Estudio sobre la salud

Tener hermanos pequeños puede evitar la obesidad

Unos investigadores de la Universidad de Michigan llegaron a esta conclusión allá por 2016 después de analizar el desarrollo de 697 niños, con y sin hermanos pequeños.

¿Tener hermanos pequeños evita la obesidad?
Fuente: iStock

Los hermanos se quieren y se protegen (aunque en ocasiones no dejen de pelearse).

Pero, sea como sea, lo cierto es que con un hermanito nuestros hijos crecen acompañados y aprenden a compartir desde una temprana edad. Vivirán muchas experiencias juntos y esto los hará inseparables; establecerán un vínculo de fraternidad que perdurará para siempre.

Los hermanos pequeños consiguen que la salud del mayor mejore

Aparte de todos los beneficios ya conocidos, unos investigadores de la Universidad de Michigan liderados por Julie Lumeng y con colaboración de CS Mott de Niños Hospital de Ann Arbor (Estados Unidos) confirmaron allá por 2016 que tener hermanos pequeños también puede ser bueno para la salud de sus hermanos mayores. En concreto, estos expertos llegaron a esta conclusión después de estudiar a 697 niños estadounidenses desde que nacieron hasta cumplir 6 años.

Al realizar este análisis comprobaron que los niños que no tenían hermanos más pequeños que ellos padecían más sobrepeso. Es decir, según este estudio los niños que no tuvieron hermanitos cuando tenían entre 3 y 4 años eran tres veces más propensos a sufrir obesidad. Eso sí, el grupo de científicos encargados del estudio no han confirmado en el mismo que ser hijo único aumente la probabilidad de obesidad, y tampoco que la llegada de nuevos hermanos asegure un peso saludable en los demás.

Lo que sí es cierto, de acuerdo a las conclusiones de la investigación, es que un recién nacido nos hace cambiar las pautas que ya teníamos instauradas en casa y esto se nota, especialmente, en la actitud de nuestro hijo mayor.

¿Cómo afecta la llegada de un hermano?

Aunque el estudio solo hable de los cambios físicos que puede experimentar el hermano mayor ante la llegada de un bebé no son, ni mucho menos, los únicos. Sin ir más lejos, existen los típicos celos, los cuáles pueden encontrarse en el origen del gran cambio de comportamiento del primogénito: intenta llamar la atención llorando o desobedeciendo, puede volverse más tímido intentando evitar el contacto con otras personas y también puede aparecer trastornos alimenticios e insomnio. Con suerte, estas nuevas conductas desaparecen rápido.

Incluso, tal y como te contábamos en este artículo, los celos también pueden aparecer en el hermano menor con el paso del tiempo. Y la actitud que tenemos como padres puede hacer que esto empeore: son muchos los expertos que dicen que es normal tener un favorito pero, eso sí, hay que intentar a toda costa no comparar a uno con los otros y también hacer todo lo posible porque ese favoritismo no se note de ninguna de las maneras.

Por último, los expertos también han dejado claro en el estudio que nos acontece que cuando hay un niño más joven en la familia el hijo mayor se vuelve más activo porque tendrá que jugar con su hermano pequeño, por ejemplo corriendo detrás de él. Además, añaden que de esta manera las familias llevarán a los niños más veces al parque por lo que podrán jugar más y estar más activos físicamente.

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