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Medicamentos y enfermedades

Qué es la resistencia a los antibióticos y por qué puede ser muy peligrosa

Cuando los antibióticos se consumen de forma excesiva o cuando no son en realidad útiles (por ejemplo, cuando la infección es originariamente vírica y no bacteriana), se puede crear una resistencia a los antibióticos, que hoy en día se ha convertido en una verdadera amenaza para la salud pública.

Se estima que la resistencia a los antibióticos se ha duplicado en los últimos 20 años, convirtiéndose así en una de las mayores amenazas para la salud pública. De hecho, un nuevo estudio publicado hace algún tiempo encontró que un paciente desarrolló resistencias a un antibiótico de último recurso en cuestión de semanas, lo que causó un aumento de las alarmas. 

Por este motivo, los expertos en salud advierten de la importancia de que las recetas de antibióticos únicamente deben ser administradas cuando sea absoluta y estrictamente necesario, para evitar que la resistencia a este tipo de medicamentos continúe en aumento. 

¿Qué es la resistencia a los antibióticos? ¿En qué consiste?

Los antibióticos son unos medicamentos también conocidos como medicamentos antimicrobianos, los cuales son especialmente útiles a la hora de combatir las infecciones causadas por bacterias, tanto en personas como en animales, y actúan contra estas infecciones matando a las bacterias, o dificultando tanto su crecimiento como su multiplicación. 

Por tanto, únicamente tratan ciertas infecciones bacterianas, lo que significa que no ejercen ningún tipo de efecto sobre los virus.

Además, cada vez que se utiliza un medicamento antibiótico, no solo pueden causar efectos secundarios, sino provocar una resistencia a los antibióticos, cuyo riesgo aumenta peligrosamente cuando se tiene por costumbre tomarlos cuando no son necesarios. 

La resistencia a los antibióticos ocurre cuando las bacterias desarrollan la capacidad de derrotar a los medicamentos estrictamente diseñados para matarlos. De esta forma, cuando las bacterias acaban por volverse resistentes, los antibióticos no pueden combatirlas, y las bacterias terminan por multiplicarse.

¿Por qué las bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos?

Las bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos cuando estos medicamentos se utilizan no solo de forma excesiva, sino sobre todo cuando son consumidos indebidamente.

Cuando una persona toma antibióticos, las bacterias sensibles mueren, pero las resistentes pueden continuar creciendo y multiplicándose. Así es como el uso repetido de los antibióticos puede aumentar la cantidad de bacterias resistentes a este tipo de medicamentos.

Los antibióticos no son efectivos contra las infecciones virales, como por ejemplo ocurre con la gripe o con el resfriado común. De esta manera, la mayoría de los dolores de garganta, muchas infecciones del oído o de los senos nasales, o la bronquitis, son habitualmente causados por infecciones víricas. 

Sin embargo, el uso generalizado de antibióticos para estas enfermedades termina por convertirse en un ejemplo de cómo la utilización excesiva de antibióticos puede acabar promoviendo la propagación de la resistencia a los antibióticos. Por tanto, el uso inteligente -y cuidadoso- es clave para controlar la propagación de esta resistencia.

¿De qué manera las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos?

Lo cierto es que las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos de diferentes formas. Algunas bacterias, por ejemplo, pueden “neutralizar” un determinado antibiótico, cambiando su efecto de tal manera que lo hace completamente inofensivo. Otras bacterias, sin embargo, pueden cambiar su estructura externa, por lo que el antibiótico no tiene forma de adherirse a la bacteria para la cual anteriormente sí era efectivo.

Después de la exposición a los antibióticos, en ocasiones una de las bacterias puede sobrevivir porque encontró la forma de resistir al antibiótico. Y cuando esa bacteria se vuelve resistente, puede volverse capaz de multiplicarse y reemplazar a todas las bacterias que fueron eliminadas anteriormente. 

Esto significa que la exposición a los antibióticos proporciona una especie de “presión selectiva”, que ocasiona que las bacterias que han podido sobrevivir a su efecto sean más propensas a ser resistentes. Y las bacterias, además, pueden igualmente volverse resistentes a partir de la mutación de su propio material genético.

¿Por qué es tan grave?

Como opinan la mayoría de expertos, la resistencia a los antibióticos es considerada como una de las amenazas más graves -y urgentes- para la salud pública.

Debemos recordar que, estos medicamentos, vienen utilizándose desde la década de 1940 con el fin de prevenir y tratar infecciones bacterianas, de las cuales la mayoría pueden llegar a volverse graves y ser además potencialmente mortales.

Las bacterias resistentes a los antibióticos pueden causar que enfermedades que alguna vez fueron tratables fácilmente con antibióticos terminen por volverse intratables, lo que lleva a infecciones peligrosas.

Esto significa que las bacterias resistentes a los antibióticos son, a menudo, más difíciles de matar, y el coste económico del tratamiento acaba siendo muchísimo mayor. De hecho, en algunos casos, las infecciones resistentes a los antibióticos pueden provocar discapacidad grave, o incluso la muerte.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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