Ser Padres

No obligues a compartir, primero tiene que desarrollar la empatía

¿Qué podemos hacer cuando nuestro hijo/a no quiere compartir un juguete con su hermano o con un amigo de la clase? ¿Debemos obligarle?

Quizás te resulte familiar: dos madres o dos padres, en un parque hablando mientras sus hijos de menos de cuatro años juegan y socializan. De repente llega una niña llorando porque no le dejan usar la bicicleta. Inmediatamente, el padre interviene y le dice a su hija que no sea egoísta, que han venido al parque a jugar y que haga el favor de ser una “buena amiga” y dejar su bici que los juguetes son para compartir.
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No obligues a compartirFoto: Istock

Pero quizás no te suene tanto esta otra historia, una madre se acerca a otra y le dice “vaya coche te has comprado, tengo que hacer un viaje y me encantaría que me lo prestaras, como eres tan buena amiga seguro que no te importa”, ante tu cara de asombro, se acerca el marido y le dice “no seas egoísta, el coche es para compartir con tus amigas”.
Esto ya no suena tan normal, aquí pensamos diferente, “qué descarada, mira que pedirle su coche nuevo” o “qué tiene que meterse el marido en la decisión de su mujer si deja o no su coche” o “un coche no es algo que se pida a la ligera”. Creo que con este ejemplo sobran explicaciones pero sigue leyéndome que hay más.

¿Por qué no es conveniente obligar a compartir?

Por un lado, porque con menos de cinco años todavía no se ha desarrollado la empatía lo suficiente como para crear vínculos afectivos, seguimos en la etapa egocéntrica donde sólo existo yo y los demás no son tan importantes. Están empezando a socializar y carecen de muchas habilidades sociales y competencias socioemocionales, por eso hay que respetar un orden natural, primero el niño se conoce a sí mismo, descubre qué es lo que le gusta, aprende a relacionarse con sus figuras de referencia, crea un apego seguro y luego se introduce en un mundo social donde tiene que ir construyendo relaciones de amistad, aprender a interactuar con otras personas y a tenerlas en cuenta. Todo llega y llega mejor sin prisas ni presiones.
Si quieres que tu hijo aprenda a compartir, no le obligues, más bien dale mucho amor porque la regulación emocional que tienen que llevar a cabo muchas veces ante la frustración que sienten con los iguales, depende de la activación de diversos sistemas de neurotransmisores y tal como lo explica Luis Moya en su libro “Educar en la empatía” una educación afectiva durante los primeros meses de vida puede fortalecer dichos sistemas, por lo tanto expresar el cariño, establecer vínculos de apego seguro y acariciar, es vital para que los niños puedan desarrollar la empatía que les permitirá establecer relaciones sociales.
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Qué hacer cuando no quiere compartirFoto: Istock

Es decir, se trata de cambiar el orden, en lugar de pedir que compartan para que sean amigos, hay que potenciar la relación de amistad, favoreciendo la regulación emocional a través del cariño. Los expertos dicen que la clave está en la oxitocina, la hormona del apego y del amor, que bloquea el cortisol y refuerza las conexiones entre dos estructuras cerebrales que conviene que estén lo más conectadas posible, la amígdala y el córtex prefrontal.
Cuando un niño se enfada con otro se activa el centro de sus emociones, la amígdala y si su prefrontal no está activo, gestionar su emoción será más difícil. Por eso mostrar empatía a nuestros hijos en estos momentos, facilitará que se regulen mejor, tengan mayor capacidad para relacionarse con los demás y de aquí surgirá su deseo de compartir y de tener experiencias emocionales con los iguales.

Esto es lo que no debes hacer cuando nuestro hijo no quiere compartir sus cosas con los demás

Lo que no es nada recomendable cuando un niño no comparte es:
  1. Castigarlo quitándole el juguete que no quiere compartir avalado con la errónea idea de que así aprenderá a compartir
  2. Amenazar con irse a casa si no comparte sus juguetes con el argumento de que los juguetes son para compartir porque de lo contrario otro día no querrán jugar con él o ella.
  3. Humillarlo delante de los demás señalándole como un niño egoísta que sólo piensa en él
  4. Dejarlo llorando como castigo por no haber querido compartir
  5. Obligar a compartir bajo amenaza de quitárselo una semana
  6. Decirle que se quedará sin amigos si no comparte con ellos
  7. Compararlo con otro niño que sí ha querido compartir
  8. Ponerlo en evidencia delante de otros padres para desvincularte de un comportamiento que no entiendes por qué tiene
Este cortometraje lo hicimos desde el proyecto que coordino, Padres Formados, para explicar la importancia de no obligar a compartir pero sí enseñarles a crear vínculos afectivos sólidos a través del desarrollo de competencias emocionales, espero que te ayude.

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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