Adicción a las tecnologías

Señales para detectar si tu hijo hace un uso adictivo de Internet

Hacer un buen uso de Internet es esencial, de lo contrario podemos caer en adicción, un problema que se acrecienta entre jóvenes. Mira los signos de alarma más comunes.

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No es nada nuevo, ni tampoco nos sorprende. Dadas sus numerosas ventajas, Internet ha llegado a nuestra vida para quedarse. El problema está cuando el uso que se hace del mismo alcanza niveles adictivos. Un problema grave para los adultos, pero en especial para niños y adolescentes que aún están en desarrollo.

¿Crees que tu hijo podría estar teniendo esta tendencia? Veamos algunos signos de alarma comunes para descubrirlo.

Aunque parezca una exageración, el uso en exceso de Internet ha llegado a posicionarse, entre jóvenes y adolescentes, como una adicción como tal junto al alcohol, las drogas y los psicofármacos.

Y una problemática unida es que los padres generalmente no son conscientes de ello. También porque les es difícil determinar si el uso que hacen sus hijos es el adecuado o no. Por lo general, el principal pensamiento de los padres es simplemente que sus hijos pasan mucho tiempo con sus dispositivos, pero esto no quiere decir que se den cuenta de si es un problema o no.

Otros padres lo ven incluso como normal, pues consideran que es algo que hacen los jóvenes de hoy en día. No obstante, hay algunos síntomas que si reconocemos deberían darnos un toque de atención.

Señales que pueden indicar adicción

Estos son los signos más reconocibles y habituales de un joven con posible adicción a Internet:

  • Se aisla de todo y prefiere estar en su cuarto. Teniendo en cuenta que muchos adolescentes actualmente tienen dispositivos electrónicos en su propia habitación, esto podría ser un factor que favorece el aislamiento.
  • No duerme las horas suficientes. Esto es un signo muy común en adolescentes de hoy en día, pues muchos consideran que la noche es el momento perfecto para quedarse durante horas utilizando las tecnologías. Algo que lógicamente afecta al número de horas que duermen y a la calidad de sueño de las mismas. Lo que hace que, por ende, también se encuentren somnolientos y muy cansados al día siguiente.
  • Ha cambiado sus rutinas. Mientras antes tenía algunas aficiones y cumplía con sus responsabilidades, ahora Internet es su principal centro de atención.
  • Ha bajado su rendimiento escolar. Si Internet afecta al sueño e incluso a sus aficiones, obviamente también deja huella en su rendimiento académico. En algunos casos puede llevar incluso al fracaso escolar.
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  • Tiene cambios de humor repentinos. Como ocurre con otras adicciones, estar permanentemente conectados hace que aparezcan cambios anímicos y que una persona pueda estar mucho más irascible e irritable.
  • Se pone nervioso si no tiene el móvil o el ordenador cerca. Esto es un signo que conviene controlar bien. Puede ser preocupante si un joven se estresa, se pone de mal humor y si tiene mucho nerviosismo cuando no puede conectarse a Internet.
  • No tiene interés por establecer relaciones sociales en la vida real. Muy relacionado con lo anterior, si su vida la basa en su conexión a Internet, puede que deje de lado las relaciones sociales, ya sea con familia o amigos, por ejemplo, cuando prefieren quedarse hablando a través del móvil en vez de verse en persona con amigos.

Aunque Internet es una herramienta muy útil, lo que está claro es que también puede esconder algunas repercusiones negativas si no se utiliza con responsabilidad. En el caso de los más jóvenes, el remedio no es prohibir su uso, sino más bien la educación.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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