¿Por qué le ocurre?

Si tu hijo ronca, estas pueden ser las razones

¿Tu hijo ronca por las noches? Conviene que revises si es una situación temporal o si se alarga en el tiempo. Mira aquí algunas razones que explican por qué se producen los ronquidos.

Aunque se tiende a pensar que los ronquidos son solo cosa de adultos, lo cierto es que los niños también los tienen. De hecho, es posible tenerlos con solo pocos meses de vida. Si has notado que tu hijo ronca, debes analizar la situación para comprobar si es algo normal o si por el contrario está dando la señal de alarma de algún problema más grave.

El ronquido, ese ruido ronco que aparece al dormir mientras se respira, se produce cuando al aire le cuesta pasar por la vía respiratoria superior. Esto quiere decir que, si esta vía es muy estrecha, el aire va a vibrar cuando pase y va a generar este característico sonido.

En ocasiones se piensa que el ronquido de un niño cuando duerme es simplemente una etapa del sueño por la que debe pasar, y por eso los tiene. Pero la realidad es que si un menor reproduce ronquidos de manera frecuente no es tan habitual. Veamos las posibles causas que los provocan.

Causas más frecuentes

Los ronquidos en niños son normales cuando los peques están acatarrados y tienen un exceso de mucosidad, por ejemplo, pero es una circunstancia temporal porque dejan de emitirlos cuando se recuperan.

Del mismo modo ocurre con la alergia (rinitis alérgica y asma), las regurgitaciones de alimentos o el reflujo gastroesofágico, ya que pueden provocar que los menores ronquen. No obstante, una vez desaparece el problema, los ronquidos también lo hacen. Si un niño convive con fumadores y es fumador pasivo también puede generarse este signo en él.

Por otra parte, están los niños que roncan de manera permanente. En este caso, conviene analizar especialmente la razón que está provocando que el menor ronque porque esta situación puede tener repercusiones negativas, tales como: descanso inadecuado, irritabilidad, hiperactividad, dolores de cabeza, somnolencia, dificultad para el aprendizaje, tener un bajo rendimiento escolar o incluso consecuencias en sus relaciones sociales.

  • La principal razón, y la más común, puede ser por una alteración anatómica: la hipertrofia amigdalar. Las amígdalas o las adenoides (llamadas vegetaciones de manera coloquial) cuando crecen demasiado -son hipertróficas- y pueden provocar estos ronquidos. Tanto unas como otras están formadas por tejido linfoide y su función es defensiva contra posibles agentes infecciosos.
  • Además, también puede ocurrir cuando el paladar también tiene una forma anormal. Si el niño tiene un paladar estrecho o de forma ojival, puede tener dificultad para respirar bien y puede producir ronquidos. Así igual sucede con los dientes torcidos o en mala posición, con un maxilar superior o mandíbula inferior estrechos, con el arco dental curvado
  • Otra causa puede ser la obesidad. Por desgracia, los casos de niños que padecen obesidad o sobrepeso han aumentado y estas complicaciones pueden ser causantes de los ronquidos, como ocurre en personas adultas.
  • Una razón más puede ser padecer el Síndrome de Apnea-Hipopnea del Sueño (SAHS), que es la forma más grave de los Trastornos Respiratorios del Sueño. Cuando un peque tiene apnea del sueño, significa que deja respirar durante unos segundos de manera repetida y también le cuesta esfuerzo respirar. Esto sería algo más grave que un ronquido simple y convendría revisarlo.

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