Enfermedades respiratorias infantiles

Virus sincitial respiratorio: por qué es tan común en niños

Tremendamente común en niños, en bebés y niños muy pequeños puede ser una enfermedad respiratoria grave. No obstante, en la mayoría de las ocasiones, en niños sanos sus síntomas suelen ser similares a los de un resfriado.

El virus sincitial respiratorio (también conocido médicamente simplemente como VSR), es un virus común que puede afectar a personas de todas las edades, aunque es muchísimo más habitual entre bebés y niños pequeños. Por lo general, cuando la infección se produce en niños sanos o adultos, la infección tiende a ocasionar síntomas similares a los que se producen ante la presencia de un resfriado. Sin embargo, en los lactantes -o bebés pequeños- el virus sincitial respiratorio puede ser muchísimo más grave.

Aunque la infección no causa daños graves, ni a corto ni a largo plazo, sí puede causar complicaciones pulmonares graves, sobre todo en bebés y niños pequeños, dado que sus vías respiratorias no se encuentran tan bien desarrolladas, de forma que un bebé no es capaz de toser y expulsar moco tan bien como lo haría un niño de más edad.

Además, sobre todo en los bebés pequeños, el virus sincitial respiratorio puede causar una enfermedad pulmonar más grave conocida con el nombre de bronquiolitis. Los bebés que tienen bronquiolitis suelen tener tos y sibilancias. También puede provocar otras infecciones aún más graves, como la neumonía.

Se trata, como veremos, de uno de los virus más comunes, que causa infecciones de las vías respiratorias y pulmonares tanto en bebés como en niños pequeños. En Estados Unidos, por ejemplo, cerca de 60.000 niños menores de 5 años suelen ser hospitalizados con infecciones por este virus. 

¿Cuáles son los síntomas del virus sincitial respiratorio?

Dependiendo de la edad que tenga el niño, tanto el tipo de infección por virus sincitial respiratorio como los síntomas asociados al mismo pueden variar. Después de la infección, los síntomas suelen aparecer entre 4 a 6 días después, y los niños menores de 1 año tienden a presentar los síntomas más fuertes.

Entre los síntomas que comúnmente suelen surgir, podemos mencionar tanto la fiebre como la congestión nasal y la tos. Sin embargo, cuando la infección es grave, pueden aparecer síntomas menos comunes, como: respiración difícil, corta o rápida, irritabilidad o malestar, piel azulada, bronquiolitis o neumonía.

¿Cómo se diagnostica esta infección?

En la mayoría de las ocasiones, las pruebas para el diagnóstico de la enfermedad no son necesarias, aunque en caso de ser precisas sí existen distintos tipos de pruebas de laboratorio útiles para el diagnóstico.

No obstante, la prueba más usada es la conocida como prueba de diagnóstico rápido, que consiste en una prueba que busca el antígeno VSR en las secreciones nasales, que son recogidas con la ayuda de un hisopo nasal.

Si la prueba rápida es negativa y el médico continúa sospechando la posible existencia de una infección por este virus, es posible ordenar un cultivo de virus de las secreciones, o una prueba mucho más sensible que utiliza tecnología genética con el fin de detectar la presencia del virus en la sangre.

Tratamiento del virus sincitial respiratorio

Como la infección está causada por un virus, la enfermedad no puede ser tratada con antibióticos, que como de buen seguro sabrás (y ya te hemos comentado en bastantes ocasiones), solo son efectivos en caso de infecciones bacterianas.

En la mayoría de las ocasiones, sobre todo en niños mayores, los síntomas suelen ser similares a los de la gripe o el resfriado común. De hecho, muchos de estos casos tienden a resolverse a los pocos días, sin tratamiento, bastando con beber muchos líquidos y descansar el tiempo suficiente hasta que el niño se recupera por completo. Además, también es fundamental la succión regular de los mocos de la nariz, para aliviar la congestión y evitar su acumulación.

En los niños más pequeños (en especial en bebés), el virus sincitial respiratorio puede convertirse en una enfermedad más grave, al poder provocar bronquiolitis, una inflamación de los pequeños conductos de aire que encontramos en los pulmones.

Por otro lado, también puede provocar neumonía, que consiste en la inflamación de los pulmones.

Tanto en una enfermedad como en la otra, lo más común es que los niños pequeños puedan necesitar ser hospitalizados, ya que pueden requerir tratamientos como oxígeno, líquidos intravenosos y aire humidificado. Además, en casos severos pueden necesitar la aplicación de un ventilador.

Cuáles son las principales complicaciones asociadas al VSR

Los niños, además de tener un riesgo mayor de sufrir infecciones más graves, pueden desarrollar infecciones de oído y crup (que consiste en una inflamación o hinchazón de las cuerdas vocales, causando al toser un sonido similar a los ladridos de un perro).

Por otro lado, los niños que desarrollan bronquiolitis como consecuencia de una infección con este virus pueden tener un riesgo mayor de desarrollar asma, aunque por el momento, la causa no está del todo clara.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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