Precauciones

¿Qué es un golpe de calor y cómo actuar si un niño sufre uno?

El verano está cada vez más cerca, además viene acompañado de las ya tan características altas temperaturas y también sus consecuencias directas.

Hablar de un golpe de calor, es hablar de una elevación excesiva de la temperatura corporal debido a la
exposición a altas temperaturas, especialmente si la ingesta de líquidos es insuficiente o se está realizando ejercicio físico intenso. Lo más normal, es que el cuerpo humano sea capaz de controlar su temperatura por si mismo. Esto lo hace a través del sudor.

Cuando sube mucho la temperatura, el cuerpo produce el sudor para así refrescarse. Sin embargo, cuando una persona sufre un golpe de calor, el cuerpo es incapaz de regular su propia temperatura, por lo que le resultará imposible recuperar la temperatura adecuada. Si esto se da, estamos ante un situación que requiere de atención médica de manera inmediata.

La doctora Sonia Pérez Del Valle, pediatra en el Servicio de Pediatría de Vithas Valencia 9 Octubre, nos comenta sobre como el golpe de calor "se produce cuando fallan los sistemas que regulan la temperatura corporal debido a la pérdida de agua y sales minerales que tiene lugar durante la exposición a altas temperaturas.". 

 

golpe de calor
Fuente: iStock

Para reducir la posibilidad de que un golpe de calor afecte a estas personas, y en especial a nuestros pequeños, la doctora Pérez Del Valle recomienda una serie de pautas que nos pueden ayudar a prevenir y/o evitar un golpe de calor en estos meses de verano que se acercan. Entre sus recomendaciones destacamos las siguientes:

  • Mantener una hidratación frecuente a base de agua, fruta y zumos naturales. No hay que esperar a que ellos lo pidan, especialmente si van a realizar una actividad física prolongada. Para favorecer la digestión es conveniente que los niños mantengan una dieta sana, equilibrada y ligera con comidas frescas como ensaladas, frutas o verduras.
  • Es esencial refugiarse del sol en las horas centrales del día y mantenerse en lugares ventilados y frescos.
  • Limitar el ejercicio en las horas más calurosas. Aprovechar las horas centrales del día para realizar actividades más relajadas.
  • Vestir con ropa ligera y de colores claros. Es necesario protegerse la cabeza con una gorra y aplicar protección solar siempre que os niños estén expuestos al sol.
  • No dejar a los niños solos en el coche bajo ningún concepto, ni al sol, ni a la sombra, aunque se dejen las ventanillas abiertas. Los vehículos en el verano pueden alcanzar en su interior temperaturas altísimas.

Por otra parte, la Cruz Roja, nos recomienda que, en época de temperaturas altas, evitemos los siguientes alimentos y bebidas para reducir al mínimo las posibilidades de un golpe de calor en los más pequeños de la casa:

  • Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso.
  • Evitar bebidas muy frías o muy calientes.
  • Evitar comidas pesadas.

Síntomas de un golpe de calor

A la hora de identificar de manera correcta un golpe de calor, existen una serie de síntomas que se dan con frecuencia en estos casos. La doctora Pérez Del Valle nos cuenta que "para identificar si el menor está sufriendo un golpe de calor hay que prestar mucha atención a su comportamiento y sintomatología. Es frecuente que los niños se muestren incómodos e irritables, pueden presentar erupciones causadas por el sudor en la zona del pecho, cuello y axilas". Añade además que "es frecuente que se sientan cansados y muy débiles, estén deshidratados e incluso tengan calambres, mareos, vómitos o dolor de cabeza. En los casos más graves, se puede sufrir desmayos o pérdida de conciencia".

 

¿Cómo actuar ante un golpe de calor?

Cuando una persona ha sufrido un golpe de calor, lo que más nos debe preocupar es bajar su temperatura a, al menos, 37º C. Para conseguir esto, el SESCAM (Consejería de Sanidad de Castilla La Mancha), nos da unas pautas que podemos seguir: 

  • Debemos llevar a la persona afectada a un lugar fresco.
  • Colocarla en posición semisentada para así favorecer la respiración.
  • Debemos asegurarnos de que este correctamente hidratada; bebiendo agua a pequeños sorbos.
  • Para conseguir el objetivo de reducir la temperatura corporal, podemos retirarle algo de ropa, darle aire con un abanico o ventilador y utilizar paños con agua fría en la frente, la nuca y el cuello.
  • Si conseguimos que vuelva a estabilizar su temperatura corporal, el siguiente paso es llevarle a un servicio médico de urgencias para someterle a una revisión exhaustiva.
  • Si, por el contrario, no se recupera o pierde el conocimiento, debemos tumbarla con las piernas flexionadas y llamar de manera inmediata al 112.

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