Salud del niño

Qué es la paroniquia y qué deben saber los padres

Conocida con el nombre de paroniquia, se trata de una infección bacteriana que no debería descuidarse cuando surgen los primeros síntomas.

Qué es la paroniquia
Foto: Istock

Aunque suele formarse y aparecer en la etapa adulta, lo cierto es que los niños también pueden sufrir de panadizo o paroniquia. Se trata de una infección bacteriana de la piel que se localiza en los dedos de las manos o de los pies.

Como explican —y alertan— los expertos, no debe ser tomada a la ligera, ya que puede originar síntomas muy molestos, como inflamación y dolor, los cuales, además, requieren de un tratamiento médico específico.

¿Qué es la paroniquia?

La paroniquia es una infección del dedo del pie o de la mano causada por una bacteria, generalmente por el estafilococo dorado, también conocido médicamente como Staphylococcus aureus, o estafilococo áureo.

Es decir, se trata de la infección del pulpejo (tejido blando) ubicado en la punta del dedo. Y, además de tener un origen bacteriano, también podríamos encontrarnos con el panadizo herpético, que se trata igualmente de una infección dolorosa causada por el virus del herpes simple (VHS).

Ocurre cuando los gérmenes ingresan a través de una ruptura en la piel. En el caso de la paroniquia se manifiesta por una inflamación de la piel del dedo, que puede ocurrir tanto en la pulpa como en el contorno de la uña, generalmente acompañada de un dolor punzante.

Los pequeños capilares sanguíneos transportan los glóbulos blancos de defensa con la finalidad de neutralizar al “intruso” mediante anticuerpos, para luego fagocitarlos (devorarlos). Todo este proceso origina muchos de los síntomas que surgen durante la infección.

¿Cuáles son los síntomas de la paroniquia?

Como hemos mencionado, es muy común que la paroniquia se manifieste por una inflamación de la piel del dedo de las manos o de los pies, principalmente en el contorno de la uña o en la pulpa. Además, es habitual que, además de enrojecimiento, surja un dolor punzante. De hecho, es común que el niño sienta dolor y se queje.

Por suerte, la mayoría de los casos de paroniquia mejoran en pocos días, pero es recomendable observar con detenimiento los síntomas del niño, y seguir los consejos del médico. 

Signos de la paroniquia
Foto: Istock

Aunque en realidad es raro, un caso leve puede acabar convirtiéndose en algo más grave, llegando a infectar todo el dedo del pie o de la mano. No solo eso, es posible que también reaparezca una infección. 

De ahí que sea esencial no tomarse a la ligera y tratar la infección específicamente desde el primer momento en que surgen los síntomas (recuerda, inflamación y dolor, principalmente). Lo que requiere mantener una atención de seguimiento para que el médico se asegure que la infección se resuelve y cursa como es debido.

¿Cómo cuidar al niño con paroniquia en casa?

Si el médico ha indicado cómo cuidar el área infectada del niño, es recomendable seguir sus instrucciones. En caso contrario, en la mayoría de las ocasiones basta con seguir los consejos generales que te proponemos a continuación:

  • Lavar el área con agua limpia al menos 2 veces al día.
  • No se recomienda usar alcohol o peróxido de hidrógeno porque puede acabar retrasando el proceso de curación.
  • Puedes cubrir la heroína con una capa fina de vaselina y un vendaje antiadherente.
  • Según sea necesario, aplica más vaselina y reemplaza el vendaje.

Es posible que el médico haya recetado antibióticos. Es conveniente mantener y seguir el tratamiento tal y como lo ha prescrito el especialista, ya que, en caso de abandonarlo antes de tiempo, porque el niño se siente mejor, puede empeorar la infección, y su la bolsa de pus amarillenta se hincha debajo de la piel, puede acumularse y formar un absceso.

Por otro lado, levantar con cuidado el dedo de la mano o del pie de forma que se encuentre por encima del nivel del corazón del niño podría ayudar con la hinchazón y el dolor. Además, aplicar calor con la ayuda de un paño tibio o una botella de agua tibia también son útiles para reducir las molestias.

¿Es posible prevenirlo?

Es recomendable no intentar “desencarnar” las uñas blandas de los bebés y de los niños pequeños, dado que tenderán a abrirse camino por sí solas a medida que se van endureciendo. Tampoco es aconsejable cortar al ras las uñas de los más pequeños, y usar tijeras pequeñas personales, desinfectadas de forma periódica.

Poner pantuflas a los bebés, o calcetines gruesos, ayudará a que sus dedos estén bien protegidos. Y, cuando el niño es algo más grande, lavar las zapatillas de deporte y otros zapatos con regularidad.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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