Protección solar

Razones por las que deberías embadurnar en after sun a tu hijo después del sol

¿Realmente regenera nuestra epidermis? ¿Alarga el bronceado? ¿Solo hay que aplicarlo cuando cuando hay quemadura solar? Hay muchas dudas sobre el uso de la crema para después del sol. Desmontamos algunas falsas creencias y te contamos como funciona realmente el after sun.

En verano, los rayos del sol inciden más fuerte que nunca sobre nuestra piel. Ademñas, es la época del año en la que más nos exponemos a él porque pasamos mucho tiempo fuera de casa, ya sea en el parque, la piscina, la playa o el pueblo. Por esta razón, debemos preocuparnos en mayor medida del cuidado de la piel de nuestros hijos y de la nuestra, ya que solo tenemos una y es para toda la vida.

El deterioro en la capa de ozono provoca que los rayos del sol cada vez resulten más perjudiciales, y a esto también hay que sumarle la sal del mar o el cloro de las piscinas. Estos agentes producen la deshidratación de nuestra piel y uno de los productos más usados para favorecer su recuperación después de una exposición solar es el after sun.

Esta crema específica para después del sol es un producto indicado para aplicar en la piel después de la exposición solar. Además de calmar nuestra piel, también regenera y repara la epidermis y facilita la hidratación.

En el mercado hay muchos tipos diferentes: algunos cuentan con aloe vera, otros con aceite de coco y otros apuestan por incrementar propiedades de la piel como la elasticidad. Eso sí, lo más importante que debe tener una crema post-sol es principios activos, a poder ser naturales, que actúen como antinflamatorios y regeneradores de la piel. Y así, después de cada exposición podemos estar seguros de tener los mejores cuidados para nuestra piel.

Estas lociones solares siempre acompañan dudas sobre su uso correcto o los beneficios que aportan. Hay muchos mitos pero no todas son verdad, así que no nos volvamos locos y desmontemos los más comunes:

Secan más que humedecen

Mentira. Son productos específicamente indicados para tratar, prevenir y mitigar los efectos del sol en la piel. Y eso se consigue aumentando la humedad de la epidermis, hidratando, lo que se traduce en un aspecto de suavidad y tersura en la piel.

No sirven de nada

Falso. Son muchas las teorías que intentan desmontar la efectividad de estos productos pero no tienen ningún sentido. La calidad de nuestra piel va a depender directamente del tratamiento que le demos antes y después de la exposición solar. Y, al igual que cualquier otra crema hidratante, ayuda a recuperar la hidratación de nuestra piel que se ve especialmente resentida tras exponerla al sol.

Con el after sun no hace falta crema solar

¡Cuidado! Es muy peligroso pensar que por echarnos after sun después no vamos a necesitar crema solar antes. Es esencial que cuidemos y protejamos nuestra piel y la de los niños y niñas del sol y la manera más eficiente son los fotoprotectores, los únicos que nos previenen de posibles efectos adversos como las quemaduras o los melanomas.

De hecho, el protector solar y el after sun no tienen nada que ver entre sí. Mientras el primero prepara la sol para una exposición al os rayos ultravioletas (protegiéndola de estos), el after sun ayuda a calmarla después de exponerla, pero nunca actúa como barrera protectora. 

Solo hay que aplicarlo cuando te quemas

Otra falsa creencia en relación a este producto es que muchas personas se lo aplican exclusivamente tras quemarse por el sol. Pero la verdad es que hay que ponérselo siempre que hayamos expuesto nuestra piel a los rayos ultravioleta del Sol porque, como decimos, ayuda a calmarla.

Con el after sun pierdes el bronceado

¡Al contrario! Lo que hace aplicar geles de aloe vera es regenerar las células y mantener la piel en un buen estado. Así que de esta forma, no se te va a pelar y quedará perfecta para seguir bronceándose. Incluso, se recomienda que durante las semanas posteriores a las vacaciones, se siga aplicando aftersun para alargar el bronceado y que así las impurezas no aceleren su marcha.

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