COVID-19 en niños

¿Qué hacer si el niño da positivo en la prueba de COVID-19?

Si el niño presenta síntomas compatibles con la COVID-19, es imprescindible llamar a su pediatra o al centro médico de referencia para solicitar cita para la prueba. A partir de ahí, ¿qué debemos hacer si da positivo?

La vacunación contra la COVID-19 en niños de 5 a 11 años de edad empezó oficialmente hace pocas semanas en nuestro país. En un momento en el que la incidencia acumulada justo en esta franja de edad se ha incrementado notablemente en los últimos meses.

Mientras tanto, es posible que el niño se contagie y desarrolle síntomas de COVID-19. Aunque es cierto, de acuerdo a las estadísticas, que los niños desarrollan formas menos graves de la enfermedad, en comparación con los adultos, y presentan en general un mejor pronóstico, no debemos olvidarnos que, en esta franja de edad, se han presentado casos de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, una afección poco frecuente pero grave que debe ser detectada de forma precoz. 

Conocida también médicamente como MIS-C, consiste en una nueva entidad inflamatoria sistémica infantil que ha surgido en el contexto de una epidemia de infección por SARS-CoV-2, la cual se caracteriza por ser rara pero grave.

Además, incluso algunos niños que han cursado con la COVID-19 de forma leve o asintomática, han presentado síntomas relacionados con COVID persistente. Incluso si generalmente se ven poco o nada afectados cuando contraen la enfermedad, los niños no se libran de esta afección; unas secuelas que persisten incluso después de que la infección haya remitido.

No obstante, de acuerdo a los estudios existentes hasta el momento, existen una serie de síntomas comunes de COVID-19 en niños que debemos tener en cuenta, especialmente en una temporada en la que la vacunación todavía no ha avanzado.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

Por lo general, como hemos mencionado, los síntomas de la COVID-19 en los niños tienden a ser más leves que en los adultos, aunque también pueden sufrir formas graves de la enfermedad, motivo por el cual los expertos recomiendan su vacunación.

Respecto a los síntomas más comunes, a continuación, mencionamos los más habituales: tos, fiebre o escalofríos, congestión nasal, falta de aliento, dificultad para respirar, dolores articulares o musculares, dolor de garganta, pérdida del olfato o del gusto, dolor de cabeza, fatiga, diarrea, náuseas o vómitos.

Prueba de PCR en niños
Foto: Istock

No obstante, como recomiendan los médicos, los padres deben buscar atención médica de urgencia cuando existan algunos síntomas o señales de advertencia, como: dificultad para respirar (o para recuperar el aliento), incapacidad para retener líquidos, incapacidad para despertarse, confusión o labios azulados.

¿Qué hacer si el niño presenta síntomas sospechosos de COVID-19?

Dado que nos encontramos en pleno invierno, es muy común que la COVID-19 se confunda con un resfriado común o una gripe, ya que comparte muchos síntomas entre sí. Por lo que, en caso de síntomas, es recomendable llamar al Centro Ambulatorio de referencia o al número habilitado a tal efecto por parte de nuestra Comunidad Autónoma. 

Es bastante probable que se cite al niño para la realización de una prueba PCR, que ayudará a conocer si, en realidad, tiene COVID-19 o no (recordar que esta prueba es específica para el SARS-CoV-2, por lo que no es probable que dé positivo a menos que nuestro hijo esté realmente infectado con este virus).

En caso de que dé positivo, será necesario mantenerlo en casa confinado el tiempo indicado por los sanitarios. Además, es bastante probable que también sus padres deban hacerse la prueba.

¿Cómo actúa la escuela ante un caso sospechoso de COVID-19?

De acuerdo a la Guía de actuación ante la aparición de casos de COVID-19 en centros educativos del Ministerio de Sanidad (versión del día 7 de septiembre de 2021), ante cualquier alumno o maestro que desarrolle síntomas compatibles con COVID-19, y se encuentre en el interior del centro educativo, se deberá seguir el protocolo de actuación que se haya establecido en el centro.

¿Cómo es este protocolo? ¿En qué consiste? En primer lugar es necesario colocar al niño una mascarilla quirúrgica (si no la llevaba puesta anteriormente), y se le llevará a un espacio separado, para contactar seguidamente con la persona responsable del manejo del protocolo COVID-19 en el centro educativo, y con los familiares o tutores legales del niño.

También se especifica que la persona que atienda al niño deberá ponerse una mascarilla FFP2 sin válvula, y cuando la persona con síntomas no se pueda poner una mascarilla quirúrgica (por ejemplo, en el caso de niños menores de 6 años), quien lo acompañé utilizará, además de la citada mascarilla FFP2, una pantalla facial y una bata desechable.

Los familiares o tutores legales del niño deben, además, contactar “tan pronto como sea posible” con el centro de salud de atención primaria de referencia, o con quien la Comunidad Autónoma así lo haya designado, o llamar al teléfono de referencia para responder ante un caso sospechoso de COVID-19.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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