Regreso a las aulas

Vuelta al cole: ¿qué pueden sentir los niños y cómo ayudarlos?

Apatía o malestar general, algunos niños pueden sufrir síntomas como estos durante la vuelta al cole. Mira aquí algunos consejos para ayudarles a que desaparezcan.

niña
Fuente: iStock

Hay niños a los que la vuelta al cole no les supone un gran esfuerzo, de hecho, solo tienen que pensar en que se encontrarán de nuevo con sus amigos y ya están deseando que llegue el día de volver. Otros, sin embargo, no lo pasan tan bien, se les hace cuesta arriba, e incluso pueden presentar algunos síntomas durante el período de transición. Veamos cómo ayudarlos.

La vuelta al cole es el momento que pone fin a las vacaciones y a los momentos de descanso. Los niños regresan a las aulas, al estudio y a los deberes. Es habitual que algunos pequeños opongan algo de resistencia y les dé algo de pereza volver a las rutinas.

Sin embargo, tal y como apunta María Mínguez, jefa del servicio de pediatría del Hospital Quirónsalud de Torrevieja, se está produciendo un aumento del número de consultas por síntomas como: dolor de cabeza o abdominal, malestar general, apatía o tristeza. Todos ellos posiblemente generados por la ansiedad que puede provocar en algunos niños la vuelta al cole.

Estos signos, suelen ser temporales, y según va pasando el proceso de transición, estos van remitiendo. No obstante, en el caso de percibir que continúan, lo más recomendable es acudir al pediatra para que descarte otro tipo de complicación mayor.

Consejos para una buena vuelta al cole

Para ayudar a los pequeños a que el proceso de adaptación a las rutinas sea más llevadero, tengamos en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Para empezar, qué mejor que hablar de todo lo positivo que es empezar un nuevo curso: todo lo nuevo que aprenderán, que podrán ver a sus amigos, que jugarán en el patio…
  • Si los niños tienen dudas, preguntas o inseguridades sobre un tema, lo mejor es escucharlos y hacer que se sientan comprendidos y apoyados.
  • Será muy beneficioso aprovechar las tardes para realizar algo de ejercicio físico y que se olviden de sus inseguridades y preocupaciones. Por ejemplo, ir al parque a jugar, montar en bici…
  • Podemos ayudarlos con los deberes de los primeros días, por lo menos motivarlos a que los hagan. Cuando consigan algún logro también es fundamental interesarnos en lo que hayan conseguido y felicitarles por ello.
  • Los fines de semana podemos intentar cumplir en cierta medida con los horarios para que así se vayan adaptando a madrugar.
  • Por las noches podemos ayudarlos a preparar el material que necesiten para el día siguiente.
  • Un buen consejo es asegurarnos de que la mochila del peque es adecuada y de que no está cargando un peso excesivo. Si el cuerpo acaba haciendo un esfuerzo extra durante mucho tiempo, pueden aparecer problemas musculares. Lo más aconsejable es escoger una mochila que se adapte a la espalda y sea relativamente rígida y evitar aquellos modelos que sean demasiado blandos o deformables.
  • Es crucial que no les transmitamos nuestra propia ansiedad. A las personas adultas también nos puede costar la “vuelta a la rutina”, pero es importante no influir a los niños con sentimientos de negatividad como quejas y pereza. Lo ideal es que los padres también busquen mantener el positivismo.
foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

Vídeo de la semana

Continúa leyendo