Enfermedades en el niño

¿Resfriado común o COVID-19? Cómo diferenciarlos en niños

Ahora que se acerca el frío y, con él, la llegada de los primeros catarros y resfriados de los más pequeños de la casa, es normal que nos preguntemos hasta qué punto podría ser posible diferenciar sus síntomas con la COVID-19.

Resfriado común o COVID-19
Foto: Istock

A medida que se acerca el invierno, y aún cuando todavía nos encontramos en plena pandemia de coronavirus, es normal que, como ocurrió el pasado año tras el comienzo de las clases y la vuelta de los más pequeños a las guarderías, muchos padres se pregunten si es posible identificar y diferenciar muchos de los síntomas que pueden surgir en un resfriado común, de la COVID-19.

Y es que desde que el niño presenta tos, estornudos, congestión nasal y un cosquilleo molesto e incómodo en la garganta, lo primero que tendemos a pensar en estos momentos es si esos síntomas podrían tener relación con la COVID-19. Cuando, hasta hace bien poco, lo más común era pensar que se trataba de un simple resfriado común, o incluso de una gripe.

Ahora, sin embargo, justo en medio de la pandemia de coronavirus, escuchar una tos seca en la habitación del niño puede detenernos en seco. Y con razón. Y es que hace pocos días conocíamos que la incidencia entre los menores de 12 años se situó 40,22 puntos por encima de la media nacional, con 78,88 casos por cada 100.000 habitantes.

Mientras esperamos a que la FDA y posteriormente la EMA autoricen la vacuna contra la COVID-19 en menores de 11 años, y a pesar de la mejora generalizada de los datos desde hace algunos meses, la situación epidemiológica entre los niños, en algunas Comunidades Autónomas, continúa situándose en “riesgo alto”, al superar los 150 casos de incidencia.

Síntomas de resfriado común y de la COVID-19

Como señalan muchos pediatras, es cierto que una de las cosas más difíciles de controlar es que tanto el resfriado común como la COVID-19 comparten muchos síntomas comunes, lo que significa, básicamente, que es extremadamente complicado notar la diferencia.

Por ejemplo, tanto el resfriado común como la COVID-19 pueden incluir dolor de garganta, secreción nasal y fiebre. Y, además, ambos pueden durar de unos pocos días a una semana.

Síntomas de COVID en niños
Foto: Istock

Ambas enfermedades se propagan de forma similar. En este sentido, el virus de la COVID-19 y los causantes del resfriado común se transmiten cuando los niños se encuentran en contacto cercano con alguien que está infectado (incluso aunque no muestre síntomas evidentes).

Así, este tipo de virus se transmiten cuando se liberan gotitas respiratorias cuando alguien tose, estornuda, habla o canta, y pueden caer en la nariz o en la boca del niño, o bien inhalarse si se encuentra cerca de alguien enfermo.

Además de la picazón en la garganta y la secreción nasal, los síntomas iniciales del resfriado común y de la COVID-19 pueden incluir pérdida del apetito y cansancio. De manera que, al ser síntomas tan inespecíficos (y muy generales), acaba siendo tremendamente complicado diferenciar ambas enfermedades.

¿Cómo diferenciar entonces el resfriado común de la COVID-19?

Como vemos, puede acabar siendo enormemente difícil distinguir la COVID-19 del resfriado común, en especial cuando únicamente nos fijamos en los síntomas. Eso sí, existen algunas diferencias entre ambas enfermedades que sí podrían reconocerse.

La diferencia más llamativa es que la COVID-19 puede causar la pérdida del sentido del gusto y el olfato. Si bien es cierto que un resfriado común también puede inhibir el sentido del gusto o del olfato, esto se debe fundamentalmente a la congestión nasal y a la acumulación de la mucosidad. Algo que, sin embargo, no ocurre con la COVID-19, puesto que puede causar la pérdida de ambos sentidos incluso aunque no exista congestión.

Además, también se ha encontrado que la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 puede causar síntomas más graves en ocasiones, incluso en los más pequeños, lo que podría incluir fatiga generalizada, fiebre durante varios días y dificultad para respirar. Y sus síntomas pueden durar más que los síntomas del resfriado común.

De ahí que la única forma definitiva de diferenciar ambas enfermedades es a través de la prueba de PCR. En estos momentos cualquier síntoma sospechoso de COVID-19 es suficiente para realizar la prueba, especialmente en caso de fiebre. Por lo que, como hemos visto, dado que muchos de los síntomas de esta enfermedad son muy similares a los que surgen con el resfriado (o incluso con una simple alergia respiratoria), la prueba es la única forma de confirmar o desechar el diagnóstico.

En todo caso, recordar que debe ser siempre el pediatra quien considere o no oportuno la realización de dicha prueba.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Continúa leyendo