Dientes de leche

Qué hacer con los dientes de leche: ideas útiles y divertidas

¿Sabías que hay muchas formas creativas de conservar los dientes de leche de nuestros hijos? Existen algunas posibilidades interesantes sobre qué hacer con los dientes de leche.

Qué hacer con los dientes de leche
Foto: Istock

Perder el primer diente de leche se puede llegar a convertir en una especie de rito de iniciación para los niños de todo el mundo. Muchos padres lo ven como una señal de que su hijo/a está creciendo y haciéndose más grande. 

Y, como ocurre en muchas casas, también puede significar un poco de dinero en efectivo debajo de la almohada en cuanto el pequeño se levante de la cama (aunque también existen otras opciones incluso más instructivas e interesantes, como por ejemplo permitir al Ratoncito Pérez dejar un libro o un cuento).

Pero, ¿qué puede hacer el Ratoncito Pérez después de recoger el diente? Algunos tienden a guardarlos como recuerdos sentimentales, mientras que otras familias prefieren simplemente desprenderse de ellos. Después de todo, ¿qué puede hacer por nosotros un diente de leche caído?

Lo cierto es que cada vez más médicos recomiendan guardarlos. ¿El motivo? Un estudio publicado en el año 2003 encontró que los dientes de leche son una fuente rica en células madre, que son como protocélulas que pueden convertirse en múltiples tipos de célula si es necesario.

Esto significa que, si más adelante, el niño necesita tejido de reemplazo por cualquier motivo, las células madre naturalmente presentes en los dientes de leche podrían ser utilizadas para hacer crecer el tejido necesario. Es más, en la práctica, almacenarlos podría salvar vidas y tratar una amplia variedad de dolencias.

Pero si deseas ir un poco más allá, también existen algunas ideas divertidas y útiles para conservar los dientes de leche.

Cómo conservar mejor los dientes de leche

Independientemente de cuáles sean los motivos por los que deseamos conservar los dientes de leche de nuestros hijos, es necesario saber cómo almacenarlos para que puedan resistir adecuadamente la prueba del tiempo.

Una vez el diente de leche se haya caído, existen algunos consejos básicos que podemos seguir. Por ejemplo, podemos limpiar los dientes con agua y jabón y, seguidamente, desinfectarlos bien cepillándolos con un poco de alcohol isopropílico. 

Seguidamente, es recomendable secarlos por completo antes de guardarlos, lo que evitará que se desarrollen bacterias.

¿Qué podemos hacer con los dientes de leche? Algunas ideas muy creativas

Guardarlos en una cajita especializada

Las cajas del Ratoncito Pérez pueden convertirse en un medio muy popular y bonito para almacenar los dientes. Aunque el concepto de guardar los dientes en una caja de recuerdos no es tan único, sí existen algunas opciones que pueden serlo.

De hecho, en algunas tiendas podemos encontrar cajas diseñadas con esta finalidad. O, bien, simplemente bastará con escoger alguna opción que nos guste. 

Convertirlos en joyas

También es posible recoger el diente de leche perdido de nuestro hijo y enviarlo a una empresa de joyería, la cual se encargará de molerlo y pulirlo para que brille de la misma manera como lo haría una piedra preciosa. 

Manualidades para conservar los dientes de leche
Foto: Istock

Seguidamente, estas empresas recogerán el diente pulido y lo colocarán en la joya que hayamos escogido.

Hacer un banco de dientes de leche

En lugar de cajas, también es posible comprar bancos de dientes de leche, o hacerlos en casa. Básicamente bastará con una caja o un banco de cerámica donde el ratoncito Pérez pueda colocar cualquier botín que deje.

Cada uno de los dientes caídos tendrá una pequeña señal de honor alrededor de la caja, donde podrán visualizarse sin necesidad de abrirla.

Enterrar los dientes de leche

Otra opción común que tienden a hacer muchos padres consiste básicamente en enterrar los dientes de leche. En algunas culturas, incluso, es una opción muy habitual, como ocurre con algunas tribus nativas americanas. En la cultura turca, de hecho, el diente de leche se entierra en un lugar con alguna conexión especial con el niño que perdió el diente.

Podríamos, por ejemplo, enterrar el diente perdido en un espacio relacionado con las esperanzas y los sueños del niño, o en un lugar sentimental para la familia.

Crear un libro de dientes

También es posible crear nuestro propio libro de dientes de leche. Aunque no es una opción tan conocida, lo cierto es que existen libros completamente delicados a la conservación de los dientes de leche.

Cada página de la sección de dientes tiene un área donde el niño puede escribir, un lugar para dejar una fotografía y un sobre donde introducir el diente. Por ejemplo, los padres pueden escribir donde estaba su hijo y qué estaba haciendo cuando perdió el diente, junto con la fecha en la que se cayó.

Además, es una opción muy divertida, porque podemos tomar una foto de nuestro hijo sonriendo, con espacios entre dientes, y colocarla en la página junto con la descripción.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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