Datos preocupantes

¿Toman nuestros hijos suficiente calcio? Así pueden mejorar su ingesta

El Estudio EsNuPi ha analizado el consumo de nutrientes fundamentales como este entre los niños españoles de 1 y 9 años, y las conclusiones en lo que respecta al calcio son preocupantes en los peques a partir de los 4 años.

Los pediatras y los enfermeros pediátricos insisten mucho en la importancia de la alimentación en general y del calcio en concreto en los niños pequeños. Lo vemos en la televisión cuando tienen oportunidad de exponer sus ideas los expertos en alimentación infantil, también en las redes sociales, y el márketing de las distintas marcas de productos lácteos nos bombardea con ello. Pero, ¿toman realmente suficiente calcio nuestros hijos?

En España, hasta la fecha, se han elaborado pocos informes completos sobre los hábitos alimentarios de la población menor de edad. Y tal y como exponen en sus conclusiones recién publicadas los responsables del estudio EsNuPi(Estudio Nutricional en Población Infantil Española), no es esta una cuestión baladí: “Los factores genéticos determinan aproximadamente el 70–80 % del crecimiento y la adquisición del contenido mineral óseo, mientras que los factores asociados a los estilos de vida determinan aproximadamente el 20–30 %. Entre estos factores exógenos modificables, la alimentación merece una especial atención”.

Nutrientes insuficientes

Es especialmente interesante por ello el resultado del estudio, un proyecto promovido por por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Fundación Española de la Nutrición (FEN) que se desarrolló en los años 2018 y 2019. Publicado recientemente, en él se describen con un nivel altísimo de detalle los patrones de alimentación y hábitos de actividad física y descanso en la población infantil española de 1 a 9 años. Y sus conclusiones, desgraciadamente, son muy claras:

“Una ingesta adecuada de estos nutrientes durante la infancia y la adolescencia, puede contribuir a alcanzar un pico óptimo de masa ósea, lo que puede ayudar a prevenir el desarrollo de osteoporosis en etapas posteriores de la vida. Sin embargo, se ha demostrado que la ingesta de muchos de los nutrientes involucrados en el remodelado óseo es insuficiente en un alto porcentaje de niños y niñas en poblaciones desarrolladas”, concluye el estudio. 

En concreto, el estudio EsNuPi presta atención a cuatro nutrientes a lo largo del trabajo: fósforo, magensio, vitamina D y calcio, y también a las diferencias entre los niños que consumen leches adaptadas y los que consumen cualquier tipo de leche. Todos los nutrientes mencionados juegan un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo de la masa ósea de la población infantil, pero es el calcio el más mediático de ellos, el que seguramente más interés genera entre los padres y el que también más les preocupa.

Estadísticas preocupantes

Según el estudio, los mejores datos hacen referencia a los niños de 1 a 3 años, en los que “la ingesta de calcio fue inferior al requerimiento medio en un pequeño porcentaje”, pero las estadísticas son más preocupantes en los niños de 6 a 10 años y, sobre todo, en los de 4 a 6.  “El porcentaje de niños de 4 años o más con una ingesta de calcio por debajo del requerimiento medio fue del 24,5 % en los niños de la población general infantil (en comparación con el 26,7 % en las niñas de la población general infantil) y del 8,1 % en los niños consumidores de leches adaptadas (en comparación con el 17,5 % en las niñas consumidoras de leches adaptadas)”, detalle el informe de conclusiones del estudio EsNuPi al respecto del consumo calcio en los niños. 

Da la sensación que es amplia la población adulta que incide mucho en el consumo de calcio en sus hijos en edades tempranas pero que una vez estos toman dietas variadas, similares a las de los adultos, dejan de insistir en la presencia del calcio en sus dietas, y eso se nota especialmente en las edades de 4 a 6 años. A priori, sin pruebas, se puede establecer una relación directa con el descenso del consumo de leche en dichas edades con relación a la que se toma antes de los tres años, y las conclusiones del informe corroboran esta impresión al apuntar que “Las principales fuentes de calcio para los niños de ambas cohortes fueron la leche y los productos lácteos, seguidos de otros productos lácteos, los cereales, las verduras, la bollería y la repostería, los alimentos precocinados, las frutas y los huevos“. 

Gráfico del estudio EsNupi
Gráfico del estudio EsNupi

Alimentos ricos en calcio

El gráfico que aporta es demoledor en este sentido porque demuestra que la dependencia de los lácteos en los niños españoles es notable. A partir de él se podrían establecer diversos debates, tanto desde un punto de vista científico, como de hábitos de consumo e incluso de comunicación, porque existe la creencia popular asimilada de que solo los lácteos aportan calcio, o de que al menos lo hacen en un porcentaje mucho más grande que otros grupos de alimentos. 

Pero esto no es así, ya que la lista de alimentos ricos en calcio es grande. Así lo refleja la Asociación Española de Pediatría en este artículo, en el que señala numerosos alimentos saludables que aportan mucho calcio: pescados blancos -”dorada, besugo, gallo y lubina”- y azules -”boquerón y sardina, sobre todo si los comemos con sus espinas”-; la yema de huevo; verduras como “las espinacas, el brócoli, las judías verdes, la berza y los grelos”; legumbres como “la soja, las alubias, los garbanzos y, en menor medida, las lentejas”; el trigo y, sobre todo, la avena, entre los cereales; frutos secos como “almendras y avellanas”; y frutas como “las aceitunas, las naranjas, el kiwi y los higos”. 

Por lo tanto, atendiendo a los datos aportados por el estudio EsNuPi y a las recomendaciones de instituciones de prestigio en materia de salud y alimentación infantil, es necesario replantearse la dieta de nuestros pequeños, prestando atención a que esta sea variada y rica en productos frescos -limitando la carne- para que obtengan el aporte óptimo de nutrientes fundamentales para su crecimiento como es el caso del calcio. 

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