 por ciento de las personas que ya han tenido panadizo herpético, podrían volver a tenerlo con el tiempo, habitualmente en el mismo lugar. Y, siempre, con los mismos síntomas: sensación de hormigueo, que posteriormente cursa con picazón o ardor para, finalmente, dar lugar a la formación de las típicas ampollas, que luego pueden ser menos dolorosas y más pequeñas.

¿Cómo se trata?

Como hemos indicado, sin tratamiento médico lo más común es que el panadizo herpético desaparezca por sí solo en un plazo de entre 2 a 4 semanas. Pero, para reducir la duración de los síntomas, es posible que el médico prescriba medicamentos antivirales, que son capaces de limitar la aparición de los síntomas hasta 4 días, y evitan que el virus pueda propagarse a otras partes del cuerpo.

Es más, es posible ver mejores resultados dentro de los dos días posteriores a la aparición de los síntomas.

En cualquier caso, se recomienda que, en casa, el área afectada sea cubierta ligeramente, lavarse las manos con frecuencia, evitar la tentación de drenar las ampollas (lo que podría originar una infección secundaria), y evitar tocar las ampollas.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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