Salud infantil

Urgencias frecuentes en traumatología infantil

Es posible que, a medida que crece el niño, surjan muchas dudas relacionadas con la salud de sus huesos. Pero, ¿cuáles son las urgencias más habituales en la consulta de un traumatólogo infantil?

Pablo tiene tres años. Al despertar de siesta sus padres notan que cojea de la pierna derecha y deciden acudir a urgencias, pero cuando llegan al hospital se dan cuenta de que “se le ha pasado” y su peque anda con normalidad. Deciden avisar a la enfermera y abandonar el hospital sin que el pediatra vea al niño. Al día siguiente ocurre algo similar. Al despertarse por la mañana Pablo vuelve a cojear y su madre decide llevarle al centro de salud, pero al llegar el pequeño se pone a correr por el pasillo del centro sanitario. El pediatra explora al niño y le pregunta a su madre si ha estado enfermo. ”Si” responde ella “hace unos diez días tuvo una gastroenteritis” pero ya está curado. El facultativo diagnostica una sinovitis transitoria de cadera derecha. Veamos qué es esto.

Sinovitis transitoria de cadera

Urgencias comunes en la consulta del traumatólogo pediátrico
Foto: Istock

¿Qué es?

La sinovitis transitoria de cadera es la causa más frecuente de dolor de cadera en los niños de 3 a 10 años y también la causa más frecuente de cojera en urgencias. Se trata de una inflamación de la articulación que produce molestias al andar. Existen una serie de mecanismos inmunológicos implicados, que suelen haberse desencadenado tras una infección vírica por lo que es frecuente que el niño que la presente haya padecido un resfriado o gastroenteritis en las últimas semanas.

¿Qué síntomas produce?

El niño puede quejarse de dolor en el muslo o la rodilla, a veces de forma intermitente o difusa. Por lo demás suele presentar un excelente estado general y sin fiebre. La cojera suele empeorar cuando la articulación ha estado en reposo y se ha “enfriado”, por ejemplo, al despertar de la siesta o por la mañana y suele mejorar cuando la articulación “ha calentado” tras el movimiento. Por eso puede haber momentos en los que el niño se queje activamente y otros momentos en los que corra por el pasillo como si nada le pasase.

¿Cuál es el pronóstico?

La sinovitis transitoria de cadera tiene un pronóstico excelente, en la mayoría de ocasiones mejorará en unos siete o diez días.

¿Cómo se diagnostica?

Habitualmente, los datos que nos dan los padres y la exploración física suelen ser suficientes para llegar al diagnóstico. No se suelen necesitar pruebas de imagen como radiografías o ecografías de entrada.

¿Cuál es el tratamiento?

Con reposo relativo y antiinflamatorios como el ibuprofeno la enfermedad mejora en unos días. Al hablar de reposo relativo nos referimos a intentar disminuir la actividad del niño, ya que, con toda probabilidad será muy difícil mantener al pequeño en reposo absoluto durante varios días.

Pronación dolorosa (se le ha salido el codo)

Dolor en el codo del niño
Foto: Istock

Marta tiene 4 años. Su padre la lleva a urgencias porque nota que no mueve el brazo izquierdo y lo lleva pegado al cuerpo. Al llegar al hospital el médico le pregunta si la pequeña se ha caído o se ha golpeado. “No” responde el padre “ha estado a punto de caerse por las escaleras pero afortunadamente iba cogida de mi mano y le he dado un tirón para que no se cayese” En este tirón, sin darse el cuenta, el padre “le ha sacado el codo de su sitio”

En Medicina, a esta “salida del codo” la llamamos “subluxación”. Esta situación también se conoce como “codo de niñera” ya que suele ocurrir cuando balanceamos al niño cogiéndolo de las manos o tiramos de ellas mientras andan por un bordillo o para evitar que se caigan. Lo que ocurre en esta situación es que uno de los huesos del codo, concretamente el radio se desplaza de su posición habitual, de forma que el ligamento que lo rodea queda atrapado entre los huesos del codo, bloqueando la articulación.

Muchas veces los padres no se han dado cuenta de cual ha sido el mecanismo que ha producido esta subluxación y simplemente notan que su hijo/a no mueven uno de los brazos, no quieren coger objetos, como juguetes, con esa mano y la llevan pegada al cuerpo o incluso agarrada con la otra mano.

El diagnóstico es clínico, simplemente con ver la posición que adopta el pequeño y la negativa a mover el brazo es suficiente. Si existen dudas puede realizarse una radiografía, pero en la mayoría de ocasiones no es necesario.

El tratamiento consiste en la realización de maniobras, por parte de un médico, para recolocar el ligamento y desbloquear la articulación. Tras reducir la subluxación el niño puede volver a mover el antebrazo y flexionar el codo con normalidad, no necesitando ningún tratamiento posterior.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

Continúa leyendo