Una enfermedad común en niños

Varicela en niños: síntomas y tratamiento

La varicela es una de las enfermedades más comunes durante la infancia. Se reconoce muy fácilmente porque al niño le aparecen granitos de color rojo que le producen mucho picor y malestar.

¿Cuáles son sus síntomas?

La varicela es una enfermedad infecciosa causada por un virus de la familia de los herpes llamado varicella zoster. Se caracteriza por fiebre y una erupción fácilmente reconocible.

Es muy común durante la infancia. No es grave, siempre que el niño no sufra trastornos inmunitarios. La transmisión del virus se produce mayormente por la tos y los estornudos, y es común que los niños lo contraigan entre los 5 y los 10 años, adquiriendo inmunidad a esta. 

También te puede interesar:

¿Cuáles son sus síntomas?

  • El síntoma más evidente es la erupción, que suele iniciarse en la cabeza y en la espalda, y se propaga durante los tres o cuatro días siguientes. Llega a cubrir buena parte del cuerpo.
  • Las primeras marcas suelen ser de color rojo, pequeñas y muy características. Normalmente provocan picor.
  • Rápidamente se transforman en vesículas que, en la última fase de la varicela, se cubren de costra.
  • Estas lesiones a veces también aparecen en la boca, la garganta y los genitales.
  • Aparte del picor, la varicela suele causar en el niño fiebre, un ligero dolor de cabeza y pérdida de apetito.
  • En algunas ocasiones produce fiebre, que podría llegar hasta los 40ºC

Aunque normlamente no suceden, puede tener complicaciones si el niño se rasca, provocando una sobreinfección bacteriana por estafilococo o por estreptococo, que habría que tratar mediante antibiótico, o incluso generando neumonía, miocarditis, miositis o inflamación en la médula.

 

 

Riesgo de contagio de la varicela

El riesgo de contagio se inicia unos tres días previos al brote y se mantiene hasta que todos los granitos están cubiertos con costras (normalmente unos siete días después de la erupción), por lo que podrá volver al colegio transcurridos estos 7 días. Se prefiere pasar cuando somos niños porque en los mayores las moelstias y el dolor son mayores pero, al contrario de lo que se cree, no tiene un riesgo mayor para la salud. Su detención previa es difícil, por lo que el contagio es fácil y hay que esperarse a que se manifieste para empezar el tratamiento.

Si el afectado se rasca, corre mayor riesgo de infección y de que queden más cicatrices. 

Consejos para aliviar el picor

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
  • El prurito debe evitarse con baños de agua templada y jabón de pH neutro y de avena, hay que mantener una temperatura ambiente suave y vestir al niño con ropa holgada y ligera.
  • Debe lavarse las manos a menudo, y es fundamental mantener sus uñas cortas y limpias para que no se dañe si se rasca.
  • El pediatra puede prescribir un antihistamínico contra el picor.
  • En caso de fiebre, se puede administrar paracetamol.
  • No debe tomar Aspirina, pues ésta podría dar lugar al llamado Síndrome de Reye, que afecta al hígado y al cerebro.
  • En los lactantes y en niños inmunodeprimidos, se puede utilizar un antivírico.

¿Quieres saber más cosas sobre la salud de tu hijo? ¡No puedes perderte nuestro Diccionario de la Salud del Niño!

CONTINÚA LEYENDO